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PP y PSOE impiden la regencia del príncipe por la incapacidad del rey

La Casa Real se esfuerza por aparentar normalidad en las funciones del jefe del Estado con un desfile de altos cargos por la clínica La Milagrosa. Crece el debate sobre la necesidad de que Felipe de Borbón asuma la labor del monarca, al m

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El PP y el PSOE no van a plantear 'la imposibilidad' de reinar de Juan Carlos de Borbón en este momento de incapacidad temporal del monarca y que sí recoge la Constitución Española en el artículo 59.2 del Título II (De la Corona) La última operación del jefe del Estado (una hernia discal, la cuarta intervención en un año) y su larga convalecencia (de entre dos y seis meses, según el parte médico) han abierto el debate sobre la Regencia en varios círculos políticos, según ha podido constatar Público. La Regencia es la denominación institucional de un periodo transitorio recogida en la Carta Magna, y que nunca se ha activado en el caso de este rey, cuyo heredero, Felipe de Borbón sería quien la asumiría desde la mayoría de edad: 'Si el Rey se inhabilitare para el ejercicio de su autoridad y la imposibilidad fuere reconocida por las Cortes Generales, entrará a ejercer inmediatamente la Regencia el Príncipe heredero de la Corona, si fuere mayor de edad'.

Los grupos parlamentarios mayoritarios, Popular y Socialista, han descartado proponer esta figura. Un portavoz del partido que sustenta al Gobierno añade, además, que el Grupo del PP 'ni se lo ha planteado', a pesar de que la rehabilitación del rey será más larga de lo que lo haya sido cualquier otra y le impedirá salir del Palacio de la Zarzuela. Está previsto que el monarca sea dado de alta este fin de semana y salga de la clínica, aunque la rehabilitación constituirá aún 'un trabajo duro', como reconoció el príncipe de Asturias, y como mínimo, de dos meses, según el doctor Manuel J. de la Torre, responsable de la operación que tuvo tres horas al jefe del Estado en el quirófano y cerca de una semana en La Milagrosa.

El desfile de dirigentes políticos e institucionales por la habitación del rey en la clínica madrileña La Milagrosa no es espontáneo, sino que obedece a una cuidada estrategia de la Casa Real para ofrecer la imagen de que Juan Carlos de Borbón sigue realizando sus funciones exactamente igual que si estuviera en su despacho de La Zarzuela. Fuentes muy cercanas a la organización de estos movimientos avanzan incluso la posibilidad de que la recuperación del monarca se precipite, tras el parte médico que fijó la convalecencia del rey 'entre dos y seis meses', un periodo 'largo e inconcreto' que conlleva la desaparición temporal del jefe del Estado en plena crisis y en pleno descenso de valoración de la Corona en todas las encuestas, tras el caso Urdangarín, primero, pero también por la irrupción en los medios de Corinna zu Sayn-Wittgenstein y su relación con el rey.

Para evitar esta situación, aparte de escenificar despachos con el presidente del Gobierno, el líder del PSOE, el presidente del Congreso o el ministro de Asuntos Exteriores (todos ellos, junto a otros, pasaron por el hospital para ver al rey esta semana), ¿no debería el jefe del Estado declararse inhabilitado y que las Cortes Generales diesen paso al regente? Los constitucionalistas consultados por Público creen que este supuesto 'no se va a producir', admite Luis Aguiar, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III, 'porque la palabra ‘regencia', en este caso, suena a no transitoriedad', primero, por la edad del rey (75 años) y, segundo, por lo limitado de sus movimientos que ha demostrado en los últimos meses. El inconveniente que se demuestra en la situación actual, según Aguiar, es la ausencia del desarrollo de la ley mencionada en el artículo 57.5, sobre 'El Príncipe de Asturias': 'Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica'. Esta ley tendría que haberse conformado, según el constitucionalista, para contemplar con estricta normalidad y rigor, por ejemplo, una convalecencia larga del rey, como la actual, que le ha impedido, ya en primer lugar, acudir al funeral de Estado de su homólogo venezolano, Hugo Chávez . 'Se trata de una decisión política', advierte el catedrático de la Carlos III, lo cual la hace más imposible aún, porque ni PP ni PSOE la pedirán.

Para el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, José Antonio González Casanova, sin embargo, 'no es necesario' aplicar el artículo constitucional de la regencia, porque el rey no tiene ninguna 'incapacidad psíquica' que le impida ejercer unas funciones que carecen de poder expreso, ya que 'no gobierna'. El rey, según González Casanova, se limita a pedir a Felipe de Borbón que 'asuma la más alta representación del Estado' como heredero de la Corona y le sustituya en los desplazamientos, puesto que el rey puede 'firmar en la cama', si quiere. El constitucionalista reconoce, no obstante, que la regencia va 'implícita' en cada actuación del heredero en lugar de su padre, pero no está oficialmente reconocida. Mucho menos, en pleno debate sobre si el rey va a abdicar o no .