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PSOE El 39º Congreso y el futuro del PSOE, en las manos de Pedro Sánchez

Haber obtenido más del 50% del apoyo de la militancia en las primarias ha permitido al líder socialista hacer los equipos a su antojo e imponer su proyecto de partido

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La diputada del PSOE Adriana Lastra ofrece una rueda de prensa tras la visita realizada hoy a las instalaciones dispuestas para la celebración del 39º Congreso del partido socialista. | EMILIO NARANJO (EFE)

Todo indica que el 39º Congreso Federal del PSOE será el Congreso de Pedro Sánchez. Desde que ganó las primarias con más del 50% de los votos de la militancia del partido, el nuevo líder ha dado ya evidentes muestras de que piensa usar esa legitimidad tanto para hacer los equipos a su antojo, como para desarrollar plenamente y hasta las últimas consecuencias el proyecto político con el que concurrió a las primarias.

A nivel de nombramientos, Sánchez ha roto moldes históricos, no sólo por hacer una Ejecutiva Federal al margen de los territorios, sino por darla a conocer y diseñarla antes de que los propios delegados al Congreso recojan sus respectivas acreditaciones.

Y Sánchez, escarmentado posiblemente de tanta traición como ha sufrido en su anterior etapa, se ha rodeado de sus fieles, de la guardia pretoriana que le empujó a presentarse y que se ha batido el cobre en toda la campaña para llevarle en volandas a la Secretaría General del PSOE.

El equipo

La incombustible Adriana Lastra y el rocoso José Luis Ábalos serán quienes controlen las riendas del partido, y ambos conocen bien la casa y saben en qué terreno juegan. Luego, el desertor del susanismo, Alfonso Gómez de Celis, será quien lleve en gran medida la estrategia política, teniendo como portavoz a uno de sus más fervientes apoyos, Óscar Puente.

Otra pieza clave será Patxi López por su responsabilidad en el área por la que pasará, en buena medida, la reforma constitucional que plantea Sánchez como bandera, así como para afrontar el llamado problema catalán. Parece que se ha restituido la confianza entre ambos, aunque no se sabe si hasta el punto de que pueda llegar a ser el portavoz del Grupo Socialista.

Nuria Parlon, con la que siempre ha contado Sánchez, llevará otro área de gran importancia como la política social; Beatriz Corredor se encargará de la política de vivienda; Carmen Calvo será otra pieza fundamental en el área de igualdad y el impulso de políticas feministas, y el fichaje de Francisco Polo da garantías de que el nuevo líder del partido quiere priorizar las políticas de emprendimiento y de ciencia e innovación.

Para la apuesta ecológica, la sola presencia de Cristina Narbona como presidenta del PSOE garantiza que será un área prioritaria. De hecho, la ex ministra ha condicionado aceptar este puesto a tener también un papel activo en esta materia.
Con Odon Elorza, en el área de transparencia y democracia participativa; Toni Ferrer, quien fuera mano derecha de Cándido Méndez, en el área de empleo; y la posible presencia de José Felix Tezanos o Manuel Escudero en la dirección del partido; se podría decir que Sánchez sólo quiere a los suyos, y muy suyos, para conducir el proyecto político que quiere para el PSOE.

Luego, habrá otra veintena de nombres más, porque Sánchez apuesta por una Ejecutiva amplia, donde habrá casi dos personas por área, pero lo que se denomina la Permanente del PSOE o el verdadero núcleo duro está más que cerrado.

España, nación de naciones

Todo apunta a que uno de los escollos que pudieran resultar más polémicos será cómo se posicione el PSOE en su concepto de España y en el tema soberanista. La apuesta de Sánchez en la campaña por reinterpretar el artículo 2 de la Constitución ya trajo su polémica, así como la definición de España como "nación de naciones".
Sin embargo, todo apunta a que se llegará a una posición consensuada que, tal vez, avance un poco más sobre el documento de Granada, pero que no abra enfrentamientos internos.

