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Moción de censura Rajoy se burla de la moción: "Su única pretensión es el espectáculo" 

El presidente del Gobierno reconoce casos de corrupción en el PP pero niega que su formación sea un partido corrupto y sale en defensa de sus ministros: "Los miembros de mi Gobierno son tan honrados como lo puedan ser ustedes"

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en el debate de la moción de censura de Unidos Podemos contra él. EFE/Sergio Barrenechea

Por sorpresa y utilizando su mejor arma: la sorna gallega. Así ha intervenido Mariano Rajoy en el debate de la moción de censura que Unidos Podemos ha presentado contra su Ejecutivo. 

El presidente del Gobierno ha subido a la tribuna del Congreso para dar réplica a las acusaciones de la portavoz morada, Irene Montero, que utilizó sus dos horas de discurso para arremeter duramente contra la corrupción en el PP. "Gracias por sus fraternales y cariñosas palabras para conmigo y mi Gobierno", ironizó Rajoy nada más empezar con su respuesta.

"Su moderación, templanza, mesura  y comedimiento pasarán a los anales del parlamentarismo", continuó entre las risas de la bancada popular. Y es que el discurso del presidente se centró más en denigrar al adversario que en defender su gestión. "Mañana saborearé el diario de sesiones, si los taquígrafos han dado a basto y se han enterado de algo", espetó en alusión a la rapidez con la que habla Montero.

También se burló de la propia moción y a ello dedicó buena parte de los casi 50 minutos de su intervención: "Su única pretensión es el espectáculo", opinó tras resumir el proceso que vivió Podemos hasta decidirse a presentarla. "Es una moción pintoresca, por no decir chusca: sin candidato ["para perder cualquier candidato vale", agregó], que renuncia a sus objetivos [por su falta de apoyos que auguran un fracaso anunciado, según los conservadores] y censura  a un Gobierno recién nacido".

"Esta moción sirve para marcar terreno al PSOE o para crear más indignados. Sirve para todo menos para lo que tiene que valer una moción de censura"

"No hay ni un sólo hecho de su gestión que justifique este debate, esta parodia de censura que no se sabe si es contra el gobierno, contra el PP, contra la burguesía planetaria, pero que no pretende cambiar nada", continuó quien en un principio no deseaba un debate bronco pero luego no dudó en meterse en el barro y los insultos.  Tampoco faltó la alusión a la 'guerra' entre Podemos y PSOE: quiso dar a entender que la moción iba más contra los socialistas que contra sí mismo. "Esta moción sirve para marcar terreno al PSOE o para crear más indignados. Sirve para todo menos para lo que tiene que valer una moción de censura", añadió Rajoy ya en su réplica a Montero.

Rajoy limitó el espacio-tiempo a la última legislatura para evitar tener que dar explicaciones sobre todos los 'casos aislados' y 'señores de los que usted me habla' que acumulan las filas populares. "En sólo siete meses de Gobierno no nos ha dado tiempo para llevar a cabo las tropelías de las que nos acusan, no somos tan eficaces", siguió con su sarcasmo. 

"No negaré que ha habido casos de corrupción en el PP; algunos, graves. Y son causa de preocupación para los españoles. Para el PP y para mí, también. Pero que sus deseos no le engañen: en modo alguno eso significa que la corrupción se multiplique ni que asistamos a la descomposición de una trama de poder que intenta atrincherarse en las instituciones sin más proyecto político que la corrupción y el saqueo", argumentó Rajoy en un intento de leve (y escasa) autocrítica. 

El presidente acusó así a Podemos  de querer ver una España negra con el fin de ganar los votos del descontento. Y concluyó: "Lo más tranquilizador de sus acusaciones es que son falsas. Los miembros de mi Gobierno no son corruptos, son tan honrados como lo puedan ser ustedes". 

"Tan dañinos como los corruptos son los que dan por bueno, seguro y probado todo lo que se publica"

Tampoco faltó la alusión -velada, eso sí- a Venezuela. "En España hay personas corruptas, pero España no es un país corrupto. No es la regla, sino la excepción; no se consiente, se persigue. En países corrompidos, y ustedes conocen muy bien algunos de ellos, ocurre lo contrario", dijo para contentar a sus diputados, que aplaudieron con fervor desde sus escaños. "En alguno de esos países que ustedes asesoran no se presentan mociones de censura ni los jueces se meten con el partido gobernante", agregó. 

Además, defendió el Estado de derecho y, con él, la presunción de inocencia. "Tan dañinos como los corruptos son los que dan por bueno, seguro y probado todo lo que se publica, se dan prisa y no esperan a que se conozca la verdad. A ustedes no les interesa ninguna verdad si no sirve para atacar al PP.  Yo las sentencias las acato, los periódicos los leo y las habladurías las desprecio", espetó tras acusar a los de Pablo Iglesias de querer crear una "España negra, la única que les sirve para hacer política". "El exceso es el veneno de la razón", citó a Quevedo para continuar con su crítica. 

Después, tiró de tópicos ("si querían tomar el cielo al asalto se han equivocado de puerta", les dijo) y presumió de gestión para contrarrestar una mañana marcada por la corrupción. "No hemos estado esperando a su indignación sobrevenida para tomar medidas. He prometido luchar contra la corrupción y así lo estoy cumpliendo", afirmó tras enumerar cambios legales en la financiación de partidos, el agravamiento de penas o la normativa que obliga a "devolver lo robado". 

"He prometido luchar contra la corrupción y así lo estoy cumpliendo"

También hubo tiempo (poco) para reivindicarse como presidente por haber ganado las elecciones en las tres últimas convocatorias y para aplaudir su contribución a la recuperación económica. "No olvide nunca la realidad, es el único consejo que le voy a dar", se dirigió Rajoy a Montero con cierto tono paternalista. "Su criterio es poco fiable. Es tan extremado que todo le parece mal. ¿De qué España habla usted?", le preguntó tras defender la bajada del paro que "empieza a disminuir la tasa de pobreza". 

"¿Qué más da que hayamos vuelto al crecimiento, que se creen 600.000 puestos de trabajo al año, que aumente la recaudación, que se puedan atender mejor los servicios públicos o que se aprueben leyes contra la corrupción? Ustedes para prosperar necesitan que las cosas vayan mal. Cuanto peor, mejor. Pero eso no es la realidad de España, sino garabatos de grafitero que ustedes dibujan", insistió Rajoy en la dúplica, tras haber acusado a Unidos Podemos de haber presentado una moción de censura "contra la estabilidad de España". "Por eso su anunciado fracaso es buena noticia para España: España gana, ustedes pierden", zanjó.