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Puigdemont pide a Bruselas que medie en la cuestión soberanista

La cuestión soberanista llega a la Eurocámara, ante la indiferencia institucional y el intento de boicot del PP.

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El presidente, Carles Puigdemont, y el conseller de Exteriores, Raül Romeva, durante la conferencia que han ofrecido en las instalaciones del Parlamento Europeo para explicar sus planes para convocar un referéndum sobre la independencia de Cataluña en Bruselas, Bélgica. EFE

BRUSELAS.- Una sala del Parlamento Europeo a rebosar, en su mayoría ciudadanos, recibe entre aplausos a la plana mayor del Govern. Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Raül Romenva comparecen ante decenas de persona para defender la convocatoria del referéndum sobre la independencia de Catalunya, que consideran una cuestión europea, y piden a las instituciones no den la espalda al proces.

Para Carles Puigdemont, president de la Generalitat, la independencia de Cataluña es una “un problema europeo”, y lo es porque, según el President, es un asunto que afecta a todos los ciudadanos “que creen en la libertad”. Así lo ha defendido en la Eurocámara, en una conferencia organizada por los eurodiputados catalanes Josep Maria Terricabras y Jordi Solé (ERC) y Ramon Tremosa (CDC) a la que han asistido compañeros de Podemos (Xavier Benito), ICV (Ernest Urtasun) o Bildu (Josu Juaristi), entre otros grupos españoles. La asistencia más notable ha sido la de la nacionalista flamenca y candidata a la presidencia del Parlamento, Helga Stevens.

Durante el acto, Puigdemont ha criticado la negación del Gobierno español a negociar la organización de una consulta consensuada y por tanto, el derecho a decidir de los catalanes. El líder de Convergència Democràtica de Catalunya ha criticado además la “judicialización de la política”, en referencia a la imputación de los organizadores del 9N de los que ha dicho, son perseguidos por “pensar diferente a ellos (en referencia al Gobierno español)”, y la falta de independencia del Tribunal Constitucional.

El President, que se ha dirigido al auditorio en catalán, inglés y francés, ha comenzado su discurso mandando un recado al nuevo presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, al que ha recordado su promesa de hacer el catalán lengua oficial en la Eurocámara. El President ha pedido a la Unión Europa que no “mire hacia otro lado” y actúe como mediador para asegurar la celebración legal del referéndum. Así y todo, advierte, éste tendrá lugar de aquí a septiembre, pase lo que pase: “Este año los ciudadanos de Cataluña tendrán la oportunidad de decidir su futuro”.

El President insiste en que el referéndum es la mejor herramienta para determinar la voluntad del pueblo catalán ya que se trata del “mecanismo más claro, poderoso y aceptado internacionalmente”. Puigdemont aclara que no se trata de un fenómeno nuevo y ha mencionado los casos de Quebec y Escocia, aunque lo cierto es que en ambos casos el pueblo votó en contra de la independencia.

Raül Romeva, titular de Exteriores de la Generalitat, ha defendido que “Europa no puede construirse subestimando a sus ciudadanos”, en plena negociación del brexit y el ascenso del euroescepticismo. Europa, insiste el exeurodiputado, “tendrá que tomar partido y es impensable que no escoja la democracia”, pero si no lo hace, “estará actuando en contra de sus valores fundamentales”. El vicepresident, Oriol Junqueras, el único en intervenir en castellano, ha dejado claro que el suyo es un proyecto de democratización, en una Europa que necesita estar más unida y más fuerte. Unos objetivos, insiste Junqueras, que “estamos convencidos de que Europa o gran parte de Europa comparte”.

Con discursos marcadamente europeístas, los representantes del Govern han defendido que el pueblo catalán es también europeo y han insistido en la aspiración de Cataluña de seguir siendo parte de la Unión Europea tras la independencia. “Europa”, insiste Puigdemont, “es donde queremos estar”. Un argumentario que, sin embargo, choca con la indiferencia de las instituciones que no hacen hueco en su agenda al President, aunque esta vez ni se haya molestado en preguntar; la necesidad de una Cataluña independiente de enfrentar el proceso de adhesión de la UE con la más que probable oposición de España y la ausencia hoy de cargos europeos de relevancia.