Publicado: 13.02.2016 17:49 |Actualizado: 15.02.2016 15:16

PSOE y Podemos siguen jugando al gato y al ratón sin sentarse a negociar

El partido de Pablo Iglesias mantiene su rechazo a C's, mientras Pedro Sánchez se dispone a intensificar las rondas de contacto sin dejar de contar con Rivera. La contraoferta de Podemos al documento de negociación del PSOE podría ayudar a desencallar la situación

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El líder del PSOE, Pedro Sánchez (i), se ha reunido hoy, en el Congreso de los Diputados, con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (d). /EFE

El líder del PSOE, Pedro Sánchez (i), se ha reunido hoy, en el Congreso de los Diputados, con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (d). /EFE

MADRID.- Ya han pasado casi dos meses desde las elecciones generales, pero PSOE y Podemos siguen jugando al gato y al ratón, sin sentarse a negociar un pacto que permita desbancar al Ejecutivo en funciones de Mariano Rajoy. Con el candidato conservador fuera de juego por su incapacidad para lograr apoyos a su investidura, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias mantuvieron su última reunión el pasado viernes 5 de febrero, y apenas han dado pasos hacia el entendimiento desde ese momento, aunque no han relajado la presión que cada uno ejerce sobre el otro.

Los ojos están puestos en la contraoferta al PSOE que ultima Podemos, que previsiblemente verá la luz este mismo lunes 

Entonces, Iglesias subrayó que seguían dispuestos al diálogo con Sánchez, pero condicionó un posible acuerdo a que Ciudadanos quedara fuera, y aseguró que los diputados de su partido y de las confluencias votarán en contra de un Gobierno del PSOE con el partido de Rivera, como también subrayaba este sábado la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, manteniendo así la presión sobre los socialistas. Los portavoces de Podemos han sido claros: la pelota está en el tejado de Sánchez, que es a quien corresponde llevar la iniciativa para formar Gobierno, las diferencias con C's son insalvables y la opción de un Gobierno "progresista y de cambio" pasa porque el partido morado se sume a este Ejecutivo. 

Por su parte, Sánchez rechazó entonces lo que interpreta como una negociación "en exclusiva y excluyente", y en los últimos días ha seguido reuniéndose con la formación naranja. Su único "no" rotundo es para Rajoy, y está dispuesto a conversar con todas las fuerzas para buscar apoyos a su investidura, aunque aclara que no negociará con los partidos nacionalistas catalanes para lograr su apoyo.  

De hecho, los socialistas tienen previsto intensificar las reuniones con Compromís, IU-UP, PNV y Ciudadanos en la próxima semana, tal y como ha asegurado este sábado su secretaria de Estudios y Programas, Meritxell Batet. Y esto podría ahondar aún más en la brecha existente entre PSOE y Podemos.

El último contacto presencial entre ambas fuerzas ha tenido lugar este sabado. Durante la mañana, el diario ABC informaba del encuentro informal mantenido en Sevilla por Sergio Pascual y Alfonso Rodríguez de Celis. El primero es diputado en el Congreso y secretario de Organización del partido de Iglesias, mientras que el segundo fue diputado autonómico del PSOE. Ambos son hombres de la máxima confianza de los líderes de sus respectivos partidos, y de momento no han transcendido detalles sobre esta reunión.

Respuesta a la oferta del PSOE

Todos los ojos están puestos en la contraoferta al PSOE que ultima la formación morada, que según fuentes del partido podría ver la luz este mismo lunes. El texto, centrado en la agenda social, da continuidad a la oferta de Gobierno con la que Iglesias sorprendió a la formación de Sánchez el pasado 22 de enero y podría facilitar el arranque de las negociaciones. 

Hasta el momento, Podemos y las confluencias catalana y gallega han realizado la misma interpretación de la oferta del PSOE, que consideran inconcreta y "bastante mejorable" -en palabras de Alexandra Fernández-.

La contraoferta del partido morado puede ayudar a concretar medidas programáticas o un posible reparto de carteras ministeriales, pero Iglesias ya ha dejado claro que ni siquiera constituirán equipos negociadores hasta que el PSOE no saque a Ciudadanos de la ecuación. Podemos justifica este rechazo en sus evidentes diferencias programáticas con el partido de Rivera -especialmente en materia económica- , y recuerda que la aritmética parlamentaria dificulta enormemente que un Gobierno Sánchez-Rivera pueda ver la luz sin su apoyo o su abstención, algo que no están dispuestos a concederles.



Tímidos avances

Esta semana, la Mesa del Congreso daba un paso atrás y aceptaba la distribución de escaños en el hemiciclo planteada por la formación de Iglesias, tras la polémica por el acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos para mandar a los diputados morados al gallinero de la Cámara Baja. 

El acuerdo podría verse como un gesto de acercamiento, pero fuentes de la Mesa aseguran que fue precisamente el PSOE quien puso más impedimentos para sentar a Iglesias en la misma fila que a Sánchez en la cámara.

Sí parece haber avances en lo que respecta a la cuestión del encaje territorial de Catalunya, o al menos un cambio de tono. Tras el 20-D, el PSOE se cerraba en banda a sentarse a negociar con Iglesias por su exigencia de celebrar un referéndum soberanista en Catalunya. Después de que Podemos matizara el tono sin renunciar a esta reivindicación las aguas han ido volviendo a su cauce, y este sábado la propia Batet reconocía que "hay que dialogar y hay que buscar vías de salida" a la situación en Catalunya.