Público
Público

Referéndum 1-O Rajoy: "En manos de quienes han puesto en duda nuestra democracia está la vuelta a la normalidad"

El presidente del Gobierno responsabiliza a los independentistas de haber creado "tensión" y vuelve a amenazar a la Generalitat con responder "con toda la fuerza de la democracia". "Lo más sensato es parar", insiste.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2
Comentarios:

El presidente del Gobierno Mariano Rajoy (i), conversa con el presidente del PP balear, Biel Company (d), al inicio de la reunión de presidentes provinciales del PP que se celebra en Palma. EFE/Lliteres

"En manos de quienes han puesto en duda nuestra democracia está la vuelta a la normalidad". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dejado así, en manos de la Generalitat toda la responsabilidad de la "tensión" que se vive en Catalunya a tan sólo una semana de que llegue la fecha fijada para el referéndum: el 1 de octubre (1-O).

El jefe del Ejecutivo central ha dado un mitin en Palma de Mallorca en el que, rodeado de todos los presidentes provinciales del PP y parte de la cúpula de Génova, ha pedido a los independentistas que "digan que no va a haber un referéndum que saben que no se va a celebrar". "Lo más sensato, razonable y democrático es parar, poner fin a esta situación"

Tras su petición, una amenaza: "Vamos a superar este desafío con toda la fuerza de la democracia", agregó tras alabar el "Estado de derecho" justo en el día en que el Ministerio de Interior se ha hecho cargo de los mandos de los Mossos d'Esquadra

El presidente del Gobierno Mariano Rajoy (3i), junto al presidente del PP balear, Biel Company (4i); el coordinador general del partido Fernando Martínez-Maillo (2i), y el vicesecretario general Javier Maroto (5i), posa para la foto de familia con los presidentes provinciales, durante la clausura de la reunión de presidentes provinciales del PP que se celebra en Palma. EFE/Lliteres

Pese a ello, Rajoy aseguró que "en España se vive en libertad y con el mayor autogobierno de la Historia" y tras tildar al país de "gran nación" apeló al "sentido común" para respetar "las normas de convivencia", es decir, la Constitución. "Son las que garantizan nuestros derechos y nuestras libertades, la igualdad de todos ante la ley y la soberanía nacional. Para decidir lo que se hace con España opinan todos los españoles y no sólo una parte", espetó. 

"La nuestra es una democracia admirable -continuó con su mitin-. Somos una de las sociedades más tolerantes de Europa, aquí no hay brotes de racismo y xenofobia, y no nos da miedo la pluralidad. Todo el mundo puede votar a quien quiera y se puede ser de izquierdas, de derechas, nacionalistas, independentistas e incluso antisistema". Y, tras el discurso, el insulto: "La libertad de expresión ampara incluso muchas tonterías como decir que en España hay presos políticos. Brillante afirmación de un brillante portavoz del Congreso", dijo irónicamente en relación a Pablo Iglesias

Todo para afirmar que, pese a la intervención del Ejecutivo central en Catalunya y de la acusación de la Fiscalía de posibles "delitos de sedición" por calificar las manifestaciones pacíficas de "tumultuarias", "en España se vive en libertad". "Lo que no se puede hacer es imponer tus ideas a los demás, ni te pueden obligar a desobedecer la ley", agregó tras llamar a los independentistas "personas radicalizadas". "Lo único que no ampara [la democracia] es la desobediencia", agregó.

También criticó al PSOE por exigirle que dé una salida política y dialogada al conflicto catalán. "La política y la ley no son incompatibles. Al contrario, la política hay que hacerla dentro de la ley. Porque cuando la ley se burla, sólo hay injusticia, arbitrariedad, la ley del más fuerte y privación de los derechos de los demás", siguió con el argumentario habitual del PP.

Y, tras tildar de "ridículo" la insistencia de la Generalitat que dirige Carles Puigdemont y de acusarle de crear "una tensión innecesaria en la sociedad", pidió que no se mantengan "en sus trece" y que terminen con el "acoso a alcaldes y concejales, manifestaciones ante los juzgados, coacciones a los medios que no piensan como ellos, manipulación de los niños y el intento de impedir el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad". "No va a haber referéndum, lo sabían y lo saben. Dejen de acosar a la gente y vuelvan al camino de la ley y la convivencia. Esta deriva radical sólo hace daño a los catalanes y al resto de españoles", concluyó Rajoy.