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GENERALITAT DE CATALUNYA Puigdemont denuncia un Gobierno que se apoya "en sus propias cloacas para vulnerar el Estado de derecho"

El presidente de la Generalitat elogia el trabajo del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) durante el acto de toma de posesión de Margarida Gil como nuevo miembro del Consejo en sustitución de Eliseo Aja.

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El presidente catalán, Carles Puigdemont /EUROPA PRESS

El presidente catalán, Carles Puigdemont, ha reprochado hoy al Gobierno central que "se apoye en las cloacas del Estado" para "vulnerar el Estado de derecho" que precisan los ciudadanos de Cataluña y ha exigido respeto a la voluntad democrática de los ciudadanía.

En el acto de toma de posesión de Margarida Gil como nuevo miembro del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) en sustitución de Eliseo Aja, Puigdemont ha elogiado a este órgano jurídico de la Generalitat. Y lo ha hecho un día después de que el CGE diese a conocer un dictamen en el que tumbó por unanimidad la reforma del reglamento del Parlament impulsada por JxSí y la CUP para la aprobación exprés de las "leyes de desconexión" con el Estado, al "vulnerar" la Constitución y el Estatut.

Según Puigdemont, hay que buscar siempre el "rigor" al aprobar y dictaminar sobre leyes y, cuando no lo hay, "nuestro deber moral es buscarlo, hacer frente a las dificultades y las amenazas", porque es en esta situación "en la que la sociedad pide más transparencia". Aemás, el presidente asegura que la ciudadanía espera de sus gobernantes es que "no usen los enormes recursos que les da el poder para regatear el Estado de derecho, que es algo que tristemente lo vemos estos días".

"Lo vemos -ha precisado el presidente catalán- cuando todo un Estado es capaz de apoyarse en sus propias cloacas para vulnerar el Estado de derecho, y aquello que los ciudadanos le han encargado que es que vele por el bien común, la democracia, y los derechos de la gente".

"El futuro de Cataluña no puede ser otro que el que elijan los ciudadanos", declara Puigdemont

Puigdemont ha subrayado que "el futuro de Cataluña no puede ser otro que el que elijan los ciudadanos, pero sea cual sea, siempre tiene que ir acompañado del rigor jurídico, y este se basa en una idea del derecho y de las leyes que no olvide nunca el bien común".

El presidente de la Generalitat ha alertado del peligro que implica que "se rompa el vínculo" entre las leyes y la autoridad que le da la ciudadanía a sus gobernantes para hacerlas, y ha recordado que la "la maquinaria" de un Estado "está para servir a la gente, la cual pide cosas nuevas que hace treinta años quizás no pedía".

En este contexto, ha reivindicado de forma indirecta el proceso hacia la independencia de Cataluña, al apuntar que es la gente, la ciudadanía catalana, la que obliga a sus gobernantes a "cambiar marcos, instituciones y procedimientos".

Elogios al trabajo del Consell de Garanties Estatutàries

"Nos marcáis una guía de conducta que buscamos siempre la manera de cumplirla", ha resaltado Puigdemont, tras asegurar que creen en la institución y que, aunque le hubiera gustado que sus dictámenes fueran vinculantes, esto no le ha restado rigor ni autoridad en el acto de toma de posesión de Margarida Gil como nuevo miembro del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE).

Puigdemont ha dicho recoger la demanda de "actualización" de los miembros del Consejo de Garantías Estatutarias, expuesta minutos antes por su presidente en funciones, Joan Egea, al pedir al Govern y al Parlament que cubra las vacantes y las sustituciones de miembros de este órgano

Egea ha elogiado que "se haya corregido la anomalía" que suponía que hasta ahora no hubiera habido ninguna mujer como miembro del Consejo, y ha destacado "el elevado grado de seguimiento" que tienen los dictámenes no vinculantes emitidos por este organismo, que ha estimado en un 90 por ciento.

"La lógica haría pensar", ha apuntado, que los dictámenes del Consejo tendrían que evitar posteriores recursos de leyes del Parlament, "pero la práctica demuestra que no es así, porque el Gobierno del Estado impugna de forma sistemática las leyes catalanas ante el Tribunal Constitucional (TC)".

El resultado, ha lamentado, es que "con la jurisprudencia restrictiva que emana del TC, cada vez hay más leyes estatales armonizadoras e invasoras de competencias de la Generalitat".