Publicado: 01.08.2014 13:41 |Actualizado: 01.08.2014 13:41

Rajoy se atribuye la recuperación y no mueve ficha sobre Catalunya

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Vendiendo más recuperación económica, más crecimiento de empleo y medidas para evitar que "estas cosas" (en referencia a la corrupción) vuelvan a ocurrir. Así de optimista ha presentado Mariano Rajoy su balance de dos años y medio de Gobierno, en la que también era la primera comparecencia pública tras su reunión con el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

El presidente del Gobierno centró su discurso en las cifras económicas que apoyan la visión de la salida de la crisis, conseguida con las medidas estructurales de su Ejecutivo y al "esfuerzo de todos los españoles". El presidente del Gobierno destacó que el PP "encontró un país al borde de la quiebra y el rescate" y ha traído un "crecimiento sano y diversificado", que ha venido para quedarse.

Rajoy ha anunciado que en septiembre revisará al alza la previsión de crecimiento del PIB que no llegará al 1,5 pero sí superará el 1,2 actual; y ha avanzado también que las próximas cifras de paro de julio -que se conocerán la próxima semana- volverán a ser positivas para el país. "El fatalismo está dando paso a un sentimiento de confianza en el futuro", aseguró rotundo, a pesar de que reconoció que el desafío soberanista planteado por Mas puede afectar económica y políticamente en el exterior. "Todo lo que genere incertidumbre no es bueno para nada", sentenció, confiando en que Mas no llegue a celebrar la consulta prevista para el 9 de noviembre.

La reforma fiscal aprobada este viernes en el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones de verano, las leyes pendientes de aprobar a partir de septiembre -como la contrarreforma del aborto-, los acuerdos con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, para reforzar el bipartidismo y el rechazo a la corrupción que no se atrevió a citar en ningún momento fueron otros de los temas que Rajoy trató con la prensa.

"El 27 de diciembre dije que 2012 había sido el año del ajuste; el 2013, el de las reformas y el 2014, el de la recuperación", comenzó recordando Rajoy. "Y el primer semestre del año ha confirmado ese pronóstico", mitineó, enumerando la prima de riesgo en 138 puntos básicos, el interés del bono español "a un nivel desconocido en la historia reciente de España" y los índices de confianza del consumidor, de los indicadores de las expectativas al alza. "Hemos pasado de ser una Economía al borde de la quiebra a una de las economías que más crece en Europa", dijo repitiendo el mantra promulgado por todos los miembros del PP en los últimos tiempos.

"El fatalismo está dando paso a un sentimiento de confianza en el futuro", defiende rotundo Rajoy

Pero si hubo una cifra que repitió por encima de todas es la del empleo, que "ha dado un giro de 180 grados", pasando de "bajar a un ritmo del 12% a crecer al 7%". "Podemos hablar de creación de empleo neto por primera vez en seis años y de la mayor caída de desempleo en la serie histórica", presumió. "La ocupación ha crecido en 400.000 personas y hay 101.194 jóvenes parados menos que cuando llegamos al Gobierno", agregó, llegando a afirmar que "jamás en la historia el crecimiento se ha trasladado a la creación de empleo de manera tan directa y tan inmediata como ahora". Y todo ello, gracias a su reforma laboral -entre otras- y al "esfuerzo de todos los españoles".

Un esfuerzo que Rajoy espera "aliviar" con los "9.000 millones de euros que volverán a los bolsillos de 20 millones de españoles" una vez entre en vigor la reforma fiscal aprobada hoy. Y, para continuar con las medidas electoralistas (en mayo de 2015 hay comicios autonómicos y municipales), el presidente anunció para octubre la creación de un plan de empleo que incluya "actuaciones para los parados de larga duración y mayores de 45 años".

Además, el presidente aseguró que el crecimiento "sano y diversificado" ha venido "para quedarse" y anunció una revisión al alza del crecimiento que prevé un PIB superior al 1,2 aunque inferior al 1,5 a la vuelta de vacaciones. Además, auguró que los datos de paro julio continuarán "en la misma dirección" de mejora. "Los efectos de la crisis aún no han llegado a los españoles -matizó- pero tienen un infundado derecho a la esperanza". "No es un espejismo ni un optimismo injustificado", concluyó en lo que a los asuntos económicos se refiere.

Sobre Catalunya, Rajoy -con su inmovilismo habitual que rechaza también la posibilidad de una tercera vía con una posible reforma de la Constitución- no ha movido ficha y ha dejado claro que su posición respecto a la consulta que planea el president es la misma que ha expresado desde hace meses. "Con Mas tuve una reunión educada y respetuosa en la que le recordé mi posición, que cuenta con apoyo de muchas fuerzas políticas, un posicionamiento claro del Tribunal constitucional en la misma dirección: la consulta es ilegal".

