Publicado: 04.11.2016 19:46 |Actualizado: 04.11.2016 23:30

Lo que el Gobierno de Rajoy esconde

Los nuevos ministros vienen con 'mochila' polémica: de las deudas con Hacienda de la empresa familiar de Montserrat (Sanidad) al fallido plan urbanístico de De la Serna (Fomento) en Santander o la aversión de Nadal (Energía) por las renovables.

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Los ministros del nuevo Gobierno posan junto al presidente Rajoy y al rey Felipe VI. /EFE

Los ministros del nuevo Gobierno posan junto al presidente Rajoy y al rey Felipe VI. /EFE

MADRID.- Mariano Rajoy ha apostado por un Gobierno de continuidad con apenas caras nuevas en sus filas. Pero hasta los que se estrenan en sus carteras se parecen en algo a los que repiten en el Ejecutivo: todos vienen con 'mochila'. Todos en mayor o menor medida acumulan secretos y polémicas que podrían entorpecer las ya de por sí complicadas futuras negociaciones con la oposición. Público recopila algunas de ellas:



Montserrat y los problemas con Hacienda de su empresa familiar

La cuota catalana del nuevo Ejecutivo está representada en la figura de la nueva titular de Sanidad, Dolors Montserrat. La diputada del PP, que fue presidenta de la Junta dels Joves Confrares del Cava de Sant Sadurní D'Anoia, es copropietaria junto a su madre de una empresa que aparecía, al cierre de 2015, en la lista de Morosos de Hacienda.

La compañía, Montserrat Operador Logístico S.L., se declaró en quiebra el pasado junio, cuando el hermano de la ministra, Jaume Montserrat, era el único administrador. Según la lista de Montoro, debían 2.305.822,98 euros. En su declaración de bienes en el Congreso de los Diputados, Dolors Montserrat no comunicó su participación en ella.

De la Serna y su fallido plan de urbanismo

Fomento ha recuperado a un ingeniero como titular de su cartera. Pero el alcalde de Santander lleva en su espalda un escándalo que, precisamente, está relacionado con infraestructuras y urbanismo.  

Iñigo de la Serna, sustituto de Juan Ignacio Zoido -hoy ministro de Interior- al frente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), se ha declarado un runner amante del medioambiente, pero el Plan de Urbanismo de la capital cántabra que él dirigió ha sido recurrido por organizaciones verdes en los tribunales.

Los ecologistas denunciaron que tras el PGOU de Santander se escondía una trampa: convertía la zona verde de la capital cántabra -zona protegida de litoral- en suelo urbanizable destinado a parques y jardines que, en realidad, conllevaría la construcción de edificios de ladrillo -hasta más de 30.000 viviendas- que resultarían contrarias a la sostenibilidad que exige la ley, como adelantó Vozpópuli. El Supremo ha dado la razón en varios dictámenes a los denunciantes, que tachaban el plan urbanístico, incluso, de "inconstitucional". El citado PGOU quedó finalmente anulado judicialmente.

Cospedal, su marido, y los papeles de Bárcenas

El nombramiento más esperado del nuevo Ejecutivo de Rajoy era el de la todavía secretaria general del PP. María Dolores de Cospedal, que sonaba en todas las quinielas como sustituta del reprobado Fernández Díaz, ha sido finalmente nombrada titular de Defensa. No tendrá el CNI -que seguirá en manos de su enemiga Sáenz de Santamaría-, pero sí a la Guardia Civil y, de forma indirecta, también a la Policía, que depende de su amigo Zoido, en Interior.

Cospedal ha visto con ello premiada su labor de apagafuegos en el partido, donde ha tenido que enfrentarse a las crisis de paro y, sobre todo, corrupción. Pero más allá de la "indemnización en diferido" del extesorero Luis Bárcenas, sobre la otra número dos de Rajoy pesa la sombra de su marido, Ignacio López Hierro, que además de aparecer en los papeles de Bárcenas, está investigado por su labor en Liberbank y ha sido criticado innumerables veces por estar ligado a los sectores de la construcción y las eléctricas

Además, en su etapa como presidenta de Castilla-La Mancha, Cospedal ha sembrado polémica con su decisión de reducir el número de diputados para tener más posibilidades de ganar las elecciones autonómicas, sus incontables recortes de funcionarios o sus tijeretazos en Sanidad, entre otras cuestiones. 

