Publicado: 19.12.2015 00:09 |Actualizado: 19.12.2015 00:26

Rajoy cierra la campaña 'tocado' por que una coalición Podemos-PSOE pueda arrebatarle el Gobierno

El presidente ha intentado insuflar ánimos a los suyos que a 48 horas del 20-D han sido sorprendidos por el ascenso de Podemos y la caída de Ciudadanos, que no les garantizaría la mayoría con sus escaños.

Publicidad
Media: 4.50
Votos: 4
Comentarios:
El presidente del Gobierno y candidato a la reelección por el Partido Popular, Mariano Rajoy, durante su intervención en el acto electoral de cierre de campaña que los populares celebran esta noche en Madrid. EFE/JuanJo Martín

El presidente del Gobierno y candidato a la reelección por el Partido Popular, Mariano Rajoy, durante su intervención en el acto electoral de cierre de campaña que los populares celebran esta noche en Madrid. EFE/JuanJo Martín

Lugar: Pabellón número 5 de Ifema, en Madrod
Asistentes: 2.600 comensales que asistieron al mitin y cenaron por 20 euros el cubierto.
Intervinientes: Esperanza Aguirre, presidenta del PP de Madrid; Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad, y Mariano Rajoy
Incidencias: la elevada media de edad de los asistentes al mitin-cena contrastaba con una mesa montada exclusivamente para las Nuevas Generaciones del PP y con el grupo de niños que, al principio y al final, subieron al escenario para hacerse fotos con Rajoy.

MADRID.- El presidente del Gobierno ha cerrado esta noche la campaña 'tocado' por la última y no buena noticia que le han dado los 'trackings' (rastreo de votos) que maneja el PP y que confirmarían un fuerte ascenso de Podemos, que superaría incluso al PSOE y dejaría muy atrás a Ciudadanos; tan atrás que no alcanzarían sus escaños para darla mayoría absoluta al PP.



Los datos -que en cualquier caso, siguen detectando un número considerable de indecisos- no han sentado nada bien en el PP, por lo que, en las últimas horas de campaña, los dirigentes conservadores se han esforzado en pedir el voto para el PP y sólo para el PP, tratando de captar a esos conservadores que les apoyaron en 2011 y ahora pretenden votar a Ciudadanos para que controlen al PP en un pacto de Gobierno.

El discurso del presidente del Gobierno, que apuntaba ya la afonía tradicional de los políticos en los cierres de campaña, se centró en pedir el voto para el PP, pero también en tratar de insuflar ánimos entre los suyos, cuyas caras no parecían excesivamente alegres, particularmente entre los dirigentes sentados en la misma mesa que Rajoy (Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro, Isabel García-Tejerina, Esperanza Aguirre y su marido, Cristina Cifuentes o la propia mujer de Rajoy, Elvira Fernández).

Una laguna imprevista

"Vamos a ganar", garantizó el presidente entre aplausos de los asistentes, pero además, garantizó, el PP va a ganar "con mucha distancia" del resto. Rajoy se ya volcado en hacer una campaña optimista con respecto a una España casi feliz que no es la que el resto de partidos pintan (sin empleo, desigual, pobre...) El candidato del PP hablo del turismo, del crecimiento económico, de la creación de puestos de trabajos, de los servicios sociales... Aunque advirtió de que todo -logrado por el PP estos cuatro años- se puede ir al traste si vuelve el PSOE.

A Rajoy se le vio cansado y algo afónico, aunque sonrió más de lo habitual y bromeó varias veces con el público. El ascenso de Podemos, de quien apenas se ocupó esta campaña, centrado en los ataques al PSOE y a Ciudadanos, ha cogido desprevenido a su equipo en la recta final de estos 15 días de infarto, pero "muy provechosos", razonaban hoy varios conservadores. Tal vez el PP pague el domingo esta laguna en su línea de ataque, o tal vez no. "Quién sabe", que diría Rajoy.