De hecho, muchas enmiendas sobre este aspecto presentadas por federaciones no históricas, coinciden con las presentadas por Catalunya o el País Vasco. Además, hay pleno consenso por abrir, lo más pronto posible, una valiente y amplia reforma constitucional para que sea allí dónde se fijen los límites que pone el PSOE.

Hay acuerdo en el rechazo al referéndum catalán y también en que se exprese con claridad que el reconocimiento de la diversidad o las singularidades de algunos territorios no sean causa de desigualdad ni sirvan para cuestionar que sólo exista un Estado, España, y que la soberanía reside en todo el pueblo español.

Proyecto de izquierdas

Otro tema que traerá debate será situar al PSOE como el partido de la izquierda de este país, de forma nítida y clara. Sánchez quiere que se visualicen unas señas de identidad claras que lo alejen lo más posible del proyecto del Partido Popular.
Los principios socialdemócratas serán resaltados y puestos en primera línea, en aspectos como el económico —el más enmendado de la ponencia que encargó la Gestora— el papel que tiene que jugar el Estado en la sociedad o la apuesta inequívoca por políticas sociales, que pasan por recuperar el pilar de la dependencia, que en opinión de los socialistas ha derruido el PP; y poner en marcha un quito pilar del Estado de Bienestar: acabar a medio plazo con la pobreza extrema.

La renta básica de ciudadanía, igualar la tributación de las rentas del capital con las rentas del trabajo o fomentar la banca pública serán temas que se concretarán en el Congreso.

Feminismo y Ecologismo

Sánchez no se ha cansado de decir en las decenas de mítines que ha hecho en la campaña de las primarias que son dos temas básicos que deben incorporarse a la esencia de la socialdemocracia, como temas trasversales en todas las políticas.
La apuesta por la igualdad entre hombres y mujeres será prioritaria con medidas como la igualdad salarial, la paridad en las listas o el desarrollo completo de la Ley de Igualdad.

En este aspecto estaba la controversia de cómo posicionarse en torno a la maternidad subrogada, es decir, los vientres de alquiler. Las Juventudes Socialistas y una parte del sector del LGTBI del partido han propuesto su regulación en distintas enmiendas, pero el tema decaerá. Las mujeres feministas del PSOE, con Elena Valenciano o Carmen Calvo a la cabeza, han puesto pie en pared y han frenado en seco esta iniciativa que no será una apuesta del PSOE. La propia ponente de la mesa del feminismo, Altamira Gonzalo, es otra firme opositora a esta media.

En cuanto a materia medio ambiental, Sánchez ya adquirido un compromiso con las principales organizaciones ecologistas de este país de que el PSOE trabajará intensamente en lo que denomina la transición ecológica como un eje vertebral de su proyecto. Falta por concretar hasta dónde va a ser capaz de llegar.

Modelo de partido

Finalmente, otro debate intenso estará por cuál será el modelo de partido por el que optará el PSOE, y en esta línea las instrucciones de Sánchez son claras: empoderar a la militancia.

El tema ya ha calado en gran medida, pero falta precisar hasta dónde debe llegar ese empoderamiento y no faltan voces que alertan de que el PSOE se convierta en un partido asambleario, lo que nunca ha sido.

No obstante, parece que se buscarán soluciones mixtas donde no sólo se decida en lo "orgánico", sino que se cuente con las bases a la hora de adoptar importantes acuerdos. La lección de las primarias parece que ha calado.

Finalmente, estarán sobre la mesa más temas espinosos como intentar convertir de una vez por todas a España en un Estado laico con todo tipo de medidas que, entre otras, pasan por denunciar los acuerdos preconstitucionales con la Santa Sede. También se tratará la regulación de la eutanasia y se mantendrá la posición del abolicionismo contra la prostitución.

Todo ello se abordará en el 39º Congreso Federal del PSOE que, en contra lo que se preveía en plena guerra de las primarias, no parece que vaya a ser el más conflictivo de la etapa democrática, aunque como dicen los veteranos, un congreso del PSOE siempre es un Congreso del PSOE que se sabe cuándo empieza, pero no cómo acaba.