La recién nombrada ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, junto a su marido, Ignacio López Hierro, en una imagen de archivo. EFE

La recién nombrada ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, junto a su marido, Ignacio López Hierro, en una imagen de archivo. EFE

Santamaría y sus inhibiciones con Telefónica

A Soraya Sáenz de Santamaría se le ha criticado internamente por haber trabajado por y para sí misma en su etapa como portavoz del anterior Gobierno. Ahora, aunque retirada de esa misión en favor de Méndez de Vigo, sigue siendo la todopoderosa del Ejecutivo de Rajoy, la única vicepresidenta, la jefa suprema del CNI y los servicios de información.

También en el PP, tanto como fuera, ha sido atacada por la más que cuestionable estrategia de comunicación de la legislatura pasada, cuya principal directriz consistía en los plasmas del presidente y la callada por respuesta.

A nivel moral, en cambio, apenas ha sido centro de los ataques de la oposición. Poco más se le ha cuestionado que el estar casada con Iván Rosa, un abogado del Estado -como ella- que trabaja en Telefónica. Pero la número dos del Ejecutivo se ha inhibido siempre que el Consejo de Ministros tenía que tomar alguna decisión relacionada con la empresa.

Báñez, la Virgen del Rocío y el agujero de las pensiones

Igual que con Santamaría, a Báñez apenas se le han reprochado escándalos de peso. Eso sí, la religiosidad de la ministra de Empleo -que ha visto premiada su labor negociadora en el pacto PP-Ciudadanos-, le ha jugado malas pasadas. Siempre se la recordará por pedir un "capote" a la Virgen del Rocío para resolver la crisis y el paro.

Otra cosa son los retos a los que deberá enfrentarse en la nueva etapa del Gobierno de Rajoy.  Los datos de paro, por mucho que al presidente le parezcan "exitosas" sus políticas, siguen por las nubes -sigue habiendo más de tres millones de personas sin trabajo- y Báñez tendrá que lidiar con socios (PSOE y C's) y oposición para buscar solución al agujero en la caja de las pensiones. Habrá que ver la capacidad de "regeneración" del nuevo Ejecutivo, pero en los Presupuestos de 2016, los ministros han visto incrementado sus sueldos cuatro veces más que los pensionistas, tal y como informó Vicente Clavero

De Guindos, de Lehman Brothers al 'caso Soria'

De Guindos llegó al Gobierno de Rajoy cuatro años después de ver quebrar a la entidad para la que trabajaba, Lehman Brothers, tras el escándalo de las hipotecas subprime. Estrechamente ligado a la empresa privada, paso por PricewaterhouseCoopers, fue consejero de Endesa y tuvo cargos en el Instituto de Empresa en una carrera marcada por sus saltos del sector público al privado.

En la anterior legislatura, fue coautor -junto a su enemigo Montoro- de los recortes presupuestarios que bautizaron al Gobierno anterior como el del austericidio. Ahora, una vez más, tendrá que hacer frente al nuevo tijeretazo exigido por Bruselas, que ascienden a una reducción de 5.500 millones de euros en el déficit del país

Habitual también de los titulares referentes a las pugnas internas del Ejecutivo, De Guindos ha salido airoso de su último escándalo: el nombramiento del dimitido José Manuel Soria -tras verse salpicado por los papeles de Panamá- para ocupar un cargo en el Banco Mundial. Tanto él, como el propio Rajoy, mintieron para justificarlo. Pero, una vez habían dado marcha atrás, el presidente dejó en manos del titular de Economía las explicaciones que le exigía toda la oposición en el Congreso. Ahora, pasada la página del caso Soria, De Guindos ha conseguido agarrarse a su sillón.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, con el anterior titular de Industria, José Manuel Soria, en una imagen de archivo. EFE

