Publicado: 12.09.2015 14:36 |Actualizado: 12.09.2015 14:59

Rabell quiere llevar al Gobierno ante el Tribunal de Estrasburgo por incumplir el caudal ecológico del Ebro

El candidato de CSQP reclama soluciones para un territorio de Catalunya “desatendido” por las administraciones. También replica las criticas de Cristina Cifuentes a la Via Lliure, afirmando que hubo más “democracia” en la movilización independentista que en las palabras de la presidenta madrileña

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El cabeza de lista de Catalunya Sí que Es Pot, Lluís Rabell, en Sant Carles de la Ràpita. Foto: GEORGIE URIS (CSQP)

El cabeza de lista de Catalunya Sí que Es Pot, Lluís Rabell, en Sant Carles de la Ràpita. Foto: GEORGIE URIS (CSQP)

SANT CARLES DE LA RÀPITA (TARRAGONA).-  El nuevo Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro ha vuelto a poner en pie de guerra a la población del curso final del río. Catorce años después de movilizarse en masa contra el Plan Hidrológico Nacional (PHN) promovido por el gobierno de José María Aznar, la ciudadanía de las Terres de l'Ebre ha retomado las protestas contra un proyecto que, según varios estudios científicos, no establece un suficiente caudal ecológico del río para garantizar la continuidad a largo plazo del Delta del Ebro. Y con este contexto de fondo, el candidato de Catalunya Sí Que es Pot (CSQP) a la presidencia de la Generalitat, Lluís Rabell, se ha desplazado a este territorio para asegurar que si gobierna llevará al ejecutivo español “ante el Tribunal de Estrasburgo por vulneración de las directrices europeas en materia medioambiental y caudales ecológicos”.

Desde Sant Carles de la Ràpita, Rabell ha recordado que las movilizaciones en la zona durante el gobierno de mayoría absoluta de Aznar ya sirvieron para “parar” el PHN, que entre otras medidas planteaba el trasvase del río Ebro. En esta ocasión, el candidato ha centrado sus ataques en el ejecutivo estatal, dejando al gobierno de Artur Mas en segundo plano.

Durante toda la jornada, CSQP hará campaña en la zona para las elecciones del 27 de septiembre, ya que esta tarde Rabell protagoniza un mitín en Tortosa -la principal ciudad de un territorio que reúne a cerca de 200.000 personas- en compañía del número dos de Podemos, Iñigo Errejón, así como los números uno y dos de la candidatura en la provincia de Tarragona, Gerard Bargalló y Hortènsia Grau. Según la encuesta del CIS, CSQP obtendría dos diputados en la demarcación, lejos de los ocho de Junts pel Sí y también por debajo de los tres de Ciudadanos.


Para Rabell, les Terres de l'Ebre están “desasistidas por las inversiones de las instituciones” y además “maltratas por la política hidrológica del gobierno del PP”. En este sentido, el candidato ha reclamado “soluciones” a “la situación insostenible” que se vive en la Nacional 340, una vía que padece una alta siniestralidad, y ha apoyado a los “movimientos sociales y a los alcaldes que reclaman medidas como el desvío del tránsito de camiones”. En las elecciones del 27 de septiembre, CSQP quiere poner “encima de la mesa las problemáticas de la gente y del territorio, que no tienen espera y deben tener una respuesta por parte del gobierno de la Generalitat”, ha añadido.

“Necesitamos gobiernos amigos al otro lado del Ebro”


En plena resaca de la masiva concentración independentista de la Diada, que reunió a 1,4 millones de personas en Barcelona según la estimación de la Guardia Urbana de la ciudad, Rabell ha insistido en la necesidad de que “al otro lado del Ebro tengamos gobiernos amigos y más favorables a las preocupaciones de la gente”. Y ha apuntado que “independientes o no, el Ebro sigue viniendo de lejos y seria bueno que consiguiéramos hacer caer al gobierno del PP cuánto antes mejor”. “El triunfo de la Catalunya social debe ser el preludio de la caída del PP y del fin del bipartidismo”, ha reiterado Rabell, que mantiene la estrategia de vincular los resultados del 27-S a lo que suceda posteriormente en las elecciones generales de final de año.

El candidato también ha salido al paso de las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quién ha manifestado que la Via Lliure -la movilización independentista de ayer- fue un “espectáculo vergonzoso” propio de un gobierno “corrupto y sectario”. A pesar de que no tomó parte de la Via Lliure, ha proclamado que “había más democracia [ayer] en la calle, que en las palabras de Cifuentes”.

El líder de CSQP ha subrayado que hubo una “movilización pacífica” que demuestra, de nuevo, la existencia de un conflicto político en Catalunya que exige una “respuesta democrática”. Y la salida propuesta por su formación es la celebración de un referéndum para que tanto los que se manifestaron por la Diada como los que no puedan decidir el futuro político de Catalunya.