Publicado: 13.12.2013 07:26 |Actualizado: 13.12.2013 07:26

El PP dará al imputado Lamela 60.000 euros para que pueda rehabilitar uno de sus edificios

El Ayuntamiento de Burgos, que ha previsto la ayuda, explica que la finca está encima de una puerta histórica. La que junto con el exconsejero madrileño es dueña del inmueble, que es también la madre del exdirig

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El Ayuntamiento de Burgos, controlado por el PP, ha reservado una partida presupuestaria para sufragar el 50% de los gastos de la rehabilitación de un céntrico edificio del municipio que es propiedad de una empresa del exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Manuel Lamela. El 31 de octubre, éste fue imputado por cohecho y prevaricación por las supuestas irregularidades que cometió durante el proceso de privatización de diferentes hospitales madrileños.

Apenas 13 días antes, el 18 de ese mes, el Gobierno municipal había firmado un convenio (ver PDF) con la entidad Inversiones Lamela Campos S.L., de la que el exdirigente madrileño y hombre de confianza de Aguirre es administrador solidario -según la información que figura en el registro mercantil-, para darle 60.000 euros, la mitad de 120.000, el total de la obra presupuestada. A pesar de la imputación de Lamela el convenio no ha sido revocado. La otra administradora solidaria de la empresa es Carolina Fernández Blay, la madre del exconsejero madrileño tal y como ha reconocido ella misma en declaraciones a este diario.

El acuerdo, al que Público ha tenido acceso, nace para sufragar el gasto de la remodelación de las galerías existentes en las dos fachadas del edificio propiedad de la empresa de Lamela, y que están encima de la conocida como Puerta o Arco de San Juan. Se trata de una edificación que según establece el convenio está "descrito en el catálogo de bienes protegidos del centro histórico de Burgos", y cuyos vestigios se remontan al siglo XIII, si bien el arco ahora construido es del XIX.

El arco lo cruzan al día cientos de personas para entrar en el centro histórico de la ciudad, pero ahora el Ayuntamiento quiere hacer el edificio "visitable", según explica a este diario el concejal de Fomento del consistorio burgalés, Ángel Ibáñez. Y es que la contrapartida de la subvención municipal es que la empresa de Lamela se compromete a dejar entrar a su edificio, en el que viven diferentes vecinos, a al menos 20 personas cada año,

Ibáñez apunta a que únicamente existe "una partida presupuestaria" en las cuentas del municipio para el próximo año destinada a sufragar esas obras, así como el mencionado convenio. Pero explica que aún no hay nada ejecutado ni cerrado. En todo caso, el concejal precisa que "el único objetivo" que persigue la financiación de la obra es "el interés de la ciudad" por habilitar como "visitable" la "única puerta histórica de la ciudad que queda en pie". "No se ha tenido en cuenta, como nunca se tiene, quién es el propietario de la sociedad ni su situación judicial", ha remarcado. 

El espacio objeto de la rehabilitación sería, en todo caso, el inmueble propiedad de la mencionada Inversiones Lamela Campos S.L., una empresa que tiene ánimo de lucro ya que entre su objeto social se encuentran, entre otros, las "operaciones inmobiliarias de cualquier naturaleza" o el "asesoramiento jurídico".

Asimismo, y a diferencia de lo que suele ser habitual en este tipo de reformas, la entidad de Manuel Lamela no ha tenido que concurrir a ninguna convocatoria pública para poder optar esas ayudas. Ibáñez explica que el hecho de que se haya acordado hacerlo a través de un convenio entre la empresa y la Consejería de Economía se debe a que "es una puerta única" en la ciudad. 

La que junto con el exconsejero madrileño es la propietaria del inmueble -por ser también la administradora solidaria de Inversiones Lamela Campos S.L.-, que resulta ser además la madre de Lamela, explicó ayer a este diario que si se ha llegado a ese acuerdo con el consistorio burgalés ha sido porque ella es "la dueña" y hace "lo que quiere" con el edificio. Respecto a la ayuda solicitada Fernández Blay la justificó porque se trata de un edificio "de más de 200 años" que "es monumento artístico nacional".

Además, si bien en un principio trató de desvincular a Lamela de sus negocios, al recordarle que es con él con quien comparte la administración de la empresa explicó que es así por su relación familiar. Finalmente, no descartó "que él haya tratado con el ayuntamiento porque tenga amigos". "No lo sé", zanjó. Este diario también se puso ayer en contacto con el despacho del exconsejero madrileño, si bien tras explicar desde el mismo que se dejaría "constancia" de la llamada de Público, no se obtuvo ninguna respuesta.

El caso fue denunciado hace una semana por el PSOE local, tal y como recogieron medios locales como El Diario de Burgos. El concejal socialista Antonio Fernández Santos lamentaba entonces la "desfachatez que tienen los que gobiernan pensando que esto es suyo y pueden hacer con la ciudad lo que les dé la gana". Él explica ahora que el Ayuntamiento de Burgos lleva "dos años" sin conceder ninguna ayuda económica para la rehabilitación de viviendas en el Centro Histórico de Burgos.

Y enfatiza en el hecho de que la convocatoria de ayudas a edificios de la zona vieja de la ciudad establece que "en ningún caso se otorgarán ayudas" para la realización de "obras en edificio de propiedad o uso exclusivo de personas jurídicas que realicen sus actividades con ánimo de lucro". En consecuencia, explica, "ni aunque hubiera habido convocatoria de subvenciones para la concesión de ayudas a la rehabilitación se hubiera podido conceder ninguna a la mercantil Inversiones Lamela Campos S.L". Así, "dado que no existía ningún resquicio legal para conceder esta subvención directa", Fernández Santos denuncia que se ha recurrido a la fórmula de un convenio.