Publicado: 05.11.2015 21:01 |Actualizado: 06.11.2015 07:00

El número dos de la Policía declara hoy ante el juez del caso del pequeño Nicolás

El director adjunto operativo Eugenio Pino, y su jefe de gabinete, el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, tendrán que explicar su actuación al inicio de la investigación.

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Eugenio Pino .- EFE

Eugenio Pino.- EFE

MADRID.- El juez Arturo Zamarriego, titular del juzgado de instrucción número 2, ha llamado a declarar a tres altos mandos de la Policía en la pieza separada y secreta que se instruye en el caso del pequeño Nicolás contra los funcionarios que pudieron ayudarle o darle cobertura, según ha sabido Público de fuentes de los juzgados de Plaza Castilla.

Al número dos de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y a su jefe de gabinete, el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, les señaló el comisario José Villarejo en su declaración del 17 de abril ante Zamarriego. Según el ‘agente encubierto’, su jefe el comisario Pino le fue informando en diferentes reuniones en la que se le trasladó contenido “confidencial” acerca de la investigación que estaba llevando la Unidad de Asuntos Internos que dirigía el comisario Marcelino Martín Blas-Aranda.



Esta información confidencial fue apareciendo en el medio de comunicación de la mujer del comisario Villarejo y de su abogado, Información Sensible, antes de que las diligencias que instruían Asuntos Internos fueran terminadas. Como han demostrado los investigadores en uno de sus informes, fue este medio el que dio la exclusiva de la detención de Francisco Nicolás, su relación con los Pujol y otros pormenores que a la hora de la publicación sólo conocían los investigadores y el director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino.

En esas reuniones, como explicó Villarejo en su declaración y desveló Público en exclusiva en mayo, el comisario Pino estaba acompañado de su jefe de gabinete. Fuentes Gago ha sido premiado recientemente con un destino en la embajada de Holanda junto con su mujer por el que se embolsará 10.000 euros al mes durante los próximos 5 años, después de que elaborara un informe que dice que las actividades privadas del ‘agente encubierto’ son compatibles con su trabajo de Policía.

Según ha podido saber Público, también ha sido llamado a declarar el comisario Enrique García Castaño, jefe de la UCAO

Lo grave de estos encuentros al inicio de la investigación, según desveló el propio Villarejo, es que no se convocó al comisario jefe de la Unidad de Asuntos Internos, simplemente al instructor de la causa del pequeño Nicolás. En las reuniones, siempre según la declaración del ‘agente encubierto’, se trataron temas “confidenciales” como los seguimientos a Francisco Nicolás Gómez Iglesias o la intervención telefónica autorizada al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por el Tribunal Supremo.

Según ha podido saber Público, también ha sido llamado a declarar el comisario Enrique García Castaño, jefe de la UCAO (Unidad Central de Apoyo Operativo), conocido por acompañar a Villarejo a una reunión con el ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en la que se abordó como los policías podían ayudarle en el asunto de su ático de Estepona. Sin embargo, su declaración por el caso Nicolás no está claro si se debe a que acudiera a esas reuniones o a que el juez quiere preguntarle cuestiones técnicas sobre la grabación que un policía les hizo a los investigadores y a dos agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Tensión

La declaración de Villarejo el pasado 17 de abril ante el juez Zamarriego fue de mucha tensión. Tanta que el veterano comisario ha querido, sin conseguirlo, que se procese al titular del juzgado de instrucción número 2 por coacciones. Ese día, el ‘agente encubierto’ pretendía denunciar las presuntas irregularidades –desmontadas ya por los tribunales como contó ayer Público-, que Asuntos Internos había cometido en el caso Nicolay.

“A mí las imputaciones en blanco no, conmigo no. Tiene usted que decirme cómo, cuándo y quién”

Zamarriego fue muy claro desde el principio: “Me veo en la obligación de hacerle unas advertencias previas. La primera es que cualquier imputación que usted haga tendrá que decir las bases en las cuales se sustenta esta imputación y usted no puede acogerse a ningún tipo de secreto profesional. Por dos razones: la primera porque es usted testigo; la segunda porque es usted funcionario de Policía y tiene un especial deber de investigación y de facilitar a los tribunales cuanta información disponga”. Además, le precisó también que le solicitaría las fuentes.

Y así ocurrió. Por ejemplo, Villarejo insinuó que Asuntos Internos le había incluido a propósito en un informe y que se había intervenido el teléfono de forma ilegal al pequeño Nicolás, además de saberse conocedor de la grabación ilegal realizada a Asuntos Internos y al CNI y que ahora se investiga. Villarejo contó entonces que había asistido a una conversación “confidencial en la DAO” en la que se habló de esa grabación, pero no quería dar más datos.

El juez se puso serio: “A mí las imputaciones en blanco no, conmigo no. Tiene usted que decirme cómo, cuándo y quién”. Villarejo continuó desvelando quién estaba en la reunión: “el Director Adjunto Operativo (DAO), su jefe de Gabinete” y el inspector del caso, Rubén López. Entonces Zamarriego advirtió a la secretaria judicial: “Tome nota porque comparecerán”. Y así será.