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El PP coruñés bloquea el pago de los pufos que dejó en el Ayuntamiento

El nuevo alcalde, Xulio Ferreiro, tuvo que solicitar un crédito de 11 millones para no declararse en quiebra.

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La concejala de Hacienda, Eugenia Vieito, y el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro.

La concejala de Hacienda, Eugenia Vieito, y el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro.

@anibalmalvar

Todos contra todos en el Ayuntamiento de A Coruña. Los diez concejales del Partido Popular votaron este viernes en contra del pago de los pufos que el Partido Popular dejó en sus cuatro años de gobierno en solitario (2011-2015). El alcalde Xulio Ferreiro (Marea Atlántica) había anunciado hace un mes que el ayuntamiento se veía obligado a solicitar 11 millones de euros para evitar la quiebra del consistorio por deudas. En caso contrario, el ayuntamiento sería intervenido por la Xunta de Galicia. El ex alcalde y hoy concejal popular Carlos Negreira dejó una deuda de 25 millones de euros para unos fondos líquidos de 12,3 millones.

Se debatía este viernes una modificación del presupuesto en 4,5 millones para, entre otras partidas, afrontar el pago de 1,9 millones a proveedores antes de que finalice 2015, pues con las campanadas expira el plazo legal de abono de la deuda reconocida. Una deuda que Ferreiro achaca al "gasto irresponsable" de los miembros del anterior equipo del PP, que “utilizaron los recursos de todos para obtener un rédito electoral”. Hace apenas unos días el Banco de Santander concedió al consistorio 11 millones al 0,39%.

Ferreiro fue duro con su antecesor: "Es hipócrita que el PP no reconozca sus facturas, como el señor Julio Flores [número dos del anterior alcalde] no reconocía su voz en las grabaciones" [que lo imputaron por cohecho y tráfico de influencias en la operación Pokémon contra la trama de corrupción mediante sobornos, y que afecta a numerosos políticos de varias fuerzas y numerosos ayuntamientos gallegos].

Pero en un ayuntamiento con 10 concejales de la Marea, 10 del PP, 6 del PSOE y uno del Bloque Nacionalista (BNG), la previsible oposición del PP a modificar su presupuesto para abonar los pufos que dejó como gobierno, podría quedarse en simbólica si los grupos que apoyaron la investidura de Ferreiro hace 56 días hubieran levantado la mano del sí. Pero esta vez Ferreiro se quedó solo. En BNG votó con el PP y el PSOE se abstuvo.

El PSOE observa inadmisible que para afrontar estos pagos urgentes se retiren 950.000 euros destinados a empleo. "El empleo era lo prioritario en nuestro programa electoral. No podemos ahora apoyar un recorte. ¿Qué le decimos a nuestros electores?", ha señalado el portavoz socialista José Manuel Dapena. En la valoración oficial emitida por el alcalde tras perder el plenario, Ferreiro no cierra las puertas a buscar la entente: “Negociaremos con todos aquellos que muestren voluntad de diálogo”. Fuentes del PSOE reciben la invitación con cierto desdén: "Una cosa es lo que diga y otra lo que haga. Hay que negociar antes".

Con el voto en contra del BNG Ferreiro se ha mostrado más beligerante: "Lamentablemente el PP contó hoy con el apoyo del Bloque en otro ejercicio de irresponsabilidad, haciendo gala de una geometría variable [...] y equivocándose de enemigo. El día de las elecciones, la ciudadanía premió a aquellos que saben quién es el enemigo, premió a los que no se equivocan y saben de qué bando están. Hoy, el BNG no tuvo la altura de miras suficiente".

La portavoz nacionalista, Avia Veira, en conversación telefónica con Público, responde a estas declaraciones muy gallega, con una pregunta: "¿Por qué vamos a votar algo que contradice nuestro programa? No solo es el recorte en empleo. También se ha recortado una partida de 385.000 euros en mercados. Y ese es uno de nuestros compromisos electorales. También se plantean cuatro bajas en educación. No es nuestro programa. Hay una partida de 550.000 millones para promocionar el turismo. Tenemos que poder discutir prioridades".

Veira considera que la partida de mercados debe servir para salvar el emblemático Mercado Municipal de Santa Lucía, uno de los más antiguos de A Coruña. Gestionado por la privada Cerámicas Castro gracias a una concesión, está en peligro de cierre por el abandono en que lo mantiene la concesionaria privada. Castro tenía compromiso de mantenimiento del edificio. El montante de las reparaciones descuidadas por la empresa se valora en 600.000 euros.

Pero tampoco el BNG ve insalvables las distancias con el alcalde: "No nos puede acusar de obstrucción, ni de votar con el PP. Hasta ahora en todos los plenos hemos votado con la Marea. Estamos dispuestos a dialogar", reconoce Veira.

Las críticas al alcalde son de fondo y forma. Tanto socialistas como nacionalistas le reprochan no haberles dado tiempo a estudiar con rigor técnico el denominado "modificativo" presupuestario. "Un gobierno en minoría tiene que hablar previamente con los otros grupos", señalan los socialistas, que por sí solos serían llave permanente de gobernabilidad.

Lo que parece que se puede descartar es el entendimiento de la Marea y el PP. El pleno de viernes se desarrolló como un pugilato feroz entre alcalde y ex alcalde. Negreira amenazó a Ferreiro con una "querella criminal". Ferreiro se desahogó también a gusto: "El PP mostró hoy a qué quiere jugar. Ver a aquellos que pertenecen a un partido político que está siendo relacionado todos los días con tramas de corrupción, tratar de dar lecciones de ética, es bastante lamentable". El tiempo exterior, en A Coruña, también estaba algo borrascoso, aunque la temperatura era más agradable que en el pleno.