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"El PSOE debe volver a poner el Estado al servicio de la ciudadanía"

El presidente de la Diputación de Lugo fue el primer dirigente del PSdeG que anunció oficialmente su intención de presentarse a las primarias del partido. En su opinión, las fotos de Feijóo con un narco demuestran la &qu

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No lo dudó. Cuando a primeros de marzo el Comité Nacional del PSdeG aprobó la celebración de unas primarias para elegir a su próximo secretario general, José Ramón Gómez Besteiro (Lugo, 1967), presidente de la Diputación de Lugo desde 2007, se lanzó a anunciar oficialmente que él optaría al liderazgo de su partido. El también máximo dirigente de los socialistas de su provincia se convirtió así en el primer miembro del partido gallego que hizo públicas sus aspiraciones -después lo hizo el alcalde de A Illa de Arousa, José Manuel Vázquez-. La conversación con Público tiene lugar el viernes y por teléfono.

Ante el panorama en el que se encuentra el PSOE. ¿De dónde obtiene la motivación necesaria para intentar liderar una de sus federaciones?

Es justo el momento de revitalizar el mundo de la política. Son momentos difíciles, pero también son momentos en los que hay que poner más ilusión, en los que hay que recuperar más orgullo y más casta del partido. Y ahora que se cumplen los 134 años de la fundación del PSOE es un gran momento para reivindicarlo. Con un Gobierno de la derecha que es probablemente la más dura de las últimas décadas, es el momento en el que hay que trabajar. 

Lo cierto es que el de los socialistas gallegos es hoy un partido más dividido. ¿Se compromete a integrar a las diferentes sensibilidades en su Ejecutiva?

Por supuesto. Toca trabajar en clave de sumar y de coser. El PSOE no puede permitirse el lujo de prescindir de nadie. Cuando hablo de proyecto político para el PSdeG hablo de renovación y de regeneración democrática. Tenemos que elevar el nivel de la política, hablar de las cosas que realmente preocupan a los ciudadanos. Y también es el momento de la participación de los militantes. El hecho de trabajar todo esto en clave de integración es fundamental, porque parte de mi proyecto es la fuerza. La mayoría de los gallegos se definen como progresistas. Y tenemos que conseguir el PSOE sea la referencia de los gallegos y de los españoles. 

Habrá una mayoría progresista, pero la realidad es que en las últimas elecciones autonómicas sufrieron ustedes un mayor desgaste que el PP, que llevaba gobernando los últimos cuatro años. 

Todo forma parte de un proceso en el que está inmerso el PSOE. Porque es cierto que en algún momento hicimos políticas más propias de la derecha que de la izquierda. Y cuando la izquierda hace políticas de derechas la sociedad se queda desconcertada. Por eso, hemos sufrido un proceso de abstención. Pero tenemos que recuperar esa confianza. Y la confianza es la antesala del compromiso, que lo es a su vez del voto y de la transformación de la sociedad.

¿Y cómo recuperar esa confianza? ¿Cambiando de líderes, renovando ideas...?

El PSOE debe volver a poner el Estado al servicio de la ciudadanía y no al servicio de los mercados. Tenemos que volver a convencer a la ciudadanía de que son el Estado y la Xunta, en el caso de Galicia, los que tienen la legitimidad para hacer política. La derecha nos quiere decir que en educación, en sanidad y en otros sectores somos consumidores, que en función de nuestro dinero podremos acceder a los mismos. Pero las personas son ciudadanos y los derechos no se pueden evaluar en función de la capacidad de pago. Los principios de solidaridad y de justicia social están hoy más presentes y son más actuales que en la época de nuestro fundador, Pablo Iglesias. Eso es lo que tenemos que transmitir: que somos capaces de transformar la sociedad. Por eso es bueno hacer propuestas como el plan de reactivación que ha hecho Rubalcaba.

¿Se puede hacer ese camino con los líderes actuales del PSOE?

Debemos definir en qué línea estamos, quiénes somos, a qué ideales políticos respondemos y cuál es nuestra acción política. Lo relacionado con las personas llegará después, y de forma natural. Alfredo Pérez Rubalcaba es uno de los líderes con más valía política del país. Tiene una cabeza muy bien amueblada y tiene sentido de Estado. Conoce perfectamente los tiempos y sus tiempos, y yo creo que lo que estamos haciendo ahora, que es fijar unas bases para el futuro, es bueno.

