Público
Público

Referéndum 1-O La izquierda denuncia el "debate exprés" sobre Catalunya en la Eurocámara

El Parlamento Europeo debatirá esta tarde la situación en Catalunya sin representación española entre los oradores y con apenas un turno de palabra por grupo

Publicidad
Media: 2.50
Votos: 4
Comentarios:

Carga policial en el colegio Ramón Llull de Barcelona./ REUTERS

Un turno por grupo político de la Eurocámara, intervenciones sólo de los líderes y sin representación española entre los oradores. Así será, gracias a un acuerdo entre socialistas y populares, el debate exprés sobre Catalunya que tendrá lugar esta tarde en el Parlamento Europeo y que la izquierda ha criticado con dureza.

Cuando la pasada semana el grupo de los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea propusieron debatir en la Eurocámara el deterioro de la situación política en Catalunya, los grupos Popular y Socialdemócrata vetaron la sugerencia en la conferencia de presidentes. El lunes, a raíz de los acontecimientos del 1 de octubre, los Socialistas pusieron de nuevo el debate sobre la mesa a condición, tras un acuerdo con Populares y Liberales, de que este versara sobre la Constitución y el Estado de Derecho en España. La presión de la Izquierda y los Verdes hizo que el título quedará de la siguiente manera: Constitución, Estado de Derecho y Derechos Fundamentales en España, a raíz de los recientes acontecimientos en Catalunya, para hacer de alguna manera referencia a la violencia policial de las últimas semanas.

Sin embargo, la izquierda denuncia que la propuesta ha resultado al final insuficiente. Un “debate exprés”, como lo califica la portavoz de Izquierda Unida en la Eurocámara, Marina Albiol, “que no sirve para nada”. La discusión apenas durará unos minutos. Solo habrá una intervención por grupo y ésta será llevada a cabo por los líderes de los mismos, de modo que no habrá intervención española. “No es el debate que se necesitaba”, insiste Albiol, que acusa a Esteban González Pons, jefe de delegación del PP en el Parlamento Europeo, de haber impulsado este formato.

A la denuncia de Marina Albiol en nombre de Izquierda Unida, se han sumado también el portavoz de Podemos en la Eurocámara, Miguel Urbán, y el eurodiputado de Iniciativa Per Catalunya Verts, Ernest Urtasun. Los representantes han pedido en rueda de prensa una condena firme de la violencia en Catalunya por parte de la Comisión Europea, su intervención como mediador para fomentar el diálogo entre las partes e incluso una investigación sobre posibles violaciones de derechos fundamentales. "La Comisión Europea será también responsable de lo que ocurra los próximos días", ha afirmado contundente Urtasun.

Como consecuencia del formato en que se desarrollará el debate de esta tarde, las intervenciones de esta mañana sobre la reunión del Consejo Europeo de octubre se han centrado en Catalunya. Eurodiputados españoles de todos los grupos han aprovechado la ocasión para enzarzarse en una airada discusión sobre la cuestión catalana.

Si la intención del Gobierno, al promover una fórmula de debate muy limitada, era minimizar la presencia de la cuestión catalana en la agenda de Estrasburgo, desde luego ha conseguido todo lo contrario. Las intervenciones de esta mañana sobre la reunión del Consejo Europeo de octubre se han centrado en Catalunya. Eurodiputados españoles de todos los grupos han aprovechado la ocasión para enzarzarse en una airada discusión sobre la organización del referéndum el pasado domingo. Para la izquierda, es una cuestión de derechos fundamentales y democracia. Para la derecha, de respeto al orden constitucional y legalidad.

El primer encontronazo se ha producido entre los eurodiputados Jordi Solé (ERC) y Carlos Iturgaiz (PP). Solé, ha denunciado la violencia policial en Estrasburgo y ha acusado a Mariano Rajoy de ser “una vergüenza para Europa”. El eurodiputado ha pedido a la Comisión, y en particular a su vicepresidente primero, Frans Timmermans, que tome cartas en el asunto. De lo contrario, asegura el de Esquerra, la Comisión estará fabricando euroescépticos. "A usted, que se le llena la boca de democracia”, le ha reprochado Iturgaiz, “dar un golpe de Estado, ir contra la Constitución de este país, contra las leyes, ¿eso es libertad, democracia?”, ha espetado el del PP. E igual de contundente ha sido la respuesta del eurodiputado catalán: “Votar no es un golpe de Estado, es democracia”.

También Marina Albiol (IU) y Beatriz Becerra (exUPyD) han tenido un tenso intercambio verbal. Albiol ha ido un paso más allá que el resto de eurodiputados y ha apuntado a un régimen del 78 “caduco” como causa de la actual situación en Catalunya. La portavoz de IU entiende que “el domingo se demostró que el Estado de las autonomías no da respuesta a las aspiraciones de millones de catalanes” y denuncia que “el Partido Popular quiere resucitar el Régimen con el arriba España, viva la Guardia Civil, sacando al Borbón a pasear y con porrazos”.

Becerra ha respondido de manera airada, agitando el texto de la Constitución e interrogando a la representante de Izquierda Unida si se refiere, cuando habla del régimen del 78, a la Constitución “que votamos mayoritariamente los españoles y especialmente en Catalunya”. Albiol ha insistido en que el del 78 es un régimen “heredero del franquismo” y, entre gritos de “¡viva el Rey!” en la Eurocámara, ha criticado que no se haya celebrado nunca un referéndum para elegir entre monarquía o república.

Además de los encontronazos, un nutrido grupo de eurodiputados ha compartido su opinión sobre la situación en Catalunya. "El 1 de octubre se mostró de forma clara el anhelo de Catalunya por decidir sobre su futuro en libertad y sin candados. La respuesta del Gobierno fue contundente: violencia policial y vulneración de derechos con el único fin de que los catalanes y catalanas no pudieran votar”, ha denunciado Miguel Urbán en su intervención ante el hemiciclo. Urban considera que “el Gobierno y sus aliados se han negado sistemáticamente a ofrecer una salida al pueblo de Catalunya”, denuncia la “deriva autoritaria” del PP y asegura que la cuestión no es ya sobre la independencia, sino de democracia y libertades civiles. Por eso pide a Europa que tome partido por el diálogo "o se convertirá en parte del problema".

“Debemos entender que hoy en Catalunya y en el resto de España hay millones de personas con el alma rota”, ha asegurado la eurodiputada socialista Iratxe García, que ha subrayado la importante responsabilidad de los partidos políticos en la gestión del asunto. García ha condenado el “uso desproporcionado de la fuerza” el pasado domingo y ha reclamado “responsabilidad y altura de miras a las fuerzas políticas en un momento tan delicado para nuestra democracia”. La representante socialista considera, sin embargo, que la Unión Europea hace bien en ponerse del lado del Estado de derecho y que no hay razón alguna para que actúe como mediador en el conflicto.

El jefe de la delegación del Partido Popular en la Eurocámara, Esteban González Pons, ha asegurado que “a todos nos duelen las imágenes que vimos el domingo”, pero ha pedido mirar más allá y ha alertado de que quedan 48 horas para que “el segundo país más extenso de Europa, mi país, pueda romperse por la mitad”. González Pons rechaza mediadores o tutelas: “España no es Yugoslavia. Somos una democracia estable y madura”. Ha insistido en que el derecho a decidir sobre el ordenamiento territorial corresponde a todos los españoles y ha asegurado que el Gobierno no dejará solos a los catalanes, “tampoco a quienes de buena fe acudieron el domingo a votar, a los que no puedo ni quiero ignorar”. El eurodiputado popular ha alertado del “nacional-populismo” que es “el dolor de Europa” y ha advertido: “Si hoy ustedes dejan que España se rompa por Catalunya, una fila de fichas de dominó la seguirá por todo el continente”.

El debate continuará esta tarde, eso sí, tan sólo con la intervención de los líderes de los grupos políticos de la Eurocámara. También hablará el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans, quien es además titular de los asuntos relacionados con la Democracia y el Estado de Derecho en la Unión Europea. Sus palabras, tras los acontecimientos del pasado 1 de octubre en Catalunya, serán claves para conocer la posición de la Comisión de ahora en adelante.