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El PSOE lanza a Gómez para conquistar "el reducto" de la 'lideresa'

Blanco dice que Aguirre "está pasada de moda" y sólo atiende a su ambición

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Cuatro ministros -Beatriz Corredor, Miguel Sebastián, Mercedes Cabrera y Celestino Corbacho-, varios secretarios de Estado -entre ellos Trinidad Jiménez, ex portavoz municipal- y el núcleo duro de la Ejecutiva federal del PSOE -José Blanco, Leire Pajín y Mar Moreno, entre otros-, arroparon el jueves el lanzamiento de Tomás Gómez como alternativa de Gobierno a Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid.

Tras ser reelegido en septiembre secretario general del PSOE madrileño y renunciar a la alcaldía de Parla para tener una 'dedicación exclusiva', Gómez concentra ahora sus esfuerzos en lograr que los madrileños vuelvan a ver a los socialistas como una opción consistente de Gobierno.

'Tengo cultura de Gobierno', afirmó en el Fórum Europa el líder de los socialistas madrileños, que se anticipó a prometer 'un Gobierno para todos' si gana las elecciones de 2011.

La reconquista de Madrid es 'un reto' para todo el PSOE, según reconoció su vicesecretario general, José Blanco, que trazó el perfil con el que se quiere catapultar a Gómez: 'Es un político curtido y pragmático'.

Gómez, que dedicó la primera parte de su intervención a una digresión sobre la crisis global de la economía en un intento por romper con la imagen de líder local, anticipó incluso los que serían sus tres objetivos prioritarios como gobernante: paralizar la política de privatizaciones de Esperanza Aguirre, especialmente en sanidad y educación; cambiar el modelo de crecimiento económico -la Comunidad perdió en 2007 el primer puesto en el ranking autonómico de renta per cápita-; y devolver a Madrid a 'una posición relevante en la articulación de la idea de España', pasando la página de la dinámica de enfrentamiento practicada por lo que calificó como 'el reducto más radical de las posiciones neoconservadoras'.

Tomás Gómez prometió una 'oposición útil', al más puro estilo Zapatero, pero ello no le impidió hurgar en la 'guerra brutal en el PP, que utiliza como ring de combate algunas instituciones madrileñas'.

Pero quien, además de oficiar como presentador, hizo el trabajo de ariete, fue Blanco. El número dos socialista acusó a Esperanza Aguirre de provocar 'enfrentamientos estériles' con el único objetivo de satisfacer su 'ambición personal', mientras que -dijo- hace dejación de sus responsabilidades como gobernante.

'Las Comunidades Autónomas no fueron creadas para hacer oposición al Gobierno de España', subrayó Blanco antes de sentenciar: 'Esperanza Aguirre está pasada de moda y debería darse cuenta de que en el PP nacional no la quieren' de lideresa.