Publicado: 05.12.2015 22:14 |Actualizado: 05.12.2015 23:30

Pedro Sánchez no se cree el 'sorpasso' de Ciudadanos y no descarta ningún pacto tras el 20-D

El líder del PSOE ve decisivo el “cara a cara” con Rajoy y opina que el partido socialista está mejor de lo que dicen las encuestas.

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El líder del PSOE, Pedro Sanchez, durante su intervención en un mitin en Inca (Palma de Mallorca). REUTERS/Enrique Calvo

El líder del PSOE, Pedro Sanchez, en su intervención en un mitin en Inca (Palma de Mallorca). REUTERS/Enrique Calvo

MADRID.- Pedro Sánchez es muy recio, muy duro e incansable. Por ello, aunque le costó superar la encuesta del CIS que le dejó un poco tocado, ha vuelto a recuperar el pulso en los primeros días de campaña.

Según fuentes cercanas al líder socialista, Sánchez descarta totalmente el “sorpasso” tanto de Ciudadanos como de Podemos; cree que el PSOE está mejor de lo que dicen las encuestas, y considera decisivos los dos debates y, sobre todo, el “cara a cara” con Mariano Rajoy en la recta final de la campaña.

Sánchez ha decidido seguir por su carril, ubicándose en el espacio de la socialdemocracia, y confiando mucho en el potencial del PSOE. Antes de cada acto, sale a la calle, reparte besos y saludos, y luego vende su mensaje electoral en la línea más útil que le dicen sus sociólogos: apelando al voto de las mujeres (siempre ha sido un sector social favorable al PSOE) y, directamente, al voto útil.



Los datos del PSOE dan a Ciudadanos muy lejos de superar a los socialista –“en escaños es prácticamente imposible”, dice un sociólogo de cabecera-, y apuntan a que Podemos se está desinflándose y que apenas superará el techo que obtuvo IU con Julio Anguita en 1996. Le otorgan en torno a la treintena de escaños.

Pero el líder socialista está mirando también al día después del 20-D, y no descarta nada siempre que pueda sumar, al no contemplarse ninguna mayoría absoluta.

Aunque el escenario es distinto, Sánchez no es tan claro como lo fue Zapatero en 2004, donde anunció que no sería nunca presidente del Gobierno si no ganaba las elecciones. El candidato socialista, con tiempos verbales confusos según donde lo diga, se limita a decir que para gobernar necesita “un voto más que Rajoy”. Pero todo apunta a que, el día después, jugará a todo.

La celebración este domingo del Día de la Constitución y el debate del lunes ha cortado la campaña tradicional del PSOE hasta el martes, pero ambas citas se consideran cruciales. Sánchez irá este domingo a la recepción parlamentaria a disputar espacio con sus rivales más directos, aunque fuentes cercanas anuncian que será una presencia breve para irse a preparar la contienda a cuatro que tiene el lunes en Atresmedia.

Sánchez parece haber superado el jarro de agua fría del CIS y está entregado a un campaña que cree que doblará el pulso a las encuestas. Fuentes de Ferraz aseguran que los indecisos son en su mayoría votantes suyos, que el voto declarado a Ciudadanos es el único que tiene y que Podemos tiene poco margen de crecer.

Por ello, hoy mismo han lanzado una campaña con vídeos y de mensajes en redes, de que el PSOE es la única posibilidad y clave del cambio político de cara al 20-D. Un llamamiento al “voto útil” sin complejos.