Publicado: 05.09.2015 14:41 |Actualizado: 05.09.2015 14:53

Rajoy, partidario ahora de que los refugiados "se integren" en Europa, abordará la crisis actual con los Ayuntamientos

El presidente del Gobierno clausura la escuela de verano del PP pidiendo también que el 27-S ponga fin "a las heridas" generadas por los "secesionistas antiguos y de nuevo cuño".

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, Xavier García Albiol, y la la presidenta del PPC, Alícia Sánchez-Camacho. EFE/Robin Townsend

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, Xavier García Albiol, y la la presidenta del PPC, Alícia Sánchez-Camacho. EFE/Robin Townsend

LLORET DE MAR (GIRONA).- Avanzando la precampaña de las elecciones catalanas. Así se ha presentado este sábado Mariano Rajoy en LLoret de Mar (Girona) en la clausura de la escuela de verano del PP. A menos de una semana de que empiece oficialmente la época electoral, el presidente del Gobierno ha centrado su discurso en dos de los temas que la definirán: la crisis de los refugiados que asuela Europa y el soberanismo.

De un lado, pese a las declaraciones del ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, insinuando que en España ya no caben más refugiados, el jefe del Ejecutivo asegura ahora que el país sí "será solidario". Para conseguirlo, ha dicho, buscará la colaboración de "autonomías, corporaciones locales y de todo aquel que pueda aportar algo" con el fin de establecer "una política global que permita afrontar el problema a tiempo". Todo ello después del anuncio de las alcaldesas de Barcelona y Madrid, Ada Colau y Manuela Carmena, de crear una red de ciudades-refugio a la que ya se han unido numerosos municipios



Rajoy parece haber reaccionado ahora y ha instado a Europa a "tener una política global" sobre los refugiados, pactar, hacer convenios de repatriación y luchar contra las mafias y que, a la vez, sea "sensata y razonable y con reglas de juego". No obstante, ha añadido que el objetivo de esta política debe ser integrar a estas personas, que "trabajen y se esfuercen", cumplan la ley y acaben sintiendo Europa como algo "propio".

Por ello, se ha referido a la política de inmigración como uno de los mayores retos y desafíos a los que debe dar respuesta España y el conjunto de la UE en los próximos años, ha garantizado que la lucha contra las tragedias humanitarias que se han visto recientemente va a ser una de las grandes prioridades del Gobierno.

"Que Catalunya siga siengo España y Europa" 


De otro lado, el reto al que debe enfrentarse es al desafío soberanista. En este sentido, Rajoy ha expresado su deseo de que las elecciones del 27 de septiembre en Catalunya traigan una etapa de "normalidad" y se empiecen a superar las "heridas y divisiones que secesionistas antiguos y de nuevo cuño han generado".

"Queremos que Catalunya siga siendo España y Europa y nosotros sí que lo queremos sin ambages", ha dicho Rajoy aludiendo así a la posición del PSC ante el soberanismo

"Queremos que Catalunya siga siendo España y Europa y nosotros sí que lo queremos sin ambages", ha dicho Rajoy aludiendo así a la posición del PSC ante el soberanismo.

Se ha preguntado así "qué credibilidad para dar la batalla a los secesionistas" tienen los socialistas, que en el caso de Badalona, la localidad en la que Albiol era alcalde, le "regalaron" este ayuntamiento a los soberanistas y se la quitaron a quien había tenido el "apoyo mayoritario".

Con todo, el presidente ha presentado al PP como el único partido capaz de garantizar la oposición al secesionismo frente a un Partido Socialista que mantiene una actitud con "ambages", preocupado por la "equidistancia" y "preso de sus pactos". "Yo no sé si algunos que son presos de sus pactos, de sus alianzas, o están perdidos en tierra de nadie pueden garantizar lo que yo garantizo", ha continuado, además de preguntarse si esos que están en "la equidistancia y disimulo creen firmemente que el futuro de España lo decidirán los españoles".

También ha añadido que puede decir que España "va a seguir siendo lo que es: "una gran nación" y "un gran país" en el que Catalunya tiene un "papel fundamental de liderazgo y progreso". A pesar de dirigir en esta ocasión más ataques al Partido Socialista, Rajoy no se ha olvidado de los soberanistas y del presidente de la Generalitat, Artur Mas.

Días después de que el PP presentase su propuesta de reforma de la ley del Tribunal Constitucional para poder sancionar o suspender a quien incumpla sus resoluciones, Rajoy ha insistido en que su Gobierno quiere que se cumpla la ley y las sentencias de los tribunales. Así, prometió: "mientras yo sea presidente del Gobierno garantizo que se va a cumplir la ley, hasta ahí podíamos llegar". Tras un breve repaso por los datos económicos y la vuelta a la recuperación, Mariano Rajoy ha insistido también en que Catalunya "no va a quedar al margen de esa etapa de progreso" que van a vivir los españoles".

Salvador frente a la crisis


Asimismo, Rajoy se ha responsabilizado de los Presupuestos Generales del Estado presentados para  2016, así como de la política económica durante la crisis y ha presumido de haber agotado la legislatura —y no como Mas—.

El presidente ha advertido este sábado de que la salida de la crisis y el impulso económico que augura para los próximos años también implica la colaboración de todas las instituciones y gobiernos autonómicos que aporten "certidumbre" en vez de problemas.

De hecho, ha transmitido optimismo sobre la economía pero ha avisado: "Hay que perseverar. Si hacemos las cosas bien podemos vivir una etapa de crecimiento". Y ha reiterado su aspiración de que unos dos millones de personas encuentren trabajo en la próxima legislatura, al ritmo de medio millón por año, y alcanzar así los 20 millones de empleados, lo que implicaría además tener mejores pensiones, recaudación y servicios públicos, "si se hacen las cosas bien", ha concluido.