"Sé que Mas dijo que no haría nada ilegal, y eso es lo que espero" 

Como de costumbre, Rajoy esgrimió motivos económicos como argumento para intentar convencer al jefe del Govern que desista en sus pretensiones. "La gente y la economía necesitan seguridad y certidumbres; todo lo que genere incertidumbres o inseguridades no es bueno y en este momento, que España ha ganado confianza fuera, tener este debate que estamos teniendo no ayuda", se quejó. No obstante, se mostró casi convencido de que su homólogo en la Generalitat no llegará a convocar la consulta. "No sé lo que ocurrirá el 9 de noviembre, pero sé que Mas dijo que no haría nada ilegal, y eso es lo que espero", manifestó el Jefe del Ejecutivo.

A pesar del choque de trenes en este asunto, Rajoy se comprometió a estudiar el documento con 23 propuestas no relacionadas con el referéndum independentista que le entregó Mas el pasado miércoles y resumió su relación futura con una escueta frase: "En Catalunya, ley sí; diálogo, también", zanjó.

En cuanto a la confesión de Jordi Pujol, Rajoy ha reconocido el "enorme impacto" que ha supuesto conocer que el expresident de la Generalitat hubiera tenido durante años dinero en el extranjero. Al ser preguntado que explicara cómo recibió la noticia, el jefe del Ejecutivo ha bromeado señalando que se le estaba pidiendo que hiciera un análisis psicológico de sí mismo y que, además, lo contara.

"Es un asunto complicado", ha declarado, antes de añadir que Pujol "es una persona que no ha dejado indiferente a nadie, y sólo puedo decir que las instituciones hacen su trabajo y que los políticos tenemos que intentar que estas cosas no se vuelvan a producir nunca más".

Lo que el presidente ha evitado mencionar en todo momento es la palabra corrupción, evitando afrontar directamente las preguntas de los periodistas. Rajoy no ha querido pronunciar los nombres de los extesoreros del PP investigados por la justicia, ni tampoco a Matas ni Fabra, ni quiso hablar del caso Gürtel. Los corruptos "ya no están" en su partido, por lo que, en su opinión, ahora debe encargarse de ellos la Justicia. "Esas personas ya no están en la vida política", insistió.

Rajoy no ha querido pronunciar los nombres de los extesoreros del PP

No obstante, "que se produzcan acontecimientos como estos no gusta a nadie" reconoció. "Por eso el objetivo en que debemos empeñarnos es evitar que vuelvan a producirse en el futuro", dijo recordando las leyes de transparencia, financiación de partidos y sobre los cargos públicos impulsadas por su equipo y que prevé que entren en vigor "a finales de 2014".

Aun así, recordó que "hay decenas de miles de políticos que no han tenido que ir nunca a ningún tribunal" y remarcó que "las instituciones están funcionando, la justicia está funcionando y tratando a todos por igual". A todos menos al rey Juan Carlos, cuyo aforamiento exprés fue, según presumió Rajoy, idea suya.

Además de todas estas reformas con las que Rajoy pretende ganarse de nuevo "la confianza de la gente" tras el varapalo que recibió su partido en las pasadas elecciones europeas, al presidente le quedan algunas polémicas por salvar que, de momento, ha dejado aparcadas en un cajón. Es el caso de la contrarreforma de la ley del aborto promulgada por Alberto Ruiz-Gallardón, que el titular de Justicia pretendía llevar a Consejo de Ministros en julio, sin conseguirlo. ¿Incluirá finalmente, en caso de que llegue a aprobarse, el supuesto de malformación fetal como posibilidad de interrupción voluntaria del embarazo? "La estamos estudiando y buscando el máximo consenso posible", se limitó a responder el presidente.

Con lo que sí fue más claro fue al contestar sobre su propio futuro político, fue claro y escueto: "¿Terminaré la legislatura? Sí; ¿Habrá cambios en el Gobierno? No", prometió. Aunque no respondió sobre si se presentará a la reelección en noviembre de 2015. Preguntado por el cambio generacional aparente en la política española -con Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos) o Alberto Garzón (IU) como ejemplos-, Rajoy se limitó a recordar el apoyo que recibió en las urnas en 2011. "A mí me han elegido los españoles", concluyó.



http://www.quoners.es/debate/como-calificarias-la-situacion-economica-general-de-espana