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El nuevo PSOE de Pedro Sánchez Sánchez diseña su proyecto para el PSOE ante la indiferencia de Díaz

La presidenta andaluza no irá a la clausura, ni ninguno de los ex secretarios generales del PSOE. Una enmienda de las Juventudes Socialistas defendiendo la implantación de la República como modelo de Estado complicó el cierre del Congreso para poder suavizar su formulación.

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El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se hace un autorretrato con una simpatizante tras la inauguración del Congreso Federal del PSOE, esta mañana, en Madrid. EFE/Emilio Naranjo

No hay mayor desprecio, que no hacer aprecio. Esa fue la actitud adoptada en la segunda jornada del 39 Congreso Federal del PSOE por quienes perdieron las primarias, que se limitaron a hacer acto de presencia y a desentenderse del proyecto que quiere Pedro Sánchez para el PSOE.

Los tres ex secretario generales del partido Joaquín Almunia, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Luis Rodríguez Zapatero acudieron a la apertura del Congreso, demostrando el mismo poco entusiasmo que se reflejó en el breve mensaje que, a través de un vídeo, dirigió Felipe González a los delegados, al estar fuera de España. Tampoco se dejaron ver mucho los barones, aunque algunos no quisieron venir como delegados, ni históricos del partido que siempre acuden a estos cónclaves.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, esta tarde, en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, donde se celebra el 39º Congreso Federal del PSOE. EFE/Javier López

No hubo palos en las ruedas, ni confrontaciones intensasel mayor debate estuvo en la maternidad subrogada-, pero los que no querían a Sánchez como secretario general actuaron con el látigo de la indiferencia.

Así, Susana Díaz también acudió al cónclave socialista, estuvo en el acto inaugural, y luego salió del palacio para departir ya en la calle con los delegados. Abandonó el Congreso al mediodía, y no volvió hasta pasadas las diez de la noche para reunirse con el secretario general del PSOE.

Sánchez completó el resto de su amplia Ejecutiva en una larga jornada, creando áreas nuevas e incorporando –una de Montaña- y de todos los territorios, en todos los casos con personas que le apoyaron en la precampaña, sin apenas guiños al sector de Díaz. Los que llevarán las riendas de Ferraz ya se conocían antes del Congreso.

Luego hubo otro intenso debate sobre el Comité Federal, su número y su proporcionalidad en relación con el resultado de las primarias. Su composición y número no se conocerá hasta la madrugada del domingo.

El PSOE de Sánchez

Si Sánchez hizo una Ejecutiva a su antojo, también se ha aprobado un proyecto político tal y como él diseñó en la campaña. Por primera vez en la historia, se incluirá en el ideario socialista el concepto de España como Estado plurinacional, aunque recociendo la soberanía del pueblo español. Lo que se presumía como el tema más polémico, tuvo un alto respaldo en la ponencia, y quienes pedían no incluir esa concepción de España en el proyecto socialista quedaron derrotados en la comisión por 165 votos frente a 41.

También se aprobó abordar por fin la regulación de la eutanasia, la supresión del copago farmacéutico y hasta un compromiso de destinar hasta 2.100 millones de euros en la lucha contra la violencia de género. Asimismo, se aprobaron todas las propuestas para caminar hacia un Estado laico, y en materia económica hubo casi unanimidad en los temas relativos a una renta mínima de ciudadanía, igualar la tributación de las rentas del trabajo y el capital, acabar con la pobreza extrema, etcétera. También seguirán finalmente en contra de regular los vientres de alquiler.

Lo que en principio iba a ser una anécdota, al aprobarse en la comisión de la ponencia la implantación de la República como modelo de Estado -una iniciativa que promovieron las Juventudes Socialistas-, complicó el final del plenario, al no tener segura la dirección del partido que no fuese refrendada también por el resto de los delegados en la votación final. Se negoció con las Juventudes una transaccional más imprecisa en la que el PSOE sólo se compromete a defender los valores y un modelo republicano.

José Luis Rodríguez Zapatero (d), expresidente del Gobierno, habla con Pedro Sánchez (i), líder del PSOE, durante la inauguración del Congreso Federal del PSOE, esta mañana en Madrid. EFE/Sergio Barrenechea

Díaz apenas se reunió durante 10 minutos con Sánchez

En cuando al modelo de partido todo quedó muy abierto de cara a la Conferencia Política que el Congreso se ha comprometido a celebrar dentro de un año para reformular las normas de funcionamiento del partido, aunque se apuntalaron medidas como que un secretario general ya sólo va poder ser destituido por el voto directo de la militancia o que serán las bases del PSOE las que también decidan en cuento a pactos de gobierno o decisiones de gran trascendencia.

Así, pasadas las doce de la noche, acabó la segunda jornada del 39 Congreso del PSOE que si bien se puede considerar como plácido, no parece que haya entusiasmado a los que no apostaron por Sánchez en las primarias, que adoptaron la decisión de cubrir las apariencias.

Díaz, tras estar diez minutos con Sánchez, lo dejó aún más claro, confirmando que le da todo su respaldo al secretario general y que le parecería bien todo lo que haga. Para que no se diga, y al ser preguntada si para ella era un Congreso triste, contestó con el rosto visiblemente descompuesto: “A mí lo que me gusta es que el PSOE gane elecciones”.