Publicado: 25.09.2016 20:34 |Actualizado: 26.09.2016 07:00

Puigdemont salva esta semana
la cuestión de confianza pendiente
de aprobar los Presupuestos 

La CUP desvincula su apoyo al president de la Generalitat en su búsqueda de respaldo en el Parlament de la negociación de las cuentas públicas para 2017

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Imagen del Parlament de Catalunya./ EP

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BARCELONA.- El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, se someterá este miércoles y jueves a una cuestión de confianza que, previsiblemente, superará por la suma de los 62 diputados de JxSí y los 10 de la CUP. Sin embargo, aún no está claro que pueda aprobar los Presupuestos porque la CUP ha separado su apoyo en la cuestión de confianza de la negociación de las cuentas para 2017. 

La concejal de la CUP en Barcelona Maria Rovira aseguró este domingo en una entrevista en el canal 324 que el mismo Puigdemont ha separado las dos cuestiones y que la CUP está expectante ante el discurso que pronunciará el presidente catalán este miércoles: "Creemos imprescindible que haya pasos claros y mecanismos sobre la mesa con los que hacer posible" la independencia.



Preguntada por si la CUP espera que Puigdemont plantee la celebración de un referéndum en Catalunya durante el debate parlamentario, ha valorado: "Si sale el referéndum por nosotros perfecto porque quiere decir que vamos en la buena dirección; si no sale, tendremos que estar expectantes a si vuelve a hacer un discurso totalmente autonomista". "Si es autonomista tendríamos que replantear ciertas cuestiones", ha añadido Rovira, que ha asegurado que todavía no han tenido negociaciones con el Govern sobre las Cuentas de 2017. Sobre estos Presupuestos, considera "fundamental" que incorporen una partida para este hipotético referéndum y otra para el proceso constituyente catalán.

Es la primera cuestión de confianza de la historia del Parlament desde su restablecimiento en 1980, aunque la cámara sí ha vivido dos mociones de censura y una tercera finalmente se retiró. Fue en junio cuando el presidente catalán anunció su voluntad de someterse a la cuestión de confianza después que fracasara la tramitación de los Presupuestos de la Generalitat por el rechazo de la CUP, y con esta cuestión quiere ver si logra una mayoría para seguir con la legislatura o debe convocar elecciones.

No había pasado nunca que el Parlament viviera una cuestión de confianza y que se bloqueara la tramitación de las cuentas, y tampoco que fueran necesarias dos votaciones de investidura en su momento ni que el presidente finalmente elegido, Artur Mas, no fuera el candidato que se presentó a las elecciones.

La cuestión de confianza es un mecanismo que la legislación catalana establece con el objetivo de que el Parlament pueda exigir la responsabilidad política del presidente de la Generalitat. La puede pedir el mismo presidente, a diferencia de la moción de censura, que es de iniciativa estrictamente parlamentaria y que pueden presentar dos grupos o una quinta parte de los diputados con la propuesta de un candidato alternativo.

Mientras que la moción de censura requiere la mayoría absoluta de la Cámara catalana, la cuestión de confianza sólo necesita una mayoría simple para prosperar, por lo que Puigdemont tendría suficiente si consigue más votos a favor que en contra. En caso de que no la superara, la cámara denegaría la confianza en el presidente catalán, que tendría que cesar del cargo, y el Parlament tendría que elegir otro siguiendo el mismo procedimiento que para la investidura.

Sí que hay dos precedentes de cuestiones de confianza en el Congreso, la primera de ellas presentada por Adolfo Suárez en septiembre de 1980, cuando pretendía obtener el apoyo de la cámara para impulsar el Estado de las autonomías, y la superó. También salió adelante la que protagonizó Felipe González en abril de 1990 con el objetivo de ratificar cuestiones de su programa en materia económica, política exterior y autonómica.