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PRESENTACIÓN DE LA LEY DEL REFERÉNDUM El gobierno catalán asegura: "El día 1 votaremos como siempre"

El Govern y el grupo de Junts pel Sí dan el pistoletazo de salida a la campaña del referéndum recalcando que la convocatoria será igual que cualquier otra elección, y no olvidan llamar a la participación de los votantes del 'no'

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Carles Puigdemont, durante el acto de presentación de la ley del referéndum. / EFE

"Como siempre". Esta ha sido la expresión más repetida en el acto público protagonizado por el gobierno catalán y el grupo de Junts pel Sí en Barcelona, en el que se han presentado los rasgos generales de la ley que regulará el referéndum sobre la independencia de Catalunya anunciado para el 1 de octubre. Un acto en el que se ha puesto el acento, de forma reiterada, en que la convocatoria será formalmente igual -con dos particularidades- a la de cualquier otra cita electoral. Y un acto, también, que ha dado el pistoletazo de salida a la campaña para favorecer la participación del 1-O. Un aspecto tan fundamental en la estrategia soberanista que, de hecho, la parte final de la intervención estrella de la noche, la del president Carles Puigdemont, se ha centrado en invitar a participar los votantes del 'no'.

"El día 1 de octubre votaremos como siempre, y lo haremos con todas las garantías". Así ha arrancado su intervención el presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, Jordi Turull, en una sala principal del Teatre Nacional de Catalunya llena a rebosar. En el acto, -formalmente organizado por Junts pel Sí-, el propio Turull y la portavoz del grupo y número 2 de ERC, Marta Rovira, han dado inicio a la campaña de movilización al voto al dibujar un referéndum de normalidad casi completa, totalmente alejado de la consulta del 9N, en la que se votará "en los mismos colegios electorales que siempre", con "el mismo censo que siempre", y en que los ciudadanos "no notarán casi ninguna diferencia" con ninguna cita electoral de los últimos 40 años.

Amparo internacional de la ley

El acto de hecho ha sido en parte la versión para el público general de lo que ha tenido lugar por la mañana en el Parlament, en el que Junts pel Sí y la CUP han presentado por primera vez la ley del referéndum a los diputados soberanistas y a la prensa. Como tal, ha tenido un carácter eminentemente didáctico, incluyendo eslóganes -con la archirepetido "como siempre" en lugar preeminente- y sin entrar en detalle en el articulado de la ley.

También como en el acto de la mañana, los oradores han destacado que la ley se "ampara en el derecho internacional", y más concretamente, en palabras de Rovira, en "el primer derecho humano, el derecho a la autodeterminación". Rovira ha argumentado que la "jurisprudencia internacional" más reciente recoge este derecho "desligado del fin del imperialismo", por lo que también puede aplicarse al caso catalán. Y que, por la misma razón, la ley del referéndum "sólo podrá ser interpretada de acuerdo con los tratados internacionales que regulan los derechos fundamentales". En este sentido, ha asegurado que todas las personas que participen en la organización del referéndum "sean funcionarios o no, estarán amparados por esta ley, y nadie les podrá decir que infligen nada".

Igual que por la mañana, se ha destacado que el resultado del referéndum será "vinculante", empleándose esta legalidad internacional a que aluden. A la vez, sin embargo, -y entrando en cierta contradicción- han insistido en la necesidad de conseguir una alta participación, porque así el resultado "será vinculante por sí mismo ".

Actos en más de 200 pueblos catalanes

Con este mismo objetivo de conseguir una alta participación, se ha puesto en marcha una "campaña informativa", según ha explicado Turull, que incluye un sitio web con "más de 50 preguntas con respuestas" sobre el referéndum, y que también incluirá actos "en más de 200 pueblos de Catalunya".

Terminadas las explicaciones, ha llegado el turno del mensaje político, protagonizado por el presidente Carles Puigdemont y el vicepresidente Oriol Junqueras -que han hablado ante un atril y con imagen de vídeo de apoyo, a diferencia de Rovira y Turull. Junqueras ha incidido en la principal "diferencia" del referéndum con otros comicios, y es que se celebrará "bajo la oposición directa y descarnada del estado", que emplea "armas supuestamente legítimas" o bien "vinculadas a la guerra sucia ya sus cloacas "para impedir el referéndum, según ha denunciado.

"El futuro de toda la gente de este país estará mucho mejor en manos de los ciudadanos que en manos de un estado que no quiere que los ciudadanos voten", ha proclamado Junqueras, que ha recalcado que "el referéndum se ampara en la legalidad", porque "legalidad sólo hay una, y se inspira en la democracia ".

En un tono similar se ha expresado Puigdemont, que ha centrado su intervención en animar a los ciudadanos a votar, prescindiendo de los previsibles obstáculos que pueda poner el estado. Así, ha afirmado que los dos "aspectos clave" del referéndum, "la participación y los resultados", dependen "de la gente", y no "del estado español". Y ha alentado a las filas propias cuando ha dicho que, a pesar de los "riesgos" inherentes a la empresa, sería mucho peor "rendirse" y "desertar de la democracia", llegando a decir que las consecuencias las pagarían las generaciones futuras .

Pero Puigdemont todavía ha ido más allá. Después de animar a sus filas, ha hecho lo mismo con las rivales, consciente de que una baja participación de los partidarios del 'no' a la independencia desluciría una hipotética victoria del sí "." Incluso si gana el 'no', nada no volverá a ser el mismo ", ha sostenido. Ha argumentado que" votar 'no' desde el respeto a la democracia "y desde el ejercicio de la soberanía" también tiene poder de cambio ". Y se ha dirigido directamente a los contrarios a la independencia, cuando ha explicado que "somos la garantía de los ciudadanos que legítimamente quieren votar que no", a los que, según ha resaltado, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, "les está diciendo que no pueden votar, que no le interesa su decisión ".