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Presidente del TC: "La identidad de Catalunya no es un invento de los catalanes"

Pascual Sala se despide del cargo con las mismas quejas a los políticos que su antecesora. Defiende sus viajes institucionales al extranjero porque no son de turismo y hasta perjudican a la salud

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El presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, rechazó este jueves dar su opinión sobre el proceso soberanista catalán, pero hizo una cerrada defensa de 'las señas de identidad catalanas, que hunden sus raíces en la historia, y que no son un invento de los catalanes'. Recordó que el Estatut de Catalunya 'está vivo y plenamente vigente', tras ser avalado en referéndum por los catalanes, por lo que puede ser desarrollado, ya que el Constitucional hizo una sentencia interpretativa al respecto que sólo anuló 14 incisos del texto.

Discreto hasta en los últimos días en el cargo --cumple su mandato en el tribunal el próximo 8 de junio--, Sala presentó este jueves la Memoria de la institución del año 2012, en la que repitió las mismas críticas a los políticos --sin citarlos-- que hizo su predecesora en el cargo, María Emilia Casas, cuando se despidió.

Pascual Sala denunció 'el incumplimiento flagrante de la Constitución' que supuso el retraso en la renovación del tribunal por la falta de acuerdo de los partidos en el Senado (tres años de demora) y el Congreso (un año y medio), que ha llevado, 'por primera vez en la historia', a que se vayan a producir tres renovaciones parciales en el plazo de tres años, cuando debían haberse realizado en nueve.

El presidente del alto tribunal mostró confianza plena en que el Gobierno y el Consejo General del Poder Judicial no se atrasen en la renovación que le corresponde este mes de junio (2 magistrados por cada institución), pese a los problemas que esta teniendo el CGPJ para lograr el nombramiento.

Sala negó que el Tribunal Constitucional sea un órgano politizado o dirigido por los partidos, y destacó que nunca sigue criterios de oportunidad o conveniencia políticas sino jurídico-constitucionales. Aunque en otro momento sí comentó que tiene en cuenta 'la realidad social' a la hora de interpretar la posible constitucionalidad de las leyes, para evitar constantes reformas constitucionales --concepto que usaron en la sentencia que avaló el matrimonio homosexual--.

El presidente también hizo una cerrada defensa de los viajes institucionales al extranjero que han hecho tanto él como el resto de magistrados, que fueron criticados por algunos medios a raiz de la renuncia de Carlos Dívar como presidente del Consejo General del Poder Judicial tras conocerse que cargaba al erario público sus desplazamientos de fin de semana a Marbella.

Pascual Sala indicó que sería una irresponsabilidad absoluta abandonar esa relación institucional con los tribunales de otros países, y subrayó que no se trata de 'viajes de turismo' sino que suponen una 'afectación personal' que en muchas ocasiones supone incluso un perjuicio a la salud.

Tras abrirse el turno de preguntas a los periodistas, Sala demostró sus dotes para escabullirse en las respuestas, alegando que cumple el deber de no anticipar sus criterios en temas que el tribunal tiene sobre la mesa.

Así, sobre el recurso del PP contra la vigente Ley de Aborto, dijo que se verá en el 'momento oportuno'; y acerca de qué es lo que ha quedado en suspenso al admitirse a trámite el recurso del Gobierno contra la declaración soberanista catalana, directamente Sala no contestó, aunque sí hizo una distinción teórica entre contenidos político-constitucionales o políticos a secas, que no desarolló.

El presidente del TC sí considera que Catalunya, País Vasco y Galicia destacan por unir historia y lengua propia, y que la primera de ellas tiene 'unas señas de identidad que no son un invento de los catalanes'.

Preguntado por si compartía la propuesta realizada por el comité de expertos del Gobierno sobre la censura judicial a los medios que publiquen secretarios de sumario, Pascual Sala contestó que el TC español es el primero del mundo en defensa de la libertad de expresión. Respecto a una posible condena a España por la doctrina Parot, que tiene prolongada la estancia en prisión de muchos presos de ETA, Sala volvió a ser parco y sólo dijo que el Constitucional acepta y sigue la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que dictará en breve la sentencia.

En materia de inmersión lingüística en Catalunya, recordó que el tribunal ha fijado que tanto el castellano como el catalán sean lenguas vehiculares, y sobre el retraso en la resolución de recursos de inconstitucionalidad contra leyes --este año se han resuelto cuestiones sobre normas de 2003 ó 2004--, dijo que el alto tribunal sigue criterios de selección de los recursos por su relevancia, y que cree además que la resolución inmediata de los recursos conduciría a la improvisación.