¿El tiempo de Rubalcaba se acabará con las primarias o con el próximo congreso del partido?

Es lo tienen que decidir los militantes del partido. Pero yo creo que él sabe calibrar sus tiempos perfectamente. 

Se habla de Eduardo Madina o Patxi López para el futuro del PSOE. ¿Se atreve a incluir algún otro nombre?

No, no, no. Nuestro legado de 134 años nos pesa tanto que en el futuro irá bien. Tenemos vocación de gobierno y experiencia, y eso nos imprime carácter a los socialistas. Seguro que hay muchas personas capacitadas. Este partido es muy fértil y yo tengo mucha confianza en que recuperaremos la credibilidad. El problema de banquillo no lo va a tener. 

El Comité Nacional del PSdeG aprobó las primarias consultivas que parece que ya ha aceptado la dirección federal. ¿Sentarán precedente?

Estamos en un momento en el que la participación del militante se debe permitir sí o sí, y el partido va a aceptar la celebración de primarias en el PSdeG como experiencia piloto. Confío en la sensibilidad del Comité Federal ante la participación y que eso se celebre en Galicia que es la primera comunidad que se enfrenta a un congreso extraordinario.

Pero la Ejecutiva federal sí ha forzado el retraso de esa consulta. Lo que se iba a celebrar en julio ahora no será, previsiblemente, hasta septiembre. ¿Cree que esto le puede beneficiar o perjudicar en sus aspiraciones?

Yo nunca he hecho planteamientos personales de beneficio propio. Creo que como candidato no debo manifestarme sobre el proceso de primarias y en el último Comité Nacional me abstuve. Yo no debo confeccionar las reglas del juego. Yo no soy quién para decidir el número de avales etc. Pero la última decisión, que ha sido la de posponer las primarias marca un ejercicio de responsabilidad. Es una manera, también, de entender cómo entiendo yo el partido. Defiendo la independencia de trabajar sin tutelas en mi territorio, pero también entiendo y defiendo que compartimos un rumbo común con la dirección federal. Por eso los problemas que tenemos en Galicia los compartimos con otras partes del Estado. Defiendo, por tanto, tener un rumbo común con Madrid. Y ese camino va en el sentido federal del partido.

Aunque usted ha sido el primero que ya ha anunciado oficialmente que se presentará a las primarias también se da por hecho que lo harán el actual secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez, y el líder del partido de A Coruña, Francisco Caamaño. ¿Tiene algún interés especial por enfrentarse a alguno de ellos en particular?

El reto democrático de unas primarias es tan bueno tanto si hay un candidato como si hay cinco. Yo no puedo condicionar eso a lo que yo prefiero. La gente tendrá que valorar si da ese paso que supone un gran compromiso personal. Pero no es algo que me preocupe. Me interesa hablar con cuantos más militantes mejor de aquí al proceso de septiembre y ser capaz de convencer de que el PSOE va a ser un partido referente. El resto forma parte de decisiones personales.

El Congreso de Sevilla aprobó las primarias abiertas para dar con los futuros candidatos. ¿Cómo de abiertos han de ser esos procesos internos?

Debemos ponernos de acuerdo, porque el voto de un militante no puede valer igual que el de un simpatizante. En todo caso, sí hay fórmulas de moderar esa participación. Todo ello lo debemos regular, porque no es lo mismo elegir a un alcalde de una ciudad de 1.500 habitantes, que puede dar pie a prácticas perversas por parte de otros partidos, o en otros lugares más grandes. Hay múltiples maneras y se debe regular.

Volviendo al plano nacional. ¿Es partidario de adelantar las primarias para dar con el próximo candidato a presidente del Gobierno, previstas por Ferraz en 2014?

Si Ferraz abre ya el campo a Galicia, estamos ya a finales de 2013 y el 2014 está ahí. Si en septiembre se celebran las gallegas estamos a punto de terminar el año, por lo que 2014 es un buen año. 

Uno de los argumentos que dan para justificar sus fracasos electorales tiene que ver con el desprestigio que sufren los políticos. ¿Cree que a esto contribuyen escándalos como el protagonizado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que fue fotografiado con un narcotraficante?

Lo importante es lo que revelan esas fotos. Dicen mucho de una persona y de su insensibilidad. Es el gran problema que tiene la derecha ahora, que es completamente insensible. Mientras en Galicia había una manifestación tras otra manifestación en contra del mundo de las drogas y de lo que suponía el mundo del narcotráfico había personas que demostraban una gran insensibilidad. Esas fotos es lo que demuestran. La misma insensibilidad que tienen con el paro, con la educación, con la sanidad y con todo lo que representa la igualdad de oportunidades.

Hablando del desprestigio de la política, ¿no cree que sería positivo para la familia socialista que el exministro José Blanco, imputado en el 'caso Campeón', diera un paso atrás y dejara su escaño hasta que se aclare su implicación?

Confío en la presunción de inocencia porque es un valor constitucional. El periodista tiene derecho a no revelar sus fuentes, ¿no? Imagínese que yo empiezo a cuestionar ese principio en función del delito. La presunción de inocencia es algo similar. Yo creo en ella. Y más en el caso de Blanco. El tiempo dará o quitará razones, pero él ya dijo que sí se abría un juicio oral sabría lo que tenía que hacer.

Según un estudio reciente, Galicia no alcanzaría el desarrollo medio del conjunto del Estado hasta el 2075. ¿Cómo dar solución a este problema?

Creciendo en Galicia. Desde que está Feijóo todo va peor. El sector financiero va peor, la educación va peor, el sector industrial va peor... Galicia sí tiene oportunidades y tiene ventajas y desventajas. Tenemos que superar uno de los principales retos, que es el demográfico. Tenemos que recuperar población, y tenemos, también, que recuperar el terreno productivo y el valor industrial. Hay oportunidades. El sector agroalimentario es importante y tenemos que cambiar las previsiones de productividad. Hay oportunidades pero hay que creer en ellas.

La diputación de Lugo, donde gobierna usted como dirigente del PSOE, es una especie de isla socialista en un mar azul de administraciones del PP. ¿En qué se ha diferenciado su política?

Cuando el PSOE llegó hizo algo que sí tienen que seguir haciendo los socialistas del conjunto del Estado: no mirar atrás. Los ciudadanos te votan para que hagas las cosas de una manera distinta, y no para que les digas lo mal que lo hizo el anterior. Nosotros lo que hicimos fue no practicar la política de retrovisor, que es lo que hace el PP y lo que indigna a los ciudadanos, e hicimos una política en favor de los ayuntamientos. Cambiamos el principio de subordinación de los consistorios por el principio de cooperación. También abrimos la institución a la ciudadanía: somos la primera diputación que hará unos presupuestos participativos. Y, además, hacemos políticas de izquierdas, como la apertura de una red de residencias públicas. Y todo esto reduciendo la deuda, porque somos la diputación con menos deuda de toda España. Hemos sabido marcar una diferencia.

Otra administración gobernada por los socialistas, como lo es la Junta de Andalucía, ha aprobado recientemente varias iniciativas polémicas como el decreto antidesahucios. ¿Es el de Andalucía el camino que debe seguir el PSOE?

El camino que tiene que tomar el PSOE es el de que vuelva el Estado. Que realmente sirva para que la ciudadanía perciba lo que yo mismo percibí. Yo soy hijo de la educación pública. Lo que tengo, se lo debo, en parte, al Estado que permitió estudiar el EGB, el Bachillerato y la Universidad con un gran valor. No estoy hablando de un estado comunista, pero sí que el Estado debe estar por encima de los mercados. Eso no se va a cambiar sólo desde Galicia, pero todo suma. 

La Comisión Europea ya ha dicho que la propuesta planteada por Rubalcaba para reactivar la economía no es viable. ¿Es el texto papel mojado?

Rubalcaba ha hecho lo que la gente le pide al PSOE: ofrecer soluciones y alternativas. Decir cosas distintas a las que está diciendo el PP, que la semana pasada renunció a su proyecto de legislatura. Y el PSOE es el partido de las soluciones. A nosotros no nos sirve sólo criticar al PP, nos sirven las soluciones. La de Rubalcaba es una propuesta muy realista y tenemos que trabajar para convencer a más gente.