Publicado: 11.07.2015 13:54 |Actualizado: 11.07.2015 14:56

Rajoy se acuerda de las ONG y los voluntarios a cinco meses de las elecciones

El presidente del Gobierno les agradece que lleguen a la gente a la que "no llega el Estado". El PP reivindica el neoliberalismo a favor de la gente "que madruga" y en contra de la que busca las soluciones "gratis" del Estado.

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, agradece los aplausos tras su intervención en la clausura de la Conferencia Política del PP./ EFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, agradece los aplausos tras su intervención en la clausura de la Conferencia Política del PP./ EFE

MADRID.- El presidente del Gobierno ha clausurado este sábado la Conferencia Política del PP con un discurso previsible pero que incluyó una mención inédita: la mención a las ONG y voluntarios que han ayudado durante la crisis a aquellas personas cuyas necesidades básicas no cubrió el Estado cuyo Ejecutivo preside Mariano Rajoy. "¿Qué habría sido de tantas personas si no fuera por los voluntarios y las organizaciones desinteresadas que llegan donde el Estado no llega?", se ha preguntado el presidente en un gesto aplaudido por sus filas.

El gesto, sin embargo, no ha sido muy bien recibido en las redes sociales, donde ciudadanos indignados han recordado enseguida a Rajoy los recortes en solidaridad que ha ejecutado su Gobierno durante esta legislatura (un 70% en Cooperación al Desarrollo, según denunciaron recientemente Amnistía Internacional, Greenpeace y Oxfam Intermón).



Estos recortes, con todo, se enmarcan en la línea ideológica defendida este sábado por los nuevos referentes del PP, los vicesecretarios de Comunicación, Pablo Casado, y de Estudios y Programas, Andres Levy, que han ejercido de teloneros del líder conservador durante el acto de clausura. Mientras Levy defendió estar orgullosa de las "políticas de centro-derecha liberal" de su partido, Casado fue más lejos y adoptó el lema neoliberal del expresidente francés y líder de Les Républicains, Nicolas Sarkozy, que estuvo con Rajoy en Madrid recientemente.

El nuevo portavoz del PP aplaudió una España "de gente que madruga" y no de aquellos que esperan que se les resuelvan las cosas "gratis", haciéndose eco del dogma por excelencia del neoliberalismo: reducir la cobertura del Estado social.

Grecia, el modelo a no seguir

El discurso de Mariano Rajoy no aportó novedades: dedicó una línea a la corrupción, para que deje de ser una "letanía diaria" y sea sólo una "anécdota", insistió en los "900.000 puestos de trabajo" creados esta legislatura y volvió a recordar que en España se evitó el "rescate" gracias a su resistencia al mismo, aunque obviando la intervención bancaria que el Gobierno sí tuvo que aceptar.

El presidente centró sus alusiones más duras a Podemos y al PSOE, aunque al primero no lo citó ninguna vez. Sí hizo alusión a Grecia, donde gobierna Syriza y la "extrema izquierda" que también podría gobernar en España con el riesgo consecuente: el ejemplo griego, advirtió Rajoy, "es sólo la prueba de lo fácil que resulta arruinar un país y tirar por la borda todos los esfuerzos realizados en años. Y eso lo tienen que tener muy presente los españoles cuando decidan que quieren que ocurra en su país en el futuro".

El jefe del Ejecutivo se refirió así a las elecciones generales previstas para final de año y donde el PP se enfrenta, por primera vez, a un competidor ideológico directo (Ciudadanos) y a dos, por lo menos, arraigados de momento en el otro lado: el PSOE y Podemos. Contra todos ellos cargó Rajoy en términos relativos a su indefinición y poca consistencia, aunque también alertó sobre los modelos que se siguen (por Venezuela y Podemos).

"Turistas del ideal"

"De los recién llegados, no puedo hablar, porque les envuelve la niebla y no les hemos visto actuar -subrayó el líder del PP-. De unos conocemos los modelos en que se inspiran y lo que ya han empezado a decir y hacer en ciertos ayuntamientos. De otros, ni siquiera eso: lo mejor que nos ofrecen son aquellos mundos del poeta: “Sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón”, concluyó Rajoy en clara mención a la formación de Albert Rivera al citar a Antonio Machado.

El presidente fue, sin embargo, más duro con el partido de Pablo Iglesias, a cuyos dirigentes definió como "nuevos 'turistas del ideal' que nos venden unos extraños paraísos donde los jubilados no pueden cobrar su pensión, o donde los supermercados están vacíos y las cárceles están llenas de opositores". 'Turistas del ideal' es un libro de Ignacio Vidal-Folch protagonizado por un comunista de Barcelona, de quien el autor hace una durísima sátira.

Rajoy reivindicó que el "cambio" no es un "quítate tú para ponerme yo", sino que el cambio es el PP, "que está cambiando las cosas". El presidente no quiso entrar en la reforma electoral debatida ayer por su partido, ni apenas en las primarias, más allá de criticar a los partidos que las defienden. "Aquí todo el mundo presume de primarias. Pero lo único que se ven son remedos de plebiscitos. Unos las anulan; otras las hacen de lista única y otros ponen tantas trabas a los candidatos que solo queda uno. ¿Qué broma es ésta?", denunció.