Publicado: 16.09.2015 20:04 |Actualizado: 16.09.2015 20:13

El PP reconoce que su urgente reforma del Constitucional va contra el soberanismo catalán

El PSOE denuncia en una bronca sesión las graves consecuencias de alumbrar una ley “ad hoc” y acusa a los populares de “llevarse por delante” al TC a causa “del profundo desprecio del presidente del Gobierno a Catalunya”

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Varios diputados en el momento de emitir su voto hoy en el pleno del Congreso, donde se aprueba el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2016, después de tres días de debate, con lo que iniciará su tramitación en el Senado. EFE/Sergio Ba

Varios diputados en el momento de emitir su voto este miércoles en el pleno del Congreso. EFE/Sergio Barrenechea

MADRID.- El portavoz del grupo parlamentario popular en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, ha reconocido esta tarde de miércoles sin ambages que su proposición de ley para reformar el Tribunal Constitucional va dirigida a combatir el proceso soberanista catalán. “El incumplimiento de las resoluciones del Tribunal Constitucional ha ido en paralelo al crecimiento del independentismo en Catalunya”, ha dicho Hernando.

En una intervención, que en algunos de sus pasajes recordaba el lenguaje de un mitin electoral, el portavoz popular ha calificado de “tribu independentista” a los seguidores de la lista soberanista impulsada “por Mas y otros”. “No es admisible que unos pocos decidan sobre lo que es de todos”, ha dicho en otro momento de su parlamento.

En consecuencia, ha concluido, “esta actitud – el proceso soberanista que conlleva el incumplimiento de resoluciones del alto tribunal – no va a ser tolerada por un Gobierno que defiende la unidad de España y el imperio de la ley”. Y a continuación ha citado los ejemplos de las instancias constitucionalistas de países como Alemania, Austria, Italia y Francia para justificar el contenido de la proposición de ley del PP.

En el eje de sus argumentos ha sostenido que la reforma que propone su grupo “es coherente con el espíritu de la ley del Tribunal Constitucional” y ha justificado su idoneidad en la necesidad de hacer cumplir las resoluciones y sentencias del alto tribunal. “El incumplimiento de sus decisiones no puede salir gratis”, ha resumido tras describir las medidas coercitivas que impone la nueva norma.

A once días de las elecciones catalanas


La iniciativa legislativa del grupo parlamentario popular fue presentada hace unos días y fue admitida calificada por el presidente de la cámara, el popular Jesús Posada, para ser tramitada por vía de urgencia y en lectura única, en una polémica decisión que ha sido criticada por el resto de grupos parlamentarios. Con ese sistema el grupo mayoritario y el Gobierno se garantizan que la norma será aprobada antes de la disolución de las dos cámaras parlamentarias y justo después de la celebración de las elecciones autonómicas en Catalunya el próximo día 27.

El portavoz del grupo parlamentario socialista, Antonio Hernando, en la que ha sido tal vez un de sus mejores intervenciones en la cámara, ha sido contundente a la hora de denunciar los propósitos que persigue el grupo popular con su proposición de ley. “¿Por qué estamos aquí a 11 días de las elecciones catalanas para debatir una reforma exprés de uno de los bastiones del entramado constitucional?”, se ha preguntado.

En su opinión, se trata de un intento más de utilizar a Catalunya “con interés electoral, para sacar votos en el resto de España ¿Se acuerdan de cuando trajeron a esta cámara cuatro millones de firmas contra el estatuto catalán?, ha dicho mientras mostraba fotos de Mariano Rajoy en mesas petitorias organizadas por el PP y junto a numerosas cajas con firmas ante los leones del Palacio del Congreso de los Diputados.

“El problema de fondo – ha añadido Hernando – reside en el profundo desprecio del presidente del Gobierno hacia Catalunya. En sus cuatro años en Moncloa ha ido 30 veces a Catalunya (…) y no ha estado ningún acto en sede autonómica o en la Generalitat”, he insistido Hernando, quien ha ironizado sobre “la brillantez” de los argumentos esgrimidos por el portavoz popular.

Y sobre todo, Antonio Hernando ha denunciado “la gravedad que supone alumbrar una legislación `ad hoc ´ como se demostró trayendo a su candidato a las elecciones catalanas –en referencia a García Albiol– para presentar la iniciativa y afirmar que `se acabó la broma´ como toda justificación. Con nosotros no cuente para tomar atajos porque con esta iniciativa se están llevando por delante al Tribunal Constitucional”.


El debate, con sus réplicas y contrarréplicas, ha tomado un cariz bronco, sobre todo durante la segunda intervención de Rafael Hernando, quien ha descalificado a su oponente al situarlo “en el país de los `yuppies ´al pretender que en este país no pasa nada y que en Catalunya tampoco pasa nada”.

Al finalizar el rifi-rafe entre ambos el portavoz conservador ha pedido la palabra por Alusiones, consciente de que debía añadir nuevos argumentos en contra de su oponente, aunque el presidente Posada le ha exigido reiteradamente que refiriese una alusión concreta, cosa que no ha podido hacer, limitándose a lanzar una diatriba entre reproches de Posada y la bronca de la bancada socialista. Finalmente, el presidente ha tenido que dar la palabra al socialista quien ha concluido el debate entre ambos reiterando su ironía sobre la “brillantez” de sus argumentos.

El resto del debate ha sido más de lo mismo: una letanía de duros reproches por parte de los portavoces de los diversos grupos de la oposición hacia el PP y su iniciativa, que ha sido descalificada con los más diversos epítetos. “No les tenemos miedo”, ha proclamado Joan Tardá, de ERC, “y por eso haremos las cosas a la catalana, pacífica y democráticamente”.

El diputado Sabino Cuadra, de Amaiur, ha subido a la tribuna con una camiseta en la que llevaba dibujada una senyera estelada y durante su intervención ha arrancado unas hojas del texto de la Constitución que recogen los artículos 2, sobre la indisoluble unidad de España, y el 8, que hace alusión al Ejército como garante de la integridad del territorio.