El ministro de Economía, Luis de Guindos, con el anterior titular de Industria, José Manuel Soria, en una imagen de archivo. EFE

Tejerina, las puertas giratorias y el 'caso Acuamed'

Otra de las aficionadas a las puertas giratorias es Isabel García Tejerina (Agricultura, Pesca y Alimentación y Medio Ambiente). La ministra de Villar Mir se ha visto implicada, como su antecesor Miguel Arias Cañete, en polémicos casos de conflictos de intereses. Ambos ocupaban una cartera desde donde podían beneficiar a algunas de las empresas a las que estaban ligados, tal y como explicó este diario tras su nombramiento.

El más mediático en los últimos tiempos ha sido, sin duda, el 'caso Acuamed', una empresa pública cuyos responsables están ahora detenidos en el marco de una operación por adjudicaciones de obras hidráulicas en las cuencas mediterráneas a favor de constructoras como FCC o Acciona. Tejerina se ha librado, hasta la fecha, de tener que dar explicaciones en el Congreso, gracias a los tejemanejes del Grupo Popular para evitarlo. Como su antecesor, ha sabido sortear el escándalo y permanecer al frente de su cartera. Cañete sigue siendo eurocomisario en la UE.

Zoido, el nuevo Fernández Díaz

Juan Ignacio Zoido es una de las nuevas caras del Gobierno, pero no del PP. El azote de Susana Díaz (hay quien le acusa de usar su cercanía con Mercedes Alaya para influir en el caso de los ERE), fue sucesor de Javier Arenas al frente de los conservadores andaluces.

Amigo de Cospedal, hubo quien le colocó en las quinielas como titular de Justicia por su condición de juez en excedencia. Finalmente se quedó con Interior para dar el relevo a Jorge Fernández Díaz -defenestrado, entre otras cosas, tras ser reprobado en el Congreso por el escándalo de las escuchas desvelado por Público.

Así, Zoido será el nuevo Fernández Díaz, pero no sólo en cuanto al cargo se refiere. Ambos comparten su veteranía, su conservadurismo, su cercanía personal con Rajoy y, sobre todo, sus convicciones religiosas. Zoido no es del Opus como su antecesor, pero ya ha protagonizado escándalos de corte machista (de Leire Pajín dijo que tenía cara de "actriz porno", como ha recordado David Bollero) y poco respetuosos con la Memoria Histórica: siendo alcalde de la capital de Andalucía, cambió el nombre de la calle dedicada a Pilar Bardem por nada menos que el de Nuestra Señora de las Mercedes

Además, se le culpa de haber usado su poder en el Ayuntamiento de Sevilla para enchufar a su hijo en el bufete de abogados Garrigues, despacho que luego fue contratado por Mercasevilla, entre otros presuntos tratos de favor

El nuevo ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, abraza a su antecesor en el cargo, Jorge Fernández Díaz, durante el acto de toma de posesión, en la sede del Ministerio en Madrid. EFE/Mariscal

El nuevo ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, abraza a su antecesor en el cargo, Jorge Fernández Díaz, durante el acto de toma de posesión, en la sede del Ministerio en Madrid. EFE/Mariscal

Méndez de Vigo, hermano de la jefa de los espías

El portavoz tendrá que seguir enfrentándose a la comunidad educativa, a los socios de Gobierno y a la oposición para poder alcanzar el pacto por la Educación prometido por Rajoy

Méndez de Vigo fue el encargado de apagar los fuegos que había encendido su antecesor en el cargo, José Ignacio Wert. Aunque no lo consiguió, con la Lomce aprobada y que niega a derogar, su único acierto fue abrir las puertas del Ministerio de Educación a la comunidad educativa para unas negociaciones que nunca llegaron a buen puerto.

