Publicado: 21.12.2015 14:37 |Actualizado: 21.12.2015 14:47

El partido 'más justo e igualitario' es el menos votado: 110 papeletas

Ongi Etorri (Bienvenidos) defiende el derecho al voto de los ciudadanos no comunitarios

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Fede García (tercero por la izquierda) es el presidente de SOS Racismo Araba y fundador de Ongi Etorri.

Fede García (tercero por la derecha) es el presidente de SOS Racismo Araba y fundador de Ongi Etorri.

La causa es noble, pero las urnas no responden. Ongi Etorri, que defiende el derecho al voto de los ciudadanos no comunitarios, ha sido el partido menos votado de España en las elecciones generales del 20-D. Apenas 110 sufragios: 80 papeletas en Vitoria y 30 desperdigadas por Álava, la única provincia en la que se han presentado.

“No pretendemos superar a nadie sino usar los comicios como un instrumento para denunciar la invisibilidad de los inmigrantes, cuya justificación es difícil”, explica Fede García (Jaén, 1949), fundador del partido, cuyo nombre significa Bienvenidos. “Las organizaciones políticas esquinan a los inmigrantes, que pagan impuestos, trabajan y conviven aquí, pero no pueden votar”, denuncia el también presidente de SOS Racismo Araba. “Nuestra campaña es clara: si son ciudadanos como usted, ¿por qué no tienen el derecho a votar? No hay excusas”.

“No pretendemos superar a nadie sino usar las elecciones como un instrumento para denunciar la invisibilidad de los inmigrantes", afirma el fundador de Ongi Etorri

La presencia de las papeletas de Ongi Etorri en las cabinas de votación es simbólica. Ya se habían presentado a varias citas con las urnas y, en alguna ocasión, su lista fue anulada por incluir a candidatos sin derecho a voto. En las generales, dos de los cuatro suplentes fueron un hombre y una mujer vascos de origen marroquí.

“He repasado todas las listas y son los únicos de procedencia extranjera, es decir, no digeribles por el sistema”, asegura Fede García, quien critica que sean excluidas del sistema personas que llevan residiendo décadas en el Estado español.



“Los otros partidos no incluirán a un inmigrante en su mesa, aunque estén integrados y sus hijos hablen euskera”, critica el fundador del minúsculo partido, cuya fecha de caducidad está ligada al día que puedan votar. “Cuando lo consigamos, dejaremos de presentarnos, pero mientras seguiremos luchando por visibilizarlos. ¿Acaso no tienen derecho a votar a su alcalde, a su diputado o a su presidente?”, se pregunta el portavoz alavés de SOS Racismo, que denuncia cómo también han sido silenciados los refugiados. “En la campaña se olvidaron de ellos: ¿dónde están?, ¿por qué le han dejado ese paquete a unas ONG desmanteladas que no tienen ni para pagar la luz?”.

Una cuña de radio en varios idiomas resumía su programa: “Contra la exclusión. No al racismo. Aquí vivo, aquí trabajo, aquí voto”. El siguiente paso será expandirse a la circunscripción de Vizcaya en las próximas elecciones autonómicas, explica García, quien matiza los resultados del 20-D. “Somos el partido menos votado en el Estado español, pero no en la provincia de Araba”. Por detrás de Ongi Etorri, con apenas 81 votos, figura Libertate Nafarra, que en conjunto recabó 1.022 apoyos. Poco importa, pues su lucha es otra. En ella, no importan los votos sino las personas que votan. "Sin excusas".