Publicado: 17.12.2015 22:51 |Actualizado: 18.12.2015 07:00

Las propuestas sobre emigración y retorno de los principales partidos 

La facilitación del voto exterior es el único punto en común a todos los partidos políticos ya presentes en el Congreso de los Diputados y los dos partidos emergentes que previsiblemente tendrán amplia representación tras el 20-D

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Protesta en París de la Marea Granate. MAREA GRANATE

Protesta en París de la Marea Granate. MAREA GRANATE

BERLÍN.- Al comparar los programas políticos para las elecciones del 20-D de los principales partidos de ámbito estatal se observa que su único punto en común es la facilitación del voto en desde el exterior, acompañada de la modernización de las embajadas y consulados, pero de maneras diferentes.

Mientras el Partido Popular propone fomentar el voto presencial en urnas predispuestas en los consulados (en lo que también coincide el Partido Socialista), Ciudadanos propone eliminar el voto rogado y establecer un sistema de voto electrónico. También eliminarían la obligación de rogar el voto Unidad Popular-IU, Podemos y el PSOE (precisamente el partido que gobernaba cuando se implantó esta reforma que dejó sin votar a la mayoría de ciudadanos residentes en el exterior).

Casi todos los partidos coinciden en llamarlo “voto rogado”, definición que estableció Marea Granate, el movimiento social que lucha por los derechos de los emigrados desde el exterior. Salvo el PP y Upyd, que no se refieren a ello expresamente en sus programas electorales. El equipo de Alberto Garzón propone, además, abrir los consulados en horario distinto al de oficina, franqueo prepagado del voto y rotación mínimo dos veces al año de una parte del personal consular a ciudades en las que no haya consulado. La lejanía de los consulados es una de las principales trabas del voto exterior. Hay casos realmente complicados, como que el consulado de referencia de la isla de la Reunión sea el de París.



En las cifras también concuerdan casi todos: más de dos millones de españoles han emigrado desde el inicio de la crisis. Este hecho parece no afectar especialmente al Partido Popular, quien con su habitual maestría en el retoque del lenguaje político apunta sin tapujos que “casi dos millones de españoles viven y trabajan fuera de España. Nunca antes en la historia tantos españoles han desarrollado actividades fuera de nuestro país”, transformando en positivo un hecho que sus competidores incluyen dentro de los problemas a solucionar tras la cita electoral del domingo que viene.

La paradoja se produce al definir la entrada de migrantes en España. El Partido Popular propone convertir esta inmigración en “circular” en la que “los inmigrantes vendrían a nuestro país cuando hubiese trabajo y volverían a sus países cuando no lo hubiese”.

Es de sobra conocida que una de las principales preocupaciones de la población española residente en el exterior es el acceso a la sanidad pública al volver a España. Ciudadanos, cuyo programa cuenta con algunos puntos sin definición clara y para los que propone pactos de estado que no concreta, afirma que habría que definir la cobertura sanitaria por medio de un pacto estatal y deja la cobertura de inmigrantes en manos de un acuerdo europeo. El partido de Albert Rivera se distancia de las declaraciones que hizo anteriormente en las que afirmaba que se garantizaría la cobertura sanitaria universal para los residentes con obligaciones en España, pero no para quienes estén en situación irregular. Esta exclusión del sistema sanitario se produjo al aprobarse el Real Decreto 16/2012. Sí derogarían esta norma el PSOE, Podemos y Unidad Popular- IU. Todas estas formaciones políticas reestablecerían la tarjeta sanitaria europea sin restricciones (actualmente se reduce sólo a 90 días), pero también proponen acuerdos bilaterales con países que reciban emigración española para garantizar la sanidad y la cobertura sanitaria en el exterior.

Personas y miembros de la plataforma Marea Granate manifestándose frente al consulado de Londres/ MareaGranate

Personas y miembros de la plataforma Marea Granate manifestándose frente al consulado de Londres/ MareaGranate

Una novedad a destacar son las Oficinas del emigrante impulsadas por Unidad Popular-IU y Podemos. La formación de Pablo Iglesias implantaría una en cada ciudad, para informar de los trámites de salida y retorno de personas que quieran emigrar, ayuda con la burocracia previa o consejos de utilidad. Unidad Popular-IU dotaría de subvenciones a las asociaciones españolas que ayudan a los emigrados en cuestiones de asesoría en los países de acogida, pero también pondría énfasis en que los sindicatos españoles cooperen con los países de acogida para evitar abusos laborales.

Estos abusos se dan, por ejemplo, en Alemania, donde los contratos "mordaza" son habituales en el sector sanitario. Los profesionales que renuncien a sus puestos de trabajo antes de lo estipulado en sus contratos tienen que pagar en ocasiones multas de varios miles de euros por ello.

Sobre el retorno, el PSOE de Pedro Sánchez plantea la posibilidad de hacer un plan estratégico de personas residentes en el exterior y retornadas, que se centraría en las áreas de sanidad, educación, cultura y sociedad. Mientras, el Partido Popular propone expedir un certificado del “emigrante retornado”, con el que se tenga acceso a ayudas sociales y se agilicen trámites burocráticos para quienes regresen definitivamente.

También ofrecen en su programa "criterios únicos" sobre el uso de la Tarjeta Sanitaria, pero no precisan cuáles. Ciudadanos lleva entre sus propuestas la creación de un "programa exprés" unido a un "paquete de recibimiento" para los extranjeros que vengan a España y que ya estén altamente cualificados y vengan con un proyecto de trabajo o proyecto empresarial. También quiere atraer a los "españoles expatriados".