Publicado: 07.05.2015 20:55 |Actualizado: 07.05.2015 23:30

El PSOE aspira a ser la clave de gobiernos de izquierda

No se quiere pensar en clave interna y se cree que sólo una debacle, que no contemplan, podría poner en cuestión la candidatura de Pedro Sánchez a las generales

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (i), y la candidata socialista a la Presidencia del Gobierno de Canarias, Patricia Hernández, en el acto de precampaña ./EFE

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (i), y la candidata socialista a la Presidencia del Gobierno de Canarias, Patricia Hernández, en el acto de precampaña ./EFE

Pedro Sánchez hace ya varias semanas que cogió su mochila y se puso a hacer actos electorales por toda España, que es lo que seguirá haciendo estos quince días, tras haber abierto la campaña oficial la noche del jueves al viernes en la plaza de la Villa de Madrid.

Sánchez no entiende otra forma de afrontar los comicios del 24-M, “sólo mucho trabajo, muchos kilómetros y mucha cercanía a los ciudadanos”, dice. Y en ello está, sin querer pensar en clave interna sobre si su liderazgo está en juego en función de los resultados, ni en hacer cábalas relativos a dónde está el listón del PSOE para medir su éxito o fracaso en estos comicios.



Oficialmente, el PSOE dice que sale a ganar, pero eso es lo que marcan los manuales de primero de Política que se tiene que decir. El objetivo real es lograr ser la primera fuerza de izquierda y conseguir que el cambio de gobiernos autonómicos y municipales gire en torno sus siglas.

El PSOE da por hecho que las mayorías absolutas que ha tenido el PP estos últimos cuatro años, en ocho de las trece comunidades autónomas donde se celebran elecciones, las perderá en casi todas, y que se antoja un escenario de pactos en el que los socialistas creen que pueden ser la clave de muchos nuevos gobiernos de izquierda.

Eso supondría, en teoría, pactos con Podemos, pero Ferraz dejará a las federaciones que tomen sus decisiones y tampoco se descartan acuerdos con Ciudadanos.

Con estas perspectivas, el PSOE aspira a volver a gobernar las cuatro autonomías que perdió en 2011: Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón y Baleares. En las dos primeras, incluso, cree que volverá a ser el partido más votado, y en las dos últimas a través de pactos en torno a los socialistas, que aspiran a ser la primera fuerza de la izquierda.

Confía en ganar en votos las municipales y recuperar los gobiernos autonómicos de 2011 “incluso, alguno más”

Incluso, algún destacado dirigente de la dirección del PSOE no descarta “alguna más”; y la ambición está puesta en Madrid y Valencia, también a través de acuerdos con otras fuerzas políticas, pero siempre aspirando a ser el partido más votado tras el PP.

“En contra de lo que muchos creen, el mapa autonómico y municipal no se conocerá la noche del 24 de mayo. Creemos que todo estará muy abierto. Y no será hasta la conformación de los gobiernos municipales y autonómicos cuando se vea de verdad si ha habido un cambio político”; afirmó un miembro de la Ejecutiva Federal.

A nivel municipal, el PSOE tiene mucha confianza en recuperar entre cuatro y cinco Alcaldías de capitales de provincia en Andalucía, aprovechando el tirón de Susana Díaz, así como varias diputaciones.

Se sigue viendo difícil dar el vuelco en los ayuntamientos de Madrid y Valencia, pero dependerá también de cómo quede e l puzle de concejales. Y se esperan arañar varias Alcaldías más en ciudades de tamaño medio.

Pero el gran objetivo político de los socialistas es volver a ser la fuerza más votada en España en las elecciones municipales, lo que no ocurre desde 2003. En Ferraz admite que es un objetivo muy ambicioso, pero lo ven posible o, en el peor de los casos, quedar muy cerca en número de votos con el PP.

De lo que no se quiere hablar en Ferraz es de si hubiera un mal resultado o que no se cumplieran parte de estos objetivos electorales pondría en cuestión el liderazgo de Sánchez y complicaría las primarias a la Presidencia del Gobierno que, en teoría, se tienen que celebrar en julio.

Fuentes cercanas al secretario general apuntan que salvo una debacle, que no contemplan en ningún caso, el liderazgo de Pedro Sánchez no será cuestionado por el resultado del 24-M, aunque él asumirá su responsabilidad, sea cual sea el mismo.
También se cree que la supuesta operación de Susana Díaz u otro candidato avalado por la dirigente andaluza para competir en las primarias con Sánchez de cara a la elección del candidato a la Presidencia del Gobierno se da como muy poco probable a estas alturas, y en ningún caso se contempla adelantar el 39º Congreso para elegir un nuevo secretario general a escasos meses de las generales.

En Ferraz, además, hay confianza y cree que en los últimos meses el PSOE ha parado su caída y está remontando poco a poco. “No nos va a ir mal, estoy seguro”, afirma un destacado miembro de Ferraz que nunca pierde la sonrisa. Quedan quince días para saberlo.