Publicado: 11.07.2014 00:00 |Actualizado: 11.07.2014 00:00

El PSOE ante un posible salto generacional

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Uno de los tres será el nuevo secretario general del PSOE a finales de este mes, aunque será el próximo domingo cuando pasen el verdadero examen, con la consulta a las bases a la que están llamados a votar los cerca de 198.000 militantes socialistas. Los sondeos apuntan a un salto generacional.

Pedro Sánchez (42 años), Eduardo Madina (38 años) y José Antonio Pérez Tapias (59 años) se juegan buena parte de su futuro político en una cita histórica e inédita con las bases.

El madrileño Pedro Sánchez -el que mayor número de avales recabó- es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Economía y Empresa por la Universidad Camilo José Cela. Amplió además su formación con un máster en Economía Política Europea por la Universidad Libre de Bruselas y otro en Liderazgo Público por el IESE.

Habla inglés y francés, trabajó un tiempo en el departamento de Relaciones Internacionales de la ONU y en el gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia para el proceso de reconstrucción, y fue asesor en el Parlamento Europeo.

El PSOE contó con él en el equipo de Trinidad Jiménez para las municipales de Madrid en el 2003, donde fue concejal mientras trabajaba para el entonces "número dos" del PSOE, José Blanco, en Ferraz.

Las elecciones generales de 2008 le dejaron a las puertas del Congreso, a donde pudo llegar en 2009 para ocupar la vacante que dejó Pedro Solbes. En la siguiente legislatura le pasó lo mismo y tuvo que esperar a que corriera la lista, en este caso tras la marcha de Cristina Narbona.

Su último cometido en Ferraz ha sido coordinar los trabajos de la Conferencia Política de noviembre pasado.

Casado y con dos hijas, es un gran aficionado al baloncesto y fue jugador hasta los 21 años del Estudiantes.

El más joven de los aspirantes es el bilbaíno Eduardo Madina, secretario general del grupo socialista desde 2009 y vocal de la Ejecutiva Federal hasta que dimitió el pasado 13 de junio, para competir en la carrera sucesoria en igualdad de condiciones que sus compañeros.

Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Deusto y máster en Relaciones Internacionales y en Recursos Humanos, hijo de militantes socialistas ingresó a los 17 años en las Juventudes de Euskadi, organización de la que entre 2002 y 2005 fue secretario general.

En aquellos años conoció a la presidenta andaluza, Susana Díaz, con quien coincidió en la organización juvenil, y también se ganó algún que otro detractor con una polémica ponencia presentada en el año 2000 en el congreso de las Juventudes del PSE/EE, que proponía la celebración de una "consulta popular" como fórmula de abrir un debate y ser un "revulsivo" para intentar acabar con el problema de la violencia en el País Vasco.

Jugador profesional de voleibol, Madina tuvo que dejar su pasión por el deporte a un lado por culpa de la banda terrorista ETA, que colocó una bomba lapa debajo de su coche que le hirió gravemente y que obligó a amputarle una pierna.

Dos años después, en las elecciones generales de 2004, llegó al Congreso de los Diputados, donde ha revalidado su escaño en 2008 y 2011. Desde abril de 2009, Madina es además secretario general del grupo socialista.

Tras el fracaso electoral del PSOE en las elecciones de 2011 surgieron voces reclamándole que diera un paso al frente y se cuenta incluso que Rubalcaba y Chacón estaban dispuestos a retirarse si él hubiera aceptado presentar su candidatura a la Secretaría General del PSOE en el congreso federal de febrero de 2012.

"Conozco bien el tamaño de mi partido, la grandeza del PSOE y me conozco a mí mismo y conozco mi tamaño; sé que mi volumen no puede dirigir el volumen del primer partido de este país, toda su grandeza histórica y todo el futuro que tiene por delante. Ni estoy ni lo voy a estar", argumentó entonces.

Pérez Tapias, decano de la facultad de Filosofía de la Universidad de Granada, fue el primero en dar el paso, el 31 de mayo, incluso antes de que la dirección federal aprobara la consulta, y lo hizo en representación de la corriente interna Izquierda Socialista.

Este sevillano afincado en Granada desde que era universitario es licenciado en Filosofía y Letras y en Teología y doctor en Filosofía y fue diputado en el Congreso durante cinco años (de 2006 a 2011).

Comenzó en la docencia el 82, en pleno triunfo de Felipe González, y en ella estuvo centrado durante dos décadas, hasta su paso a la política en 2004 como delegado provincial de Cultura en Granada.

Llegó a las Cortes Generales a mitad de la octava legislatura, en sustitución de Rafael Estrella -que se fue de embajador a Buenos Aires-, y luego repitió en la siguiente.

Sin embargo, en las elecciones de 2011 renunció a concurrir en las listas y regresó a la docencia.

Casado y con dos hijos, católico practicante pese a lo cual defiende la laicidad del Estado y el fin de los acuerdos con la Santa Sede, Pérez Tapias, al igual que otros diputados de Izquierda Socialista, fue muy crítico con muchas medidas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y, por ejemplo, se opuso al retraso de la edad de jubilación y a la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución.