Publicado: 02.10.2016 23:19 |Actualizado: 03.10.2016 07:00

Rajoy se prepara para las terceras elecciones

El presidente del Gobierno sólo aceptará una negociación de mínimos con un PSOE descabezado para ir a otra investidura. Encuestas internas daban al PP hasta 150 escaños y menos de 70 a los socialistas de Sánchez.

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El líder del PP, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa ofrecida tras el Comité Ejecutivo Nacional del partido reunido hoy en la sede de la calle Génova, en Madrid, para analizar los resultados de las elecciones vascas y gallegas. EFE/J.P.GANDUL

Foto de archivo del líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, en la sede de Génova. / J. P. GANDUL (EFE)

MADRID.- El presidente del Gobierno ha asistido a la crisis más dura del PSOE con la convicción de asistir a un guión conocido. "Tenía que pasar", reflexionan fuentes del PP cercanas a Mariano Rajoy apelando al mensaje "confuso" de los socialistas cuando se mezclaban las opiniones de un "bando" -en palabras de Pedro Sánchez, desde el sábado (o el martes) exsecretario general del PSOE- y el otro; cuando se confundía el criterio del sector del propio Sánchez, partidario de un pacto con Podemos, y del grupo crítico, partidario de haber negociado una abstención a Rajoy con el PP, aunque sin admitirlo jamás en público, al menos, de momento.

En este sentido se moverá ahora el PSOE -o parte de él-, que centrará el debate interno en decidir qué es lo menos malo para el partido, si ir a otras elecciones o permitir que Rajoy gobierne con condiciones. Entre otras -en las que no se incluye la cabeza del presidente en funciones y su núcleo duro ("Demasiado tarde")-, la derogación de normas como la reforma laboral, la 'ley Wert' o la 'ley mordaza'.

Claudicación o casi

Las fuentes del PP consultadas por Público, sin embargo, garantizan que no está en la cabeza de Rajoy ("Ni mucho menos") ir a una negociación de máximos con un PSOE descabezado y que venga con "exigencias de derogación de todo un proyecto de Gobierno" a estas alturas del Ejecutivo en funciones y de los plazos para intentar otra investidura (menos de un mes).



Los conservadores -algunos cercanos al presidente- creen que Rajoy ni siquiera está seguro de que vaya a presentarse a otra sesión como candidato en esta legislatura. "¿Quién pone su futuro en manos de este PSOE?", razonan, y, en estos momentos y después de asistir al espectáculo que dio el principal partido de la oposición la semana pasada, ven más posible que opte por ir a terceras elecciones.

Además, y pese a la prudencia que demandan los sondeos anteriores a la generales del 26-J, en el PP se barajan estudios sociológicos que les dan hasta 150 escaños en detrimento de Ciudadanos y del propio PSOE. "Esta vez sí podría producirse el sorpasso de Podemos a los socialistas", admiten con todas las precauciones, aunque dudan de que un PSOE controlado por Susana Díaz y Javier Fernández, presidentes de Andalucía y Asturias respectivamente, vaya a ir a cualquier tipo de pacto con la formación de Pablo Iglesias si éstos los sobrepasan. Sus respectivos gobiernos son la prueba.

Sólo, pues, una especie de claudicación de un PSOE roto y que necesitará mucho tiempo para recomponerse, argumentan en el PP, evitará unas terceras elecciones: una negociación de mínimos "para quien tiene hoy toda la legitimidad de formar Gobierno, porque ha ganado las elecciones mejorando los resultados, tiene 170 síes en el Congreso... y es el único partido que tiene la casa en orden". De la imputación del PP, en el PP, ni palabra.