Publicado: 04.07.2016 21:13 |Actualizado: 05.07.2016 15:03

El PP se queda sólo en manos del PSOE para poder formar Gobierno

La retirada de Ciudadanos y las exigencias del PNV dejan a Rajoy una única baza para poder quedarse, en minoría, en la Moncloa: la abstención de los socialistas

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Rajoy niega el saludo a Sánchez en una de sus reuniones postelectorales tras los pasados comicios del 20 de diciembre. Archivo EFE/Zipi

Rajoy niega el saludo a Sánchez en una de sus reuniones postelectorales tras los pasados comicios del 20 de diciembre. Archivo EFE/Zipi

MADRID.- Tras haber ganado las elecciones el 26-J pero sin mayoría absoluta, al PP le quedaban dos opciones viables para poder gobernar con cierta estabilidad: una gran coalición con el PSOE de la que Ciudadanos también querría formar parte o una suma con C's, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias a la vez. A día de hoy, pese a no haber iniciado siquiera la ronda de contactos -más que con CC-, a Mariano Rajoy ya sólo le queda una bala en la recámara: conseguir la abstención de los socialistas. 

Fue Albert Rivera el primero en retirarse de esa vía.  El líder de los naranjas no sólo vetó al actual presidente en funciones ya en campaña, sino que prometió, en plena resaca electoral, no formar parte de ningún acuerdo de Gobierno que dependiera de fuerzas nacionalistas, es decir, del PNV. Este mismo lunes, además, el presidente de C's ofreció una rueda de prensa en la que dio a entender que asume que le ha tocado un mero papel en la oposición.

Los vascos, por su parte, han reventado hoy toda posibilidad de negociación, al poner sobre la mesa y como línea roja la "agenda vasca" en la que se incluye el acercamiento de presos de ETA para facilitar el desarme definitivo de la banda terrorista. Una cuestión a la que los conservadores han dicho 'no' en múltiples ocasiones y cuya postura no parecen dispuestos a modificar. 



Tampoco Pedro Quevedo, el diputado de Nueva Canarias -una formación que se presentó en coalición con el PSOE pero que no está sujeta a la disciplina de voto de los socialistas-, ya ha anunciado también su 'no' a Rajoy, al apostar por el Ejecutivo "de cambio" con el que también sueña Pedro Sánchez: PSOE-Podemos-Ciudadanos juntos.  

Quien no se ha decantado todavía con una respuesta es Coalición Canaria (CC), la primera formación elegida por los conservadores para iniciar la ronda de contactos postelectorales y cuyos dirigentes se reunirán mañana con Rajoy en la Moncloa. Aunque la diputada de esta formación, Ana Oramas, ha considerado que puede haber cambio de líderes tanto en el PP como en el PSOE, la posibilidad de que le ofrezca un 'sí' a Rajoy no se descarta.

Aun en ese caso, Rajoy sólo habría logrado sumar un escaño más a sus 137. Una cifra muy insuficiente para alcanzar los 176 que marcan la mayoría absoluta del Congreso que investiría al actual presidente en primera votación y escasa también para lograr más síes que noes en una segunda sesión en la Cámara baja. 

Los socialistas han rechazado una "gran coalición" en la que compartan ministerios con el PP, pero los barones mantienen posturas diferentes respecto a si abstenerse o no

Así las cosas, al PP ya sólo le queda una opción: dando por descartadas posibles sumas con los nacionalistas catalanes (ERC -9 escaños- y CDC -8-), que también serían insuficientes, y, por supuesto, con Unidos Podemos y sus confluencias (71), los conservadores están en manos de los 85 escaños del PSOE. De ahí, la envenenada encrucijada en la que se ha visto envuelta Pedro Sánchez: tanto PP como C's le culparán de una repetición de elecciones en la que podría seguir perdiendo escaños, podría volver a intentar su hasta ahora imposible "Gobierno de cambio", o abstenerse -de una u otra manera- a un Ejecutivo liderado por Rajoy, como ya informó Manuel Sánchez

Los socialistas han rechazado una "gran coalición" en la que compartan ministerios o vicepresidencias con el PP, pero los barones mantienen posturas diferentes respecto a si abstenerse o no para permitir que la legislatura eche a andar y Sánchez -o cualquier otro líder socialista que le dispute la secretaría general- se quede ejerciendo una función de control de ese Gobierno en minoría desde la oposición; opción ésta defendida entre otros por Susana Díaz

Su homólogo en el PP andaluz, Juanma Moreno, ya le ha pedido, por ello, que "si quiere asfixiar a Sánchez, no coja como rehenes a los españoles". Así lo ha afirmado esta tarde, en la Junta Directiva del PP de Córdoba, donde le ha pedido a Díaz que permita a Sánchez abstenerse: "Estoy cansado de ver a Díaz cuando va a Madrid decir que es una mujer de Estado. Eso se hace, no se dice", concluyó. 

En Génova, por otra parte, han negado que su estrategia de esperar a que pase el Comité Federal del PSOE del sábado sea una medida de presión. Aunque todos los focos estén ahora puestos en Sánchez y en esa reunión de la directiva en la que se decidirá qué postura adoptan los socialistas. Los conservadores han lanzado ya su propuesta: llegar a un pacto de mínimos con una temporalidad fijada y en el que se pueda celebrar una moción de confianza cumplido el plazo establecido. Queda por saber qué opinan sus rivales, así como si éstos consultan finalmente o no a la militancia al respecto. Sea como sea, Rajoy parece haberse quedado sólo en manos del PSOE.