Las reválidas se aprobaron en funciones y, pese al brindis al sol lanzado por Rajoy durante el debate de su investidura prometiendo que no tendrían efectos académicos -aunque sí en los accesos a la Universidad-, fueron contestadas con huelgas y manifestaciones.  El recién ascendido a portavoz del Gobierno tendrá que mostrar ahora su cara más dialogante para llevar a cabo el futuro pacto por la Educación que el presidente prometió iniciar en seis meses. 

Méndez de Vigo, nacido en Tetuán, es licenciado en Derecho, un experto en política europea -empezó como asesor de Marcelino Mayor Oreja cuando éste era secretario general del Consejo de Europa-, en idiomas -habla inglés, francés y alemán-, y en Educación -fue profesor en la Complutense y la CEU San Pablo pese a haber aprobado la oposición de letrado de las Cortes Generales-. 

Hijo de militares, casado y con una hija, es además, hermano de la actual secretaria general del Centro Nacional de Inteligencia. Aunque es Soraya Sáenz de Santamaría -a quien sustituirá todos los viernes en las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros- quien seguirá al mando del CNI, Méndez de Vigo también podría tener línea directa con los jefes de los espías españoles a través de su hermana, Beatriz Méndez de Vigo.

Nadal y su poco aprecio por las energías renovables

Los gemelos Nadal Belda han compartido ideas neoliberales y han ido a la par en sus carreras desde que nacieron, en 1970. Hasta ahora, cuando Álvaro, el zurdo y el mayor -por unos minutos- ha sido ascendido al Ministerio de Energía desde la Oficina Económica de Moncloa -un gabinete creado por Zapatero que Rajoy decidió no eliminar-. El diestro y con barba -se la dejó para que los diferenciaran-, Alberto, sigue ahora en la secretaría de Estado de Energía aunque hay quien ya le augura un futuro mejor en el departamento de su hermano.

Nadal, el 'rasputín' económico en la sombra, toma las riendas de Energía

Sea como sea, ambos -que se afiliaron a las Nuevas Generaciones del PP recién cumplidos los 18 años y se hicieron economistas del Estado- han sido partícipes de la política económica de Rajoy durante la última legislatura. Al actual ministro, perteneciente al llamado clan de los sorayos -cercanos a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, como Montoro-, se le acusó internamente de ser el responsable, por ser el responsable del programa económico del PP, de la actitud del presidente frente al peligro del rescate bancario, lo que le ocasionó varios encontronazos con De Guindos. 

Aun así, Álvaro Nadal se ha convertido en refuerzo del gabinete económico del nuevo Ejecutivo con la cartera de Energía, Turismo y Agenda Digital -que se abrió su primera cuenta en Twitter el mismo día que juró su cargo-. En su mochila, además de la relación de su hermano Alberto, que fue vicesecretario de la CEOE, con las eléctricas, está también el no tener buena fama entre los impulsores de las energías renovables: es partidario del fracking y en su día defendió la eliminación de las primas a las renovables como uno de los "chollos" a evitar para conseguir aumentar el PIB.

Montoro, su asesoría y las filtraciones de Hacienda

Otro de los sorayos que sobrevive en el nuevo Ejecutivo de Rajoy es el titular de Hacienda y Función Pública -antes Administraciones Públicas-, Cristóbal Montoro. Él, que ya había ocupado ese cargo en tiempos de José María Aznar, fundó junto a su hermano en aquel entonces la consultoría llamada Equipo Económico -antes Montoro y asociados-, que, paradójicamente, ofrece asesoramiento fiscal a las empresas para reducir legalmente los pagos a las arcas públicas.

Justo después de que el ministro abandonara la firma, la asesoría se vio implicada en el caso Gürtel por una de las empresas a las que ofreció sus servicios y que estaba investigada en dicho sumario. Luego, la Fiscalía la investigó por presuntos contratos firmados a dedo con la Cámara de Comercio.

Desde entonces, Montoro no ha conseguido sacudirse el título de lobbista y a ello ha sumado además la responsabilidad de no haber sabido hacer frente al fraude fiscal -como demostró el perdón a los defraudadores con la amnistía fiscal o el último caso de los papeles de Panamá-; alejar al sector de la Cultura -entre otros- de cualquier simpatía por el Gobierno -por la subida del IVA cultural al 21%-; y manipular desde su tribuna para deshacerse de enemigos íntimos y ajenos. Sonadas fueron las filtraciones de las declaraciones de Hacienda de Juan Carlos Monedero, Esperanza Aguirre y hasta del propio Aznar.

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis (izda), junto a su antecesor en el cargo, José Manuel García-Margallo, durante el acto de toma de posesión celebrado en la sede del Palacio de Santa Cruz. EFE/Zipi

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis (izda), junto a su antecesor en el cargo, José Manuel García-Margallo, durante el acto de toma de posesión celebrado en la sede del Palacio de Santa Cruz. EFE/Zipi

Alfonso Dastis, el 'mirlo blanco' por descubrir

De entre los nuevos ministros, el más desconocido es Alfonso Dastis. El sucesor de José Manuel García-Margallo es más conocido en Europa que en España, ya que es allí donde ha desarrollado los últimos años de su carrera de embajador. 

El recién nombrado titular de Exteriores cuenta con un currículum impecable que, hasta la fecha, nadie se ha atrevido a criticar. Licenciado en Derecho y con dotes para los idiomas, fue director de la unidad de apoyo del comité organizador de la Presidencia Española de la UE; asesor ejecutivo en el gabinete del ministro de Asuntos Exteriores, consejero en la Representación Permanente de España ante la ONU, secretario general de Asuntos Institucionales de la UE y embajador. 

Quienes le conocen, incluso desde sectores de la izquierda, dicen de él que hace honor a su cargo de jefe de la diplomacia, informa Julia Pérez. De carácter afable y perfil negociador es, de momento, el mirlo blanco por descubrir del nuevo Ejecutivo de Rajoy.

Catalá, Lexnet y los atascos en los juzgados

Rafael Catalá deja atrás el tiempo de prestado que ha caracterizado su gestión, ya que llegó a Justicia de forma imprevista, tras la dimisión de Alberto Ruiz Gallardón en septiembre de 2014. Desde entonces, engañado por sus altos cargos -o no-, Catalá ha llegado a creerse su propia propaganda de que existía el papel cero de los juzgados.

¿Acaso cree Catalá su propia propaganda de que una trama económica corrupta con redes en 17 paraísos fiscales se puede desmontar en sólo 18 meses?

Además, ha ignorado la escalada de críticas por el bloqueo del sistema Lexnet que ha mantenido paralizados recursos de los juzgados durante semanas, informa Julia Pérez. Es más, anunció el cierre del desastre de Lexnet de los abogados -que les ha costado 2 millones de euros a los letrados- para pasar al de Justicia, provocando el escándalo entre los abogados que se enteraron por el ministro y no por sus colegios profesionales.

Catalá tiene por delante todos los desastres que no ha resuelto en estos dos años de herencia, por mucho que diga su propaganda: la supresión de las tasas judiciales para pequeñas empresas y Pymes -una vez anuladas para los particulares-; el expediente electrónico de marras; solucionar el engendro lexnetero; decidir quién gestionará el Registro Civil -que el Gobierno pretendió privatizar-; una Justicia carente de medios; unas leyes decimonónicas, un mapa judicial de España creado cuando las cartas viajaban en diligencia...

Y, en especial, el gran desastre de su reforma que limita la instrucción de los casos penales a 6 meses prorrogables a 18 cuando son complejos. ¿Acaso cree Catalá su propia propaganda de que una trama económica corrupta con redes en 17 paraísos fiscales se puede desmontar en sólo 18 meses?

El ministro que durante siete años fue secretario general de la multinacional del juego Codere, dedicada a las apuestas, está decidido esta vez a apostar por su gestión y abandonar su falta de rumbo. Dicen que se siente con fuerza fuerza para emprender estos cambios, o eso auguran los más optimistas.