Publicado: 19.12.2013 10:36 |Actualizado: 19.12.2013 10:36

El PP sí que hizo de Caja Madrid su cortijo personal

Los correos de Blesa ponen de manifiesto cómo el presidente de la caja recibía exigencias, sugerencias y peticiones de favores de altos dirigentes conservadores

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Puede que Caja Madrid no fuera el cortijo de Miguel Blesa , pero lo que sí parecía era el cortijo del Partido Popular. Los dirigentes del PP ejercían todo tipo de presiones para influir en las decisiones estratégicas de la caja y pedían tratos de favor para allegados y familiares.

Según las últimas informaciones publicadas este jueves por el diario El País, el hoy presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, envió el 18 de diciembre de 2007 a Blesa un sms diciéndole a quién tenía que elegir para ocupar los dos puestos que la caja tenía en el consejo de administración de Iberia.  “Me dice la jefe [por Esperanza Aguirre]  que si tienes que poner dos consejeros de la caja en Iberia, y uno es ejecutivo de la caja, que el otro sea Mercedes Rojo Izquierdo”, reza uno de esos mensajes. Rojo había sido asesora de Esperanza Aguirre y tal y como dejó patente en una declaración ante la Audiencia Nacional el hecho de carecer de conocimientos financieros no le impidió formar parte de la Comisión de Auditoría de BFA/Bankia.

El mismo periódico relata también como "familiares de consejeros del Gobierno de Aguirre, esposas y hermanos, formaban parte de consejos de administración de distintas entidades de Caja Madrid". Los e-mail de Blesa pondrían de manifiesto, asimismo, cómo el presidente intentaba ganar el favor de determinados personajes públicos, ofreciendo puestos de trabajo importantes a sus familiares en el mismo consejo de administración de Caja Madrid o en otras entidades públicas y privadas.

Blesa recibía todo tipo de peticiones de favores desde el PP. Constan así, los correos de colaboradores de Esperanza Aguirre al presidente de Caja Madrid, mostrando la preocupación de esta por la situación de la hipoteca de algún amigo. También, cómo un ejecutivo de Caja Madrid informaba a Blesa de que habían refinanciado la hipoteca de una persona “por quien se interesó el alcalde”, que en aquel momento era José María Álvarez del Manzano. Otro caso citado es un correo en el que el director general de Caja Madrid, Matías Amat, informa a Blesa de lo siguiente: "Cliente referido por Esperanza Aguirre que decía que no le atendíamos. No parece que fuera cierto. Cliente con dificultades”. Junto al mensaje, Amat remitía un informe interno a Blesa con las incidencias del préstamo correspondiente a la persona recomendada por Esperanza Aguirre.

El Gobierno de Esperanza Aguirre también estaba interesado en que Caja Madrid se involucrara en la batalla por los derechos televisivos del Real Madrid y en un sms, la presidenta del PP de Madrid escribe a Blesa: “Nacho [por Ignacio González] te hablará de un asunto importante. Hazle caso”. El asunto importante era las exigencias a Blesa para que financiara la oferta de 120 millones de euros que Telemadrid había hecho por los partidos de Liga, aunque parece que el banquero tenía poco que decir al respecto: "Miguel, necesito urgentemente que mañana a primera hora firmes la oferta conjunta con Telemadrid, tal como quedamos, para que [Ramón] Calderón, [expresidente del Real Madrid] la tenga antes del mediodía. No hay que añadir o cambiar nada, tan solo tu firma junto a la de Soriano [director general de Telemadrid]”, le escribió el propio Ignacio González a Blesa por sms.

En los mensajes también queda patente la tensa relación que mantenían Blesa y Aguirre. Durante el otoño de 2009, cuando la expresidenta de Madrid puso en marcha la operación final para quitarse de en medio a Blesa y se topó con los juzgados, Amat se jactaba por correo electrónico con Blesa del penúltimo intento fallido: “Es la enésima vez que Nacho González y la rubia [por Esperanza Aguirre] se llevan un revolcón. ¿Aprenderán? A los del pacto se les ha vuelto a quedar cara de gili... Felicidades¡¡¡”. Blesa le contestó entonces: “Prudentes pero es un triunfo”. En esa época, Blesa contestó también otro mensaje de felicitación otro colaborador de esta manera: “Es una batalla, pero no la guerra. Pero un bofetón a la rubia. Llega un momento en que todo te produce satisfacción. Atento a los próximos días. Un abrazo”.