Publicado: 10.11.2015 20:45 |Actualizado: 10.11.2015 20:45

El Parlament da un primer "no" a un Artur Mas al que la mayoría ya ve al final de su etapa como president

La CUP insta al también líder de CDC a volver el jueves para la segunda sesión de investidura y subraya su compromiso con la formación de un Govern que permita avanzar hacia la independencia, pero no muestra ninguna fisura en su convicción de que es preciso encontrar un candidato alternativo para encabezar la Generalitat.

Publicidad
Media: 4.33
Votos: 6
Comentarios:
El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, al comienzo del debate de investidura. - EFE

El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, al comienzo del debate de investidura. - EFE

BARCELONA.- Cerrado el primer debate de investidura, Artur Mas sigue como presidente en funciones de la Generalitat y difícilmente cambiará su situación dentro de 48 horas, cuando se votará por segunda vez la posible reelección del también líder de CDC. Mas necesitaba la mayoría absoluta para ser elegido este martes y la respuesta ha sido clara: toda la oposición ha reiterado un rechazo ya anunciado y que no tiene visos de cambiar los próximos días. Con todo, la atención no se centraba en las intervenciones de las cuatro formaciones que no son partidarias de la independencia -Ciudadanos, PSC, Catalunya Sí Que es Pot (CSQP) y el PP- sino en el diálogo y los gestos entre Junts pel Sí (JxSí) –el grupo mayoritario del Parlament, con 62 diputados– y la CUP.

Tanto Mas como Antonio Baños, presidente del grupo parlamentario de la formación anticapitalista, han intercambiado algunos gestos de complicidad y ambos han mostrado la voluntad de culminar el proceso independentista y construir una república catalana. También han defendido la necesidad de llegar lo antes posible a un acuerdo que permita la constitución del nuevo Govern. Pero más allá de estos gestos, la investidura de Mas no llegará si depende del voto de la CUP, según han subrayado a Público fuentes del partido de la izquierda anticapitalista.



Antonio Baños: "Cuando en el 15-M alguien pensaba que era imprescindible se le decía que se fuera a casa y volviera al día siguiente"

“Aquí no sobra nadie, todos son necesarios, pero nadie es imprescindible. Cuando en el 15-M alguien pensaba que era imprescindible se le decía que se fuera a casa y volviera al día siguiente. Así que, vuelve el jueves, president”, ha espetado Baños a Mas. El presidente en funciones le ha recogido el guante: “Volveré el jueves y volveremos a hablar. Sé que no será fácil obtener la mayoría simple [en la segunda votación sólo se necesita más votos favorables que contrarios para lograr la investidura], pero entiendo que tiene ánimo constructivo y me someterá a un segundo debate y a partir de aquí ustedes decidirán”.

En un momento en el que las dos formaciones independentistas centran todas las miradas, ha habido varios gestos significativos. La jornada ha empezado con dos diputados de la CUP –Albert Botran y Benet Salellas– proponiendo en medios catalanes al independiente Raül Romeva, cabeza de lista de JxSí en las elecciones del 27-S, como “candidato de consenso” a la investidura. Posteriormente, y ya en el Parlament, Mas ha pasado de afirmar ayer que “el proceso [independentista] se paralizará” si la CUP no lo votaba, a reconocerle al socialista Miquel Iceta que el proceso no termina si él no sigue al frente de la Generalitat.

Por la tarde, Baños y Mas han mantenido un cordial intercambio dialéctico en el que el primero ha expuesto las razones de su rechazo a la investidura, a la vez que ha subrayado su “compromiso” a “defender” la mayoría independentista y a “formar gobierno”. Mas ha llegado a proponer una reunión entre los 72 diputados que tienen las dos formaciones para votar a un candidato en "votación secreta".

Voluntad de alcanzar un pacto antes del 20-D

Fuentes de la formación anticapitalista han comentado a Público que confían en que el jueves Mas haga un gesto que abra la puerta a un hipotético paso atrás que desbloquee la investidura y, por lo tanto, la constitución del Govern, a la vez que repetían que en ningún caso se replantean su negativa a posibilitar la continuidad del líder convergente al frente de la Generalitat. En este sentido, uno de los diputados anticapitalistas ha apuntado que llegado el caso estarían dispuesto a renunciar a algunas de sus preferencias y, por ejemplo, no cerrarían la puerta ni a que el gobierno esté encabezado por un dirigente de CDC –el nombre que ha sonado los últimos días ha sido el de la vicepresidenta, Neus Munté, quien se ha autodescartado– ni a que el propio Mas juegue algún papel en el futuro Ejecutivo.

La prioridad, tanto de la CUP como de JxSí, es alcanzar una entente antes de las elecciones generales del 20 de diciembre y ninguna de las fuentes consultadas plantea como probable que se llegue al punto de tener que celebrar nuevos comicios catalanes en marzo ante la imposibilidad de elegir presidente. Eso sí, llegado el caso, la formación anticapitalista tiene a su favor la carta que tener un mayor o menor peso institucional no es su prioridad, mientras que sí que es algo fundamental para CDC.

La tensión por el estado de las negociaciones entre los dos grupos independentistas es evidente en las filas convergentes, que camina hacia una refundación del partido después de los escándalos de corrupción que lo han golpeado últimamente –fundamentalmente el caso Pujol y el caso del 3%– y la dificultad de escoger a un nuevo líder de una formación que tiene precisamente a Mas como a su máxima figura cohesionadora. Por otro lado, fuentes cercanas a la dirección de ERC, que ahora mismo se encuentra en una posición relativamente cómoda, han apuntado a Público que “ya veremos quién inviste a quién”, sin prever tampoco un escenario de nuevos comicios.

Comparte la opinión sobre este último punto un diputado de CSQP, que pronostica que tarde o temprano CUP y JxSí alcanzarán un acuerdo, aunque no cierra la puerta a que sea “después de las generales” y, sobre todo, considera que será posible por “un movimiento de CDC” o, lo que es lo mismo, un paso atrás de Mas. Con todo, CDC cierra filas, al menos públicamente, alrededor de Mas.

Baños: “Nunca un pueblo entero se tiene que parar por un hombre”

Durante la sesión de tarde del debate, Antonio Baños ha enumerado las tres razones que explican el "no" de la CUP a Mas: su gestión de la crisis, con los recortes y las privatizaciones; la voluntad de trascender el personalismo del proceso [en el sentido de que sin Mas ni se acaba “ni se paraliza”] a través de un candidato de consenso; y el contenido del discurso que el president en funciones pronunció ayer, como inicio del debate de investidura, porque “no nos dio ninguna seguridad que el nuevo gobierno superará el autonomismo” para llegar a la república catalana independiente.

“Este proceso está en un momento decisivo y creemos que un hombre se tiene que sacrificar por un pueblo, pero nunca un pueblo entero se tiene que parar por un hombre”, ha comentado Baños, para añadir que trabajan para conseguir pronto un Ejecutivo que sea “fuerte” pero subrayando que “un gobierno no es la voz de una persona, sino la de todos”. “Señor Mas, hoy no saldrá de este hemiciclo siendo capitán, pero no dude que la tripulación está” para avanzar hacia la república catalana.

En su turno de réplica, Mas ha argumentado que “hay margen para entendernos” y ha culminado su intervención –justo antes de la votación– para verbalizar su deseo de que la situación “se resuelva” esta semana. En su parlamento, el president en funciones se ha mostrado poco crítico con la corrupción, declarando que “más allá de conductas individuales, no existe en Catalunya un sistema de corrupción generalizada”.

Rabell plantea la necesidad de un referéndum de autodeterminación

Más agrios y con poca o nula complicidad han sido los intercambios que Artur Mas ha mantenido con los presidentes de los otros grupos parlamentarios, todos ellos en contra de avanzar hacia la independencia de Catalunya. Ha abierto la sesión la líder parlamentaria de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que ha hecho un llamamiento a enterrar el proyecto independentista y regresar a la senda del reformismo. Arrimadas ha acusado a Mas de “mentir” sobre una independencia que, en su opinión, no llegará, lo que generará frustración entre la población que la defiende de buena fe. Entre otras cuestiones, la líder de C's ha asegurado que la declaración aprobada ayer por el Parlament “pone en peligro” el autogobierno catalán y le ha pedido a Mas que “se aparte” y deje paso a “alternativas políticas”.

El líder del PSC, Miquel Iceta, también ha recomendado a Mas dar un paso atrás. Según él, Catalunya ha perdido los últimos cinco años, ya que con Mas como presidente no se ha conseguido “el avance que el país reclama y necesita”. Además, Iceta ha subrayado que el máximo dirigente convergente ni tan siquiera ha conseguido “convencer a la CUP”, como pretendía con su discurso de ayer, con claros toques socialdemócratas y alejado del liberalismo a ultranza que mostró especialmente en su primer mandato (2010-2012).

Lluís Rabell (CSQP) ha afirmado que Mas “no está a la altura de las necesidades del país” ni de la situación de emergencia social y de ralentización da la economía, así como tampoco de la necesidad de regeneración democrática ante los escándalos de corrupción. Rabell ha insistido en la propuesta de un referéndum de autodeterminación como única salida al conflicto político que vive Catalunya.

Finalmente, Xavier García-Albiol (PP) ha rechazado con vehemencia la independencia y ha planteado a Mas que “explore las posibilidades de acuerdo” con Ciudadanos, PSC o el PP, para evitar fiar el gobierno a un “partido radical, antisistema y estrafalario como la CUP”.