Publicado: 06.12.2013 14:07 |Actualizado: 06.12.2013 14:07

Rajoy asegura que actuará sobre la cuestión de Catalunya "según lo que vea"

Rubalcaba presiona para que se reforme la Constitución mientras que el presidente del Gobierno y Posada reclaman "el mismo consenso que en 1978".

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La tradicional cita del aniversario de la Constitución, exactamente el 35º, reunió a menos gentes de las invitadas al Congreso de los Diputados pero, en definitiva, sirvió para que se hablase de muchas más cosas que de lo que a priori se esperaba, que no era otra cosa que de la propia Carta Magna y de la necesidad, o no, de su reforma pasadas más de tres décadas de su aprobación en referéndum por la ciudadanía española en 1978, que es exactamente lo que se celebra el 6 de diciembre. Sobre este particular hubo declaraciones, pero para encontrar un denominador común: no hay el consenso añorado del año de su aprobación.

Pero en la recepción hubo los habituales corrillos de los protagonistas de la política española. Desde el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hasta su ministro más polémico, el titular de la cartera de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, pasando por el líder de la oposición, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. La vicepresidenta del ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, también concentró la atención de invitados y, sobre todo, periodistas.

Como suele ser habitual, el presidente Rajoy concentró el corrillo más numeroso y, por ende, más caótico. Rajoy, que está avezado en estas lides, aprovechó la ocasión para lanzar aquellos que le interesaba. Sobre todo en la cuestión de Catalunya y el desafío soberanista del president Mas: "Actuaré según lo que vea", aseguró en un momento de su improvisada conversación con los periodistas. No fue más explícito.

Pero apenas unos metros más allá su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría completaba la estrategia al asegurar que desde el Ejecutivo se preveía que la anunciada pregunta para un supuesto referéndum de autodeterminación "se conozca antes de fin de año". En consecuencia, desde el Gobierno se espera que de un momento a otro se produzcan novedades importantes sobre este particular. La ausencia  en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio del Congreso de cualquier representante nacionalista, incluidos los de CiU - no acuden a la cita desde hace al menos ocho años - imposibilitó contratar esta posición del Gobierno de Rajoy.

Rajoy aprovechó que era el centro de la atención mediática para hablar de un montón de cosas, aunque hizo hincapié en lo que realmente le interesaba: la aparición de los "brotes verdes" en el ámbito económico para hacer alguna afirmación: "Vamos a acabar el año en negativo, aunque el último trimestre va a tener un dato positivo. Pero el año que viene la cosa va a mejorar yu los ciudadanos españoles lo van a notar ya", dijo de forma convincente Rajoy en medio de un tumultuoso corrillo.

En torno a la Constitución,  mucho hablar de ella en su 35º aniversario y  sobre la conveniencia de su reforma después de más de tres décadas de vigencia pero el clima de consenso que la hizo posible en plena Transición no aflora. Antes del inicio del acto formal  el líder de la oposición, el dirigente socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, ha pedido su reforma como una "necesidad" para el futuro de España  minutos después de que el presidente Rajoy dijese que "es necesario el un consenso muy amplio, como el de 1978, para unir y no crear división".

Mensajes diferentes entre ente los que ha pretendido mediar el presidente de la institución parlamentaria, Jesús Posada, aunque sugiriendo lo mismo que su compañero de filas: "Cualquier intento de reforma precisa de una ardua labor pedagógicas que transmita con claridad los objetivos que persigue y demuestre que éstos son eficaces para dar solución al problema  por el que se plantea la reforma... Tiene además que convencer y concitar un consenso similar al de 1978", ha dicho Posada en su intervención institucional.

Rubalcaba ha sido prolífico en su encuentro con los periodistas. Más de media hora ha estado de cháchara para hablar de lo divino y de lo humano. Ha venido a reconocer que habla habitualmente con el presidente Rajoy y que el asunto de la reforma constitucional es plato habitual en sus conversaciones con el titular de La Moncloa. No ha querido ir más allá, aunque ha reiterado sus declaraciones de la entrada. "Es preciso una reforma para afianzar la idea de una España que afronta su futuro con convicción entre los españoles". Rubalcaba insiste en la idea de que quienes hablan de falta de consenso para abordar la reforma constitucional lo hacen "antes de sentarse a hablar y comprobar si hay o deja de haber consenso".

Entre un corrillo y otro se habló de lo divino y humano. Por ejemplo, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría dijo que "antes de fin de año" habrá un debate en el Consejo de Ministros sobre la reforma de la ley de aborto que prepara el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, uno de los ausentes a la cita.

Salvo la líder de UPyD, Rosa Díez, la representación del resto de los grupos parlamentarios fue muy escasa. Apenas una representante de La Izquierda Plural y del único diputado de UPN, Carlos Salvador.

A la cita han faltado también doce de los diecisiete presidentes autonómicos, además de los alcaldes-presidentes de Ceuta y de Melilla. Entre los que han acudido, el titular de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, no ha podido escapar a la polémica sobre el cierre de Canal 9. En plena recepción ha tenido una tensa conversación con la delegada de la televisión autonómica en Madrid, que portaba una chapa  con el lema "Canal 8 no es tanca" ( Canal 9 no se cierra)-, que le recriminó su nula voluntad de diálogo con los representantes de los trabajadores de la televisión autonómica clausurada. "Habrá alternativas", ha acertado a decir Fabra, sin especificar de qué hablaba.

Fabra ha estado acompañado por sus homólogos de Murcia, Luis Valcárcel - que dimite en abril para concurrir a las elecciones al Parlamento Europeo, de Castilla y León, De Cospedal, de Canarias, Del Rivero; y de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ex presidenta de la Cámara baja. También acudieron los presidentes del Tribunal Constitucional y los ex presidentes del Congreso Manuel Marín y José Bono. Escasa representación de la sociedad civil o del cuerpo diplomático.

Como anécdota cabe citar que la empresa de Arturo Fernández, presidente de la patronal madrileña CEIM y vicepresidente de la CEOE, titular de la concesión de la restauración del Congreso de los Diputados hasta el día 31 de diciembre próximo, no ha sido la elegida para ofrecer el cókctail (lo fue el Hotel Ritz) con lo cual no pudo "despedirse" de su clientela habitual de los últimos años.