Público
Público

El nuevo PSOE de Sánchez El verbo suelto y desafiante de los portavoces de Sánchez

Puente, Ábalos y Lastra utilizan un tono contundente en sus comparecencias tanto con sus adversarios como con los posicionamientos internos

Publicidad
Media: 3.25
Votos: 16
Comentarios:

Óscar Puente, Adriana Lastra y José Luis Ábalos. EFE

Tal vez sea el empoderamiento del que se han investido tras el triunfo en las primarias de Pedro Sánchez, pero lo cierto es que los tres principales portavoces de este nuevo PSOE se están caracterizando en sus primeras intervenciones públicas por un verbo suelto, desafiante y contundente, no sólo con sus adversarios políticos, sino también en los posicionamientos internos de propio partido y hasta con las figuras más destacadas del socialismo.

El portavoz oficial del PSOE, Óscar Puente, ya venía precedido de una fama de agresividad en sus manifestaciones públicas y tuiteras, no en vano cuando fue nombrado por Sánchez en este cargo tuvo que borrar de su cuenta en Twitter más de 54.000 mensajes.

Puente en su breve estreno en esta nueva faceta –ya advirtió de que la iba a compaginar el cargo con la Alcaldía de Valladolid, y que habría otros portavoces en el partido- ya dio una aviso muy claro: “Soy conciso, y siempre voy al grano”. Y así fue.

En aquella primera rueda de prensa no tuvo empacho alguno en pedir abiertamente, nada más empezar, que se acabara ya el debate sobre el 39º Congreso Federal. “El Congreso ya terminó y esto debe quedar ya muy claro. Ahora el trabajo está en el exterior y de cara a la ciudadanía”.

A continuación, calificó la postura del ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra referente a aplicar el artículo 155 de la Constitución en Catalunya, como “una opinión más”, dejando claro que no la compartía la actual dirección de partido y considerando que dicho artículo era “cruento” como “otros más” que hay en la Carta Magna.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (3d), conversa con la presidenta del partido, Cristina Narbona, en la reunión de la Ejecutiva Federal. Con ellos el secretario de Organización, José Luis Ábalos, y la vicesecretaria general, Adriana Lastra. EFE/Fernando Alvarado

Los exsecretarios de Organización, fuera del Comité

Y tampoco le tembló el pulso para justificar que los ex vicesecretarios generales y ex secretarios de Organización no fueran ya miembros natos del Comité Federal. “Efectivamente”, dijo, “se ha roto esta norma no escrita porque estamos ante un tiempo nuevo”. Y añadió que el 39º Congreso “ha decaído dicha costumbre y se ha decidido no tenerla en cuenta. Lo he expresado con toda claridad: hay que mirar hacia adelante”, incidió.

Puente: "Hay que mirar hacia adelante"

Incluso, Puente añadió que no les preocupa mucho la ausencia de estos dirigentes en el Comité Federal, “porque generalmente han intervenido poco y, además, seguro que tienen muchos cauces para expresarse y nos llegue su voz con claridad”.

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, fue el segundo en intervenir como portavoz y también tuvo una rueda de prensa movida con una hipotética quita de la deuda de Catalunya. Además, al ser preguntado por cómo han interpretado diversas federaciones el concepto de España plurinacional, contestó: “Que cada uno opine lo que quiera”.

Pero no se quedó ahí. Indicó, en referencia a los planteamientos de algunas territorios del PSOE en esta materia, que para construir un modelo federal, “hay primero que saber qué es el federalismo, y algunas cuestiones que se están planteando es no entender claramente cuál es el modelo federal”. Hasta llegó a calificar de “ocurrencias” algunos planteamientos que se estaban oyendo.

Lastra fue la encargada de intentar pacificar las relaciones con Susana Díaz, pero fue igual de contundente que sus compañeros: "Las resoluciones del congreso son de obligado cumplimiento para todo el PSOE" 

Finalmente, la “número dos” del PSOE, la vicesecretaria general, Adriana Lastra, fue la tercera en comparecer como portavoz tras una Ejecutiva, y su tono fue de igual contundencia que sus antecesores, aunque se esforzó en intentar pacificar las relaciones con Susana Díaz, como le había pedido el secretario general.

No obstante, al ser también cuestionada por las distintas interpretaciones del modelo federal, quiso dejar muy claro quién lleva las riendas de la dirección: “Las resoluciones del Congreso son de obligado cumplimiento para todo el Partido Socialista Obrero Español”.

Además, llegó a asegurar que “no hay ninguna discrepancia” entre la presidenta de la Junta de Andalucía con la dirección federal, y aseguró que lo único que interesa al nuevo PSOE “es que haya unidad” y así va actuar la nueva Ejecutiva, “porque somos una dirección federal”, reiteró.

De nuevo, con contundencia, aseguró que el tema del concepto de plurinacional está zanjado. “Los debates se abren y se cierran en los Congreso. Este debate se abrió con la Declaración de Granada y se ha cerrado en el 39º Congreso. Aquí no hay nadie que pretenda ahora abrir dicho debate”, dijo en un tono claramente imperativo.

Para que quedara más claro, aseguró que da garantías de que “nadie se va a negar a cumplir las resoluciones del Congreso”, y lanzó un mensaje a Felipe González. “No hay motivo para que nadie incumpla nada, y así lo saben aquellos que hablan de tener cultura de partido, como también lo sabemos nosotros”, dijo. [Hay que recordar que el ex presidente del Gobierno achacó a Pedro Sánchez que no tenía cultura de partido para dirigir el PSOE].

Así, en apenas mes y medio, el nuevo PSOE parece haber adoptado un nuevo tono menos conciliador hacia dentro y hacia fuera que en anterior etapa de Pedro Sánchez, marcando claramente territorio y asumiendo el riesgo que esto puede conllevar. Consciente de esto es el Gabinete de Comunicación del partido, donde ya no pueden disimular los sudores fríos que sufren en cada comparecencia.