Publicado: 03.03.2014 18:58 |Actualizado: 03.03.2014 18:58

El PP del País Valencià pagó en B a la trama Gürtel por organizar actos electorales

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Un 80%  del dinero que pagaba el PP valenciano a empresas de la trama Gürtel por realizar actos electorales era en B, según uno de los seis últimos informes que la Unidad de Delicuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha entregado al juez Pablo Ruz, que da por "demostrado" que este partido se financió en parte de manera irregular.

Uno de esos informes, a los que ha tenido acceso Efe y que serían los últimos encargados de cara a concluir la investigación del caso Gürtel, hace un análisis de la agenda intervenida al considerado número dos de la trama, Pablo Crespo. En ella aparece un esquema manuscrito en el que, según la UDEF, se plasma "la mecánica de facturación que se sigue por parte de la organización y del propio Partido Popular del País Valencià".

En él se lee la letra "P" (que la Policía interpreta como PP) en el lado izquierdo del papel, y unas flechas con las palabras "Barcelona (80)" y "Alicante (20)" con destino "O.M.", que la UDEF vincula con dinero "B" y "A" hacia la sociedad de Gürtel Orange Market.

Esta última sociedad realizaba actos electorales para el PP valenciano, indica el informe, de los cuales "al menos un 20% del importe se abonaba en dinero A y el 80% en dinero ajeno al circuito económico legal y que pasaba a engrosar la caja B de la organización".

Según la policía, además "ya ha quedado demostrado cómo la financiación del Partido Popular del País Valencià se hacía en parte mediante el pago de empresas constructoras del Gobierno regional hacia Orange Market, la cual justificaba el trasvase mediante la emisión de facturas con conceptos ficticios giradas a esa empresa". Para respaldar la existencia de esta mecánica de emitir facturas ficticias, la UDEF destaca otra anotación de Crespo en la que se lee "Inventar concepto — Partido", en referencia al PP.

El informe concluye que si bien la persona encargada de los "contactos y relaciones públicas con los representantes políticos del Partido Popular en Valencia" es el imputado Álvaro Pérez el Bigotes, representante de Orange Market en Valencia, éste quedaba "supeditado jerárquicamente" a Crespo.

Pablo Crespo es, según la UDEF, la persona que, desde Madrid, llevaba el control de las cuentas, de la facturación y del cobro de los actos celebrados para dicha formación política.

Para la UDEF, Crespo es quien llevaba el control de las cuentas del PP valenciano desde Madrid

En la agenda, indica el informe, figuran además "multitud de anotaciones en las que se hace mención a nombres que corresponden con personas que han ocupado puestos de responsabilidad política, tanto a nivel local como autonómico y estatal".

"En muchas ocasiones —añade— Pablo Crespo se refiere a ellos con el apodo por el que se les conoce en la organización", algunos de los cuales se han identificado, como los de Bujías (Alfonso Bosch), Santo (César Tomás Martín) y Nosotros (en referencia a la propia trama Gürtel), mientras que otros como Fideo o Futbolista no se han podido atribuir a nadie en concreto. Algunos de esos apuntes, destaca la UDEF, hacen referencia a "repartos de dinero provenientes del cobro de comisiones ilegales o a adjudicaciones en las que intervienen en base a su cargo".

Destacan entre ellos el exdiputado del PP Jesús Merino, el exeurodiputado Gerardo Galeote, el exdiputado madrileño Alfonso Bosch, el exdirector de la Radio Televisión Valenciana Pedro García Gimeno, el exconsejero madrileño Alberto López Viejo y los exalcaldes de Majadahonda y Boadilla del Monte Guillermo Ortega y Arturo González Panero.

Como conclusión, la UDEF asegura que Crespo ostentaba una "posición directiva" en la trama supuestamente liderada por Francisco Correa y que participaba en las empresas que tenían en el exterior, planificaba las operaciones de inversión inmobiliaria o de servicios, daba directrices a los empleados de Gürtel y mantenía contactos con responsables políticas y altos cargos de las distintas administraciones.



El presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, y su número dos, Pablo Crespo, han invertido "parte de los beneficios obtenidos en los negocios en los que participó su organización en la adquisición de embarcaciones de recreo para su disfrute", según precisa un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) remitido al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. El informe, al que ha tenido acceso Europa Press, explica que Correa compró los barcos Carmen Junior III, Carmen XI y Montecristo mientras que Crespo adquirió el Aguillón, Aguillón II y Parapipi.

La Policía menciona una séptima embarcación Tutto Mare cuya compra "estuvo destinada a una venta inmediata más que a un disfrute propio". Este barco se vendió por seis millones de euros a un particular —el doble su precio de adquisión— a pesar de que Correa y Crespo "conocían que sufría graves problemas".

Además de las embarcaciones de recreo, la UDEF reseña la compra de otros bienes de lujo, entre ellos varios coches, que se ponían a nombre de distintas empresas de la trama. El informe menciona dos Land Rover, un Audi, un Mercedes, un Rover y un Volkswagen y asegura que solían adquirirse a través de renting.

La Policía destaca también que la organización de Correa, con objeto de integrar en el sistema financiero legal "cantidades monetarias obtenidas en España por comisiones ilícitas derivadas de adjudicaciones públicas" realizó inversiones inmobiliarias no sólo en España, sino también en el extranjero. Así, señala tres proyectos desarrollados en Estados Unidos, Panamá y Colombia. En este último país llegaron a adquirir tres inmuebles dentro de un proyecto más amplio de invertir en viviendas en toda Sudamérica.