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El PP se queda solo al calificar de "crisis" los incidentes en Melilla

Los socialistas defienden la labor diplomática del Ejecutivo, que ha actuado "haciendo mucho y hablando poco". CiU dice que no es el momento de dejarse llevar por "la testosterona"

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Todos los partidos, excepto UPyD, dieron ayer la espalda al PP en su empeño en considerar como 'crisis' el conflicto ocurrido en la frontera de Melilla en las últimas semanas. Los conservadores habían solicitado la comparecencia urgente en el Congreso de los ministros de Interior y Exteriores, Alfredo PérezRubalcaba y Miguel Ángel Moratinos, respectivamente, para que explicaran la actuación del Gobierno durante los incidentes. Pero su petición fue rechazada por PSOE, IU, ERC, CiU y BNG, que relegaron lo ocurrido a un incidente puntual. El PNV se abstuvo.

El conflicto estalló a raíz de las acusaciones del ministerio de Exteriores marroquí y de varias organizaciones sociales alauíes que, a finales de julio, denunciaron varios casos de supuestos malos tratos por parte de la policía española a súbditos marroquíes que intentaban cruzar la frontera hacia Melilla. Esas quejas provocaron el bloqueo por parte de las asociaciones marroquíes de la frontera los pasados días 12 y 18 de agosto, y los insultos de esos grupos a los efectivos policiales españoles, en especial, a las mujeres.

En la Diputación Permanente máximo órgano de decisión del Congreso fuera del periodo de sesiones, la portavoz del PP en la Cámara Baja, Soraya Sáenz de Santamaría, reprochó al Gobierno que haya dejado 'desamparados a los melillenses', por no 'proteger sus derechos' y vulnerar 'la igualdad de los españoles' durante los incidentes.

La representante del PP, que durante su discurso calificó lo ocurrido de 'crisis' en al menos dos ocasiones, denunció que la 'inacción' del Gobierno ha 'agravado' el conflicto con Marruecos. Sáenz de Santamaría arremetió contra 'la ausencia del ministro de Asuntos Exteriores, el silencio de la ministra de Igualdad y la dejadez del ministro del Interior'.

El portavoz socialista, José Antonio Alonso, alabó la 'sensatez y la responsabilidad' del Ejecutivo por su discreción a la hora de solucionar lo ocurrido 'haciendo mucho y hablando poco', y quiso dejar claro que, aunque ahora no lo considera urgente, el Gobierno explicará lo sucedido 'una vez que se inicie el periodo de sesiones'.

El representante socialista denunció la actitud 'irresponsable' del PP desde que estalló el conflicto. 'Intentó convertir unos incidentes puntuales en una crisis entre dos países', lamentó. 'Llegó al punto de apoyar la visita del [ex presidente del Gobierno, José María] Aznar', indicó.

Por todo ello, Alonso cree que en el PP 'lo único que saben hacer es teatro. Lo suyo es puro teatro.' Y les emplazó a ejercer su labor de oposición con 'responsabilidad'. Sobre todo porque España y Marruecos, recordó, 'comparten la lucha contra el terrorismo o contra el tráfico de drogas'. En su opinión, el PP es 'irresponsable' en política exterior.

Ante los continuos cuestionamientos acerca de la defensa de la soberanía española por parte del Gobierno, Alonso recordó que, desde que el PSOE está en el poder, el Ejecutivo ha incrementado en más del doble el número de efectivos en la frontera. 'En 2004 había 51 policías y ahora hay 118', especificó el representante socialista.

Los demás grupos políticos restaron gravedad a lo ocurrido en Melilla, excepto la diputada de UPyD, Rosa Díez, que consideró que 'no se puede negar que hay una crisis'. El portavoz de IU, Gaspar Llamazares, consideró que el Gobierno 'no debe dar mayor amplitud a los acontecimientos', y le emplazó a analizar el verdadero problema que constituye la frontera con Marruecos. 'Una vergüenza', apuntó el diputado.

ERC fue más allá y atribuyó las peticiones y exigencias del PP a su 'españolismo rancio enrocado al islote de Perejil', explicó su representante, Joan Ridao. Y desde CiU, Pere Macías coincidió en que no es el momento de 'sacar músculo' ni de dejarse llevar por 'la testosterona' en el tema de las relaciones hispanomarroquíes, como entienden que busca el PP. 'Eviten los calentamientos veraniegos', sugirió.