Publicado: 10.03.2014 12:57 |Actualizado: 10.03.2014 12:57

Rajoy pide al PP una "campaña para movilizar votos", pero no desvela el candidato a las europeas

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Nunca se confirmó oficialmente que el Comité Ejecutivo Nacional de hoy (pospuesto una semana por la agenda de Mariano Rajoy la semana pasada) fuese a ser la fecha elegida por el presidente del Gobierno y el PP para desvelar al candidato conservador para las elecciones europeas del 25 de mayo. Sin embargo, los dirigentes del PP de toda España llevaban semanas remitiendo a esta fecha, acorde con lo expresado por Rajoy: se sabrá después del congreso del PP Europeo celebrado en Dublín la semana pasada. Hoy se ha sabido, sin embargo, que ese "después" puede alargarse hasta la fecha límite para que los partidos cierren sus listas, el próximo 7 de abril.

Rajoy, con todo, durante su intervención ante la cúpula del partido evitó no sólo dar el nombre del elegido (la decisión depende única y exclusivamente de él y lo ha dejado meridiamente claro, razonaban fuentes del PP a la salida del cónclave), sino referirse al momento en que lo hará público. Esto no evitó, sin embargo, que el presidente pidiese a sus dirigentes una "campaña para movilizar" los votos que pierde el PP, por ejemplo, entre unas generales (11 millones en 2011) y unas europeas (9 millones en 2009).

Que el candidato a candidato mejor posicionado, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, no acudiese hoy al Comité ordinario del partido (salvo excepciones, se celebra una vez al mes) ya hizo levantar las alarmas a los ansiosos por poner cara a los mítines de precampaña, entre ellos, barones tan destacados como José Antonio Monago (Extremadura), José Ramón Bauzá (Balears) o Ignacio González (Madrid). Sin embargo, el titular de Agricultura y ministro mejor valorado del Ejecutivo (aunque suspenda como todos) inauguraba este lunes en Ifema el Salón del Gourmet ajeno, aparentemente, a la expectación creada sobre su futuro.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aguantó incluso entre risas el bombardeo de preguntas sobre el candidato del PP a las europeas en la rueda de prensa posterior al Comité. Por qué no se ha desvelado, obedece esta larga incógnita a movimientos de Gobierno más que de partido, no estarán perjudicando la campaña del PP frente al PSOE, que tiene candidata desde hace semanas; qué posibilidades tiene Arias Cañete, qué dice la dirección del PP a los barones que piden un rostro para sus actos de campaña... Nada doblegó a la número dos del Partido Popular para salirse del guion: "Cada uno administra sus tiempos como quiere (...) Vamos a tener el tiempo suficiente para hacer campaña (...) Los plazos son ésos", ha asegurado Cospedal en referencia al cierre de listas para el 25-M, fijado oficialmente en la semana del 7 al 13 de abril.

A nadie se escapa ahora en el PP que si Rajoy hubiese designado a Cañete y dado su nombre, la incógnita se habría desplazado ahora al Gobierno, aunque el ministro no tendría que abandonar su puesto hasta el mes que viene y el presidente podría ejercer su deporte político favorito una vez más: apurar los plazos hasta el final. Algunos conservadores creen que son los cambios de Gobierno, precisamente, los que tienen a su presidente frenando la candidatura. Rajoy acudió al cónclave del PPE en Dublín dispuesto a arañar dos puestos europeos de poder para España: la vicepresidencia de la Comisión Europea —que habría conseguido y en la que se colocaría Cañete— y la presidencia del Eurogrupo a tiempo completo, que el líder del PP buscaba para el ministro de Economía, Luis de Guindos, pero que no se le habría garantizado.

La salida ahora de Cañete y la de De Guindos después del verano —cuando se redefina el Eurogrupo—, si estuviese garantizada, llevaría a Rajoy a hacer una crisis de Gobierno inminente de mayor alcance que la simple sustitución del ministro de Agricultura. Sin embargo, el hecho de que el nombramiento del titular de Economía quedase en el aire este fin de semana podría llevar a Rajoy a replantearse los plazos que ha ido retrasando demasiado, a tenor de las declaraciones de sus barones.