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El nuevo PSOE de Sánchez El 'efecto Sánchez', mayor que el que se dio tras la elección de Borrell, Zapatero y Rubalcaba

El líder socialista sube la intención de voto del PSOE en cinco puntos, frente al incremento del 4,6 que logró el expresidente tras ganar el 35º Congreso, el 3% que alcanzó el exministro y el 2,6% del ex vicepresidente del Ejecutivo.

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El 'efecto Sánchez', mayor que el que se dio tras la elección de Borrell, Zapatero y Rubalcaba. EFE

Pedro Sánchez puede irse satisfecho de vacaciones. Su reelección al frente de la Secretaría General del PSOE ha hecho subir la intención directa de voto de su partido en cinco puntos según el CIS del mes de julio, un incremento superior al que logró en su día José Luis Rodríguez Zapatero nada más hacerse con las riendas del PSOE en el 35º Congreso Federal (4,6), también mayor que el impulso que supuso para el votante socialista la victoria en las primarias de José Borrel (3,0), y casi el doble del que representó la irrupción de Alfredo Pérez Rubalcaba (2,6) como candidato a la Presidencia del Gobierno en el 2011.

Además, Sánchez logra otro hito que sólo consiguió Zapatero, superar al Partido Popular en intención directa de voto y en voto más simpatía, además de ser el líder político de los grandes partidos más valorado por los ciudadanos, lo que no se dio en los casos de José Borrell y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Zapatero mantuvo un alto porcentaje de voto y una estimable valoración durante su primera legislatura, pero cayó en picado tras estallar la crisis económica en 2009

La sorprende victoria del exministro frente al entonces secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, fue reflejada por el CIS tras su elección como candidato a la Presidencia del Gobierno. Según aquel sondeo, el voto al PSOE subió en 2,2 puntos en intención directa, y en 3 puntos en el apartado de voto más simpatía. Aquello se bautizó como el "efecto Borrell", que pronto se diluyó con la implicación del candidato en un caso investigado por la Audiencia Nacional y las propias zancadillas internas que no dejó de ponerle su partido desde su victoria en las primarias.

Cuatro años después, tras la elección de Zapatero, el CIS volvió a reflejar de forma espectacular lo que había supuesto para la ciudadanía la elección del entonces desconocido diputado leonés. El expresidente elevó en 4,6 puntos la intención de voto de los socialistas, y superó a José María Aznar con su mayoría absoluta recién estrenada en valoración ciudadana.

De hecho, el expresidente del Gobierno logró un 5,57 en aquella primera valoración, muy superior a la obtenida ahora por Sánchez, que ha sido puntuado con un 3,73, aunque en aquella etapa todos los políticos obtenían una calificación más alta que en la actualidad.

Zapatero mantuvo siempre un alto porcentaje de voto y una estimable valoración durante su primera legislatura –superó la nota de 6 en varios sondeos-, aunque cayó en picado tras estallar la crisis económica a partir de 2009.

El "efecto Rubalcaba" se diluyó pronto y obtuvo un peor resultado en las elecciones generales que en la propia encuesta

Por su parte, la elección de Rubalcaba como candidato a la Presidencia del Gobierno en sustitución de Zapatero también fue un revulsivo para los socialistas, pero en menor medida. No obstante, el ex secretario general no suponía tanta novedad política en la dirección del PSOE como significó la victoria de Borrell, la de Zapatero o la de ahora de Sánchez.

Aunque el ex vicepresidente del Gobierno era más valorado que Mariano Rajoy en casi todos los aspectos, su elección como cabeza de cartel del PSOE sólo incrementó un 2,6% la intención de voto a este partido, casi la mitad que el efecto que ha producido la reelección de Sánchez al frente de la Secretaría General.

Además, también el "efecto Rubalcaba" se diluyó pronto, y obtuvo un peor resultado en las elecciones generales que en la propia encuesta.

La duda que surge ahora es si Sánchez podrá consolidar esta tendencia o sólo es fruto del protagonismo que su candidatura ha tenido en las primarias y el foco de atención mediática que ha conseguido el PSOE en los últimos meses. De hecho, en mayor o menor medida, en todos los cambios de liderazgo en el Partido Socialista la novedad ha sido respaldada por los ciudadanos en un primer momento, pero sólo Zapatero logró mantenerla durante un tiempo prolongado.