Publicado: 05.09.2016 20:19 |Actualizado: 05.09.2016 23:15

Pastor mantiene ralentizada la actividad del Congreso a la
espera de lo que haga Rajoy

La Mesa empieza a calificar este martes miles de iniciativas presentadas por los grupos de la Cámara Baja, pero la junta de portavoces no se reúne para fijar el calendario de plenos de la XII Legislatura o programar la constitución de las comisiones parlamentarias.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, abandona el Congreso, junto a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor. - EFE

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, abandona el Congreso, junto a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor. - EFE

MADRID.- La actividad de la actual XII Legislatura del Congreso de los Diputados surgida de las elecciones generales del pasado 26 de junio está prácticamente paralizada y, de momento, nada hace prever que vaya a agilizarse. Fuentes parlamentarias consultadas por Público atribuyen directamente a la presidenta de la Cámara Baja, la popular Ana Pastor, la voluntad expresa de mantener un ritmo bajo mínimos a la espera de qué decisión tomará Mariano Rajoy respecto a un nuevo intento de someterse a la investidura como presidente del Gobierno.

Miles de iniciativas presentadas por los diferentes grupos parlamentarios llevan ya varias semanas de espera para que puedan iniciar su tramitación ordinaria. La gran mayoría de las iniciativas son preguntas presentadas por diputados dirigidas al Gobierno para que dé su respuesta por escrito. Sólo los diputados del grupo socialista han registrado más de 1.500 preguntas que se encuentran a la espera de ser remitidas al Ejecutivo.



Varios grupos han solicitado la creación de una investigación parlamentaria sobre el comportamiento de Fernández Díaz reflejado en las grabaciones desveladas por 'Público'

Pero también hay otras iniciativas de gran trascendencia como la creación de una comisión de investigación parlamentaria sobre el comportamiento del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, en las actuaciones presuntamente delictivas contra diversos responsables políticos y sociales vinculados al proceso soberanista en Catalunya contenidas en las conversaciones que mantuvo con Daniel de Alfonso, director de la Oficina Antifrau de Catalunya, cuyas grabaciones fueron desveladas por Público a finales del pasado mes de junio. Esta comisión ha sido solicitada por varios grupos parlamentarios.

Además, los grupos socialista y de Podemos han registrado una petición de comparecencia urgente en sede parlamentaria del ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos para que explique el nombramiento del ex ministro de Industria José Manuel Soria para ocupar un puesto ejecutivo en el Banco Mundial. Soria dimitió el pasado mes de abril tras mentir sobre sus relaciones con empresas en paraísos fiscales y aparecer en los denominados “papeles de Panamá”.

Estas iniciativas, además, se enfrentan a la oposición manifestada ya por el actual Gobierno en funciones que preside Rajoy desde las elecciones del 20 de diciembre de 2015 de comparecer o dar explicaciones ante una cámara que no es la que le otorgó la confianza. Esa oposición abrió una polémica sin precedentes en la anterior legislatura, de breve duración, que acabó con la presentación por parte del Congreso de los Diputados, entonces presidido por el socialista Patxi López, ante el Tribunal Constitucional (TC) de un conflicto de atribuciones, actualmente pendiente de resolución.

Hace exactamente seis meses ya estaba fijado el calendario de plenos para el primer periodo ordinario de sesiones que llegaba, en teoría, hasta finales del mes de junio

En esta legislatura, a diferencia de la anterior, la presidencia de la cámara es del mismo color político que el Gobierno en funciones. Ana Pastor, además, tiene una estrecha relación personal con el propio Rajoy. En consecuencia, las fuentes parlamentarias consultadas por este periódico coinciden en señalar que “ahora no existe la presión que hubo por parte de la Cámara Baja sobre el Ejecutivo de Rajoy”. Desde el entorno de Pastor se sostiene que se está actuando con respeto a las prácticas parlamentarias habituales.

Pero esto no es exactamente así. Hace exactamente seis meses ya estaba fijado el calendario de plenos para el primer periodo ordinario de sesiones que llegaba, en teoría, hasta finales del mes de junio. De hecho, el 15 de marzo, apenas once días después de la última sesión plenaria de investidura de Pedro Sánchez, la cámara ya celebró su primer pleno ordinario.

En paralelo, varias comisiones parlamentarias comenzaron sus trabajos después de que un mes antes los grupos parlamentarios hubiesen negociado, con un alto grado de consenso, el reparto de las presidencias que correspondían a cada grupo. En esta legislatura ese debate no se ha abierto todavía pese a la “experiencia” acumulada en la anterior en la que la irrupción de Podemos y Ciudadanos alteró bruscamente los hábitos parlamentarios conocidos hasta entonces.

La mayoría de formaciones políticas, salvo el PP, sospechan que Pastor pretende relajar al máximo la actividad parlamentaria

La mayoría de formaciones políticas, salvo el PP, sospechan que Pastor pretende relajar al máximo la actividad parlamentaria. Desde luego, a diferencia de su predecesor, está descartado que mantenga un enfrentamiento con el Ejecutivo. En febrero de este año la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y el presidente de la Cámara Baja, mantuvieron un duro cruce de misivas a cuenta de la exigencia de la institución parlamentaria para hacer comparecer a los miembros del Ejecutivo.

El propio Mariano Rajoy incumplió el precepto legal de comparecer ante el pleno para explicar el contenido del Consejo Europeo de la UE que, entre otras cosas, debatió los riesgos potenciales del referéndum en el Reino Unido sobre el Brexit, luego confirmados. En su lugar lo hizo, a petición propia, el titular de Asuntos Exteriores y de Cooperación. José Manuel García-Margallo ante la comisión homónima. De Guindos también compareció a petición propia para informar sobre el Plan de Estabilidad 2016-2019 que el Gobierno debía remitir a Bruselas. No habló de ello y transformó su comparecencia en un acto de autocomplacencia para indignación de la oposición.

En la anterior legislatura se quedaron sin contestar 3.500 preguntas formuladas por los diputados de los grupos distintos al del PP. El argumento fue el mismo que el empleado para evitar las comparecencias de los ministros: el Gobierno en funciones no está obligado a someterse al control de una cámara que no le dio su confianza. En esta ocasión, más de 1.500 preguntas han sido ya registradas y todo parece indicar que seguirán la misma suerte: acabarán su historia en el registro de la cámara y sin contestar.