Publicado: 10.12.2015 00:45 |Actualizado: 10.12.2015 12:58

PSOE y Podemos superan a los
derechizados PP y Ciudadanos en
un debate a nueve muy rígido

El socialista Hernando y el número dos de Podemos, Errejón, evitan el enfrentamiento directo mientras que el popular Casado y la representante naranja, Marta Rivera, mantienen duros enfrentamientos

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Los participantes del debate, antes del acto. EFE /Kiko Huesca

Los participantes del debate, antes del acto. EFE /Kiko Huesca

MADRID.- El debate electoral “a nueve” celebrado esta noche de miércoles en TVE a lo largo de hora y media en “prime time” ha puesto de manifiesto un evidente cambio de estrategia en los principales partidos contendientes. Las dos principales formaciones de la izquierda, PSOE y Podemos, han evitado de forma consciente un enfrentamiento directo ante las cámaras.

Con estilos diferentes, tanto el socialista Antonio Hernando, portavoz de su grupo en el Congreso de los Diputados, como el número dos de la formación morada, Íñigo Errejón, han centrado sus esfuerzos en criticar al PP y a Ciudadanos, que se han presentado a la cita con planteamientos tremendamente conservadores

Pablo Casado, del PP, ha mantenido en varios momentos del debate duros enfrentamientos con la representante de Ciudadanos, Marta Rivera

Por su parte, el PP, por boca de su portavoz oficial, Pablo Casado, ha mantenido en varios momentos del debate duros enfrentamientos con la representante de Ciudadanos, Marta Rivera, quien ha presentado una imagen tremendamente agresiva que en ocasiones rozaba el enfado con alguno de sus contrincantes.

Los representantes de cada formación —Pablo Casado (PP), Antonio Hernando (PSOE), Miguel Puig (Democràcia i Llibertat), Montse Surroca (Unió), Alberto Garzón (Unidad Popular-Izquierda Unida), Andrés Herzog (UPyD), Aitor Esteban (PNV), Íñigo Errejón (Podemos) y Marta Rivera (Ciudadanos)— se han peleado tanto como los aspirantes a La Moncloa, pero deforma bien diferente a la mostrada el pasado lunes entre los aspirantes a La Moncloa y la mano derecha de Rajoy, Sáenz de Santamaría.

El formato, excesivamente rígido que el propio moderador, Julio Somoano, ex director de los servicios informativos de TVE, ha logrado tensar en algún momento, no ha permitido las interrupciones y ha seguido siempre un turno basado en el “orden” de fuerzas en el parlamento disuelto, de menos a mayor, interviniendo casi siempre en primer lugar los extraparlamentarios Podemos y Ciudadanos.

El momento más tenso, sin duda, se ha producido en una de las intervenciones más duras del representante del PSOE. Cuando Antonio Hernando hacía un durísimo alegato contra el papel que ha desempeñado Rajoy en el caso Bárcenas el sonido de la emisión se ha entrecortado en principio y luego ha desaparecido durante varios segundos hasta el punto de convertir en incomprensible toda la argumentación del socialista.

Cuando Hernando hacía un durísimo alegato contra el papel que ha desempeñado Rajoy en el caso Bárcenas el sonido de la emisión se ha entrecortado en principio y luego ha desaparecido por completo durante varios segundos

El moderador no ha hecho ninguna alusión a este hecho no ha pedido disculpas durante el resto del programa, en el que no ha habido ningún otro tipo de incidente similar con el audio. La realización del debate, con un escenario en semicírculo que hacía imposible ver las reacciones de los contendientes mientras estaba en uso de la palabra uno de ellos, también ha sido monótona, restando agilidad a los noventa minutos de debate, divididos en cuatro bloques temáticos.

La portavoz de Ciudadanos, Marta Rivera, ha estado durante toda la sesión muy tensa y con problemas de compostura ante la cámara. Ha sido quien más enconamientos ha sostenido con el resto de contrincantes, en concreto Casado y el portavoz de UPyD, tal vez el más monótono de todos los intervinientes.

El representante del PNV, Aitor Esteban, un parlamentario experimentado, ha sido sin duda el más didáctico, consciente de que se dirigía a un electorado muy concreto. En tono moderado pero contundente ha defendido el cupo económico y la buena gestión del gobierno vasco, de su partido, para reclamar el voto, al tiempo que ha alertado de los riesgos de recentralización de competencias.

Los dos portavoces más convincentes durante el debate, han sido el socialista Antonio Hernando, y el morado Íñigo Errejón. El primero de ellos, con argumentos muy concretos y elaborados, no se ha andado por las ramas para concentrar sus críticas al Gobierno de Rajoy, fundamentalmente. “Han sido cuatro años muy malos”, ha resumido al final. “La única opción para olvidarse de Rajoy es votar al PSOE” ha rematado al final del debate.



Los dos portavoces más convincentes durante el debate han sido Hernando y Errejón

Errejon —con chaqueta— ha evitado el cruce de descalificaciones con Hernando —este ha hecho lo propio— y también se ha centrado en denunciar las políticas del PP pero yendo más allá a la hora de reclamar “una nueva forma de hacer las cosas”. En este sentido, en su minuto final. También muy bien preparado, ha reivindicado el espíritu “que hizo salir a las calles y plazas a miles de indignados que reclamaban cosas de mucho sentido común. Con ese espíritu vamos al 20D”, ha dicho al final.

Pablo Casado, que ha estado muy suelto en el lenguaje pero muy encorsetado en sus argumentos, ha abusado de gráficos y papeles para sustentar una letanía de datos tan densa que incluso ha debido de recurrir a la lectura en varias ocasiones. En cualquier caso, ha presumido de la capacidad legislativa del Gobierno de Rajoy y de sus logros económicos. Echando mano de la “herencia recibida”.

La representante de Ciudadanos, Marta Rivera, mal vestida para la ocasión televisiva, se ha mostrado muy envarada siempre y ha leído de forma reiterada a la hora de exponer sus propuestas. Su peor momento, aparte de los enfrentamientos con Casado y el portavoz de UPyD, ha sido cuando ha justificado la propuesta de pedir el mismo castigo a las mujeres que ejerzan violencia de género hacia sus parejas que la que reciben los hombres que la practican sobre mujeres. Ha sido criticada por todos.

Marta Rivera (Cuidadanos) estaba mal vestida para la ocasión televisiva, se ha mostrado muy envarada siempre y ha leído deforma reiterada a la hora de exponer sus propuestas

Alberto Garzón, de Unidad Popular-IU, ha estado correcto en sus intervenciones, tal vez un tanto atropelladas, pero se ha visto desdibujado frente a los planteamientos del resto de los intervinientes. En todo momento ha reivindicado un nuevo marco constitucional para proteger los derechos sociales, cosa que también han propuesto el representante socialista y el de Podemos.

El debate “a nueve” ha comenzado a las 22 horas, en horario de máxima audiencia, tras la resolución dictada por la Junta Electoral Central (JEC) en la tarde de este miércoles tras una reclamación presentada por UPyD. Entendía que TVE la había programado el debate a partir de la medianoche en un intento de hurtar a los telespectadores de la cadena pública la confrontación entre los partidos. 

La orden de la JEC ha sido taxativa en su resolución publicada horas antes de iniciarse el debate, este miércoles: “El debate deberá iniciarse en horario de máxima audiencia, entre las diez y las once de la noche (…). La celebración de este debate ha de servir de medida compensatoria y suficiente a la emisión del debate a dos en el que participarán los partidos políticos que obtuvieron mayor representación en las últimas elecciones al Congreso de los Diputados”.