Publicado: 07.02.2013 07:20 |Actualizado: 07.02.2013 07:20

La "regeneración" de Aguirre colisiona con Cospedal

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La rueda de prensa que evitó Mariano Rajoy el sábado la dio ella ayer. Esperanza Aguirre, lejos de amedrentarse ante la prensa, hace declaraciones todos los días y siempre generando la misma expectación. La presidenta del PP de Madrid volvió a pedir una "regeneración democrática" con una mayor democratización de las instituciones y los partidos (listas abiertas y reforma de la ley electoral), incluido el suyo, y se ha puesto a disposición de quienes quieran llevarla a cabo. Reniega de la primera línea, dice, porque se ha retirado de ella, pero mantiene que la política es su "vida", así que a su alrededor nadie descarta nada.

Las apariciones de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, sin embargo, están provocando un profundo malestar en la sede nacional del PP, en donde la secretaria general, María Dolores de Cospedal, busca la fórmula para apagar el escándalo de los presuntos cobros en negro por parte de las sucesivas cúpulas del partido mientras trata de que los mensajes de negación y de apoyo al presidente del Gobierno no se rompan por los varios sitios de donde surgen confirmaciones de la existencia de una caja B.

En la calle Génova cruzan ahora los dedos para que los papeles con la presunta contabilidad de Luis Bárcenas entregados al juez por El País se invaliden, pero Aguirre ya ha ido un paso por delante y admitido implícitamente la existencia de comportamientos poco éticos o irregulares al pedir la "regeneración" de política y partidos, incluido el PP. O así lo han interpretado varios conservadores -también en el entorno de Mariano Rajoy- que no conciben tanta "insolidaridad" por parte de quien, de haber responsabilidades, tiene "tantas o más que el resto".

En la cúpula del partido están mayoritariamente convencidos de que la presidenta del PP de Madrid está inmersa en una estrategia para desestabilizar a Rajoy -la segunda desde 2008- y lo manifiesta al no respetar los tiempos y las pautas que el presidente y Cospedal indicaron al Comité Ejecutivo Nacional el pasado sábado. Nadie se atreve a confirmar tajantemente que Aguirre sea responsable de parte de las filtraciones a los medios -las relativas a los sobresueldos en B y que se habrían hecho durante una cena, según las fuentes consultadas-, pero tampoco lo descartan.

En el entorno de Aguirre, en cambio, se defienden negando ninguna segunda intención de la líder conservadora madrileña y apelando a la "lentitud" de la dirección nacional del partido en tomar medidas; particularmente, creen que la querella del partido contra el ex tesorero nacional ya debería de estar en los tribunales y recuerdan, asimismo, que Rajoy se comprometió a colgar en la web de La Moncloa sus declaraciones de la renta y de patrimonio esta semana, sin que nada se sepa aún. "Muchos líderes autonómicos están pendientes de que el presidente haga ese gesto para proceder a continuación", aseguran.

La presidenta del PP de Madrid ha aprovechado la caída en picado de la credibilidad de Rajoy para erigirse, al menos, como la voz de la conciencia de un partido noqueado por las informaciones que se suceden sin tregua sobre su presunta corrupción interna. Sin embargo, el PP de Madrid -cuyo liderazgo Aguirre se resiste a ceder a Génova- también tiene su oscuro capítulo en esta trama de posibles financiaciones ilegales y empresarios más dadivosos de lo que la ley permite. Así lo recoge la investigación incluida dentro del sumario del caso Gürtel y actualmente aparcada por la posible prescripción de los delitos. Esta derivada de la red corrupta de Francisco Correa se centra en los donativos de 246.000 euros que, entre 2003 y 2004, hizo Gerardo Díaz Ferrán -entonces presidente de la Confederación Empresarial Independiente de Madrid (CEIM) y posteriormente de la CEOE- a Fundescam, la fundación del PP autonómico que han presidido tanto Aguirre como su antecesor en el liderazgo de los conservadores madrileños hasta 2004 y hoy presidente del Senado, Pío García-Escudero.

La información, desvelada por Público en exclusiva en 2009, recogió, además, que Fundescam financió actos electorales organizados por Francisco Correa y su trama Gürtel, tanto para