Publicado: 31.07.2015 23:12 |Actualizado: 31.07.2015 23:14

El PSOE de Madrid busca recuperar la ilusión y apela a la unidad interna ante generales

Pedro Sánchez ha felicitado a la nueva secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández, y ha asegurado que con ella "la nueva página de la historia del socialismo madrileño empieza con éxito".

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y la nueva secretaria general del PSM, Sara Hernández .- Chema Moya (EFE)

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y la nueva secretaria general del PSM, Sara Hernández .- Chema Moya (EFE)

Madrid.- El Partido Socialista de Madrid arranca una nueva etapa en la que se propone recuperar la ilusión de los votantes desde una mayor participación de las bases y apelando a la unidad interna, tras un Congreso Extraordinario que ha ratificado a la dirección, encabezada por Sara Hernández, con un 55,49% de apoyo.

Un Congreso en el que el partido no ha podido acabar con la división interna, al conformarse una Ejecutiva en la que no se han integrado miembros de la candidatura opositora a Hernández -la de Juan Segovia- y en el que incluso ha tenido que repetirse una votación sobre los cambios en los estatutos del partido porque han aparecido un centenar de votos más de las personas que había presentes en la sala.



Sara Hernández, que fue elegida en primarias por un 57,51% de los votos frente a Juan Segovia, ha recibido el apoyo del secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, que ha recalcado que con ella "la nueva página de la historia del socialismo madrileño empieza con éxito".

Pedro Sánchez, que ha felicitado a Hernández por su "valentía y fuerza", ha dicho de ella que representa la "sabia unión de juventud y veteranía" que necesita el partido y le ha garantizado el respaldo de todos los militantes del PSOE-M y de él mismo. "Sara, me tienes a tu lado", ha asegurado.

Pedro Sánchez, que ha felicitado a Hernández por su "valentía y fuerza", ha dicho de ella que representa la "sabia unión de juventud y veteranía"

La nueva Comisión Ejecutiva regional, con todo, ha contado con un ajustado apoyo, ya que de los 501 votos emitidos ha recibido 278 síes (el 55,49%), 222 votos en blanco (44,31%) y 1 nulo.

El equipo de Hernández ha lamentado que Juan Segovia no haya querido incorporarse a la dirección, y ha asegurado que se ha debido a que planteaba propuestas que escapaban de las competencias del partido regional, por lo que no podían ser aceptadas.

Juan Segovia, por su parte, ha dicho que al no ser aceptada "ni una sola" de sus propuestas no hubiera sido coherente integrarse en esa dirección, aunque ha recalcado que por responsabilidad votaría a favor.

No lo ha hecho el 44,31% de los delegados, una cifra que según Segovia deja al partido en una situación "complicada" y obliga a hacer "un enorme esfuerzo a partir de ahora si se quieren cambiar las cosas", aunque ha rechazado utilizar la palabra división. "Los delegados han hablado, cabe interpretar lo que han dicho en esa clave, pero no seré yo quien lo diga", ha zanjado.

Con todo, el momento más polémico del Congreso se ha producido durante la votación de las propuestas sobre los cambios en los estatutos del partido, ya que al contar los votos han aparecido más de un centenar por encima de las personas que había en la sala.

Un hecho que ha obligado a desalojar el salón y volver a llamar a los delegados para volver a votar, y que ha levantado las sospechas y las críticas de algunos de los presentes.

Los cambios en los estatutos, entre otras cosas, contemplan un cambio en el nombre del partido -que pasará a llevar las siglas del federal: Partido Socialista Obrero Español de la Comunidad de Madrid

Los cambios en los estatutos, entre otras cosas, contemplan un cambio en el nombre del partido -que pasará a llevar las siglas del federal: Partido Socialista Obrero Español de la Comunidad de Madrid (PSOE-M), y una reducción significativa del número de miembros del Comité Regional -máximo órgano del partido entre Congresos-, que pasará de 500 a 350 miembros.

Sara Hernández, en su intervención ante los delegados, ha apelado a la unidad del partido para "seguir sumando voluntades" que ayuden a ganar las elecciones generales y para, a nivel interno, abrir una nueva etapa "sin pugnas ni personalismos que no siempre responden a diferencias políticas".

"Es imprescindible el trabajo de los 15.000 compañeros (los militantes del PSOE-M), que a partir de mañana serán 15.001, porque tenemos la obligación de seguir sumando voluntades, apoyos", ha asegurado.

Para esa tarea, ha afirmado que la Ejecutiva que ha elegido es un equipo "fuerte y plural", capaz de llevar a cabo el proyecto reformador que se han fijado los socialistas.

Pero ha insistido en que hay que trabajar "unidos", "ilusionados para ilusionar" a los ciudadanos, "convencidos para convencer" a los votantes, y siempre con "transparencia" y desde la "humildad".

"Hoy empezamos una nueva etapa", ha repetido, en la que los socialistas deben avanzar "todos juntos cogidos de la mano" y por la senda del "debate, aunque a veces no pensemos lo mismo o no lleguemos a acuerdos".