Publicado: 21.12.2015 21:00 |Actualizado: 21.12.2015 23:25

¿Propondrá el rey a Rajoy sabiendo que no será investido?

Felipe VI tiene que reunirse con los grupos parlamentarios y proponer a un candidato a la Presidencia que sea ratificado por las Cortes. El no del PSOE y Podemos a Rajoy impediría un Gobierno del PP en minoría incluso en segunda vuelta. Los conservadores no descartan ya repetir elecciones.

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El rey Felipe VI conversa con Mariano Rajoy antes de presidir en el Palacio de la Zarzuela la reunión anual del patronato de la Fundación Carolina. EFE

El rey Felipe VI conversa con Mariano Rajoy antes de presidir en el Palacio de la Zarzuela la reunión anual del patronato de la Fundación Carolina. EFE

MADRID.- La situación tras las elecciones del 20 de diciembre es más compleja de lo que pudiera parecer en un primer momento, con la simple suma de escaños en la noche electoral. En medio del pulso partidista entre cuatro formaciones políticas (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos), se sitúa la figura del rey, responsable, según le encarga la Constitución Española directamente en su artículo 99, de proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno que debe ser ratificado en las Cortes: por mayoría absoluta en una primera votación o simple en una segunda.

El PP es la fuerza más votada con 123 escaños y el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, es su candidato en estos momentos. Los conservadores insisten en que intentarán formar Gobierno, aunque sus apoyos naturales (Ciudadanos, 40 escaños), no les proporcionan ni de lejos la mayoría absoluta. Su segunda baza -en la que el PP trabaja desde la misma noche electoral-, el PSOE de Pedro Sánchez (90 escaños) no quiere ni oír hablar de apoyar o siquiera abstenerse en una investidura de Rajoy: "Votaremos 'no", ha asegurado en la misma mañana del lunes el secretario de Organización, César Luena.



Con el "no" del PSOE y el "no" de Podemos, Rajoy ya no tendría ni una mayoría simple para formar Gobierno

Con el "no" del PSOE y con el "no" de Podemos, asegurado desde el principio por Pablo Iglesias, Rajoy ya no tendría ni la mayoría simple, por lo que, en estos momentos, su investidura es imposible. Si se empeña en intentar formar Gobierno, sin embargo y como mantiene y trasladó al Comité Ejecutivo Nacional hace horas, debería tener argumentos para convencer al rey de que lo proponga a él, aunque el monarca lo tiene complicado desde el momento en que tampoco existe una mayoría alternativa a un Ejecutivo encabezado por el PP.

El PSOE es optimista y el mismo domingo algunos dirigentes ya veían a Sánchez en La Moncloa con el apoyo de Podemos e IU, que le darían una mayoría simple en segunda vuelta, sin necesidad de pactar con el controvertido nacionalismo. En la mañana del 21 de diciembre, sin embargo, Podemos ya ha dejado claro que una de sus líneas rojas para apoyar un "proyecto" de Gobierno es la plurinacionalidad (Catalunya reconocida como nación) y la posibilidad de hacer un referéndum. Los socialistas admiten que esta posibilidad es, para ellos, "inasumible", por cuanto supondría una ruptura del PSOE, aunque algunos de sus responsables no vean tan disparatada esta opción a cambio de un Gobierno de izquierdas.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, manda un guiño al público tras conocerse los resultados de las elecciones./ REUTERS/Andrea Comas

¿Propondría el rey a un candidato a la Presidencia respaldado por Podemos? En la imagen, Pablo Iglesias entre Íñigo Errejón (iz) e Irene Montero, comparece tras conocerse los resultados del 20-D. / REUTERS/Andrea Comas

¿Propondría el rey a un candidato a la Presidencia respaldado por Podemos? Si el PP no suma y fracasa en su intento de formar Gobierno, parece que no le quedaría más remedio, como ocurrió en Portugal, aunque fuera dando la primera oportunidad y a sabiendas a un Rajoy perdedor si éste no desiste. La pelota para que haya una posibilidad de Gobierno está pues, en estos momentos, en el tejado del PSOE si se aviene a dar una abstención a Rajoy -o a otro candidato, en caso de que el PP aceptara un cambio, aunque su líder lo niega de plano- o si decide dar luz verde a un referéndum en Catalunya.

Los socialistas se debaten, pues y paradójicamente, en girar hacia la derecha o virar hacia su izquierda, si bien de momento niegan la mayor en ambos casos. El rey puede proponer tantos candidatos como propuestas de mayoría se le presenten, aunque si en dos meses ningún candidato logra sumar un apoyo mayoritario a su programa político (incluidas las coaliciones), Felipe VI debería disolver las Cámaras y convocar de nuevo elecciones. Precisamente, el Partido Popular -que 24 horas después de las elecciones se reunió al máximo nivel en la calle Génova para ratificar sus posiciones- no descarta ya la opción de repetir las elecciones; de hecho, consideran que ellos y Podemos serían los más favorecidos, pero ganando los conservadores con una mayoría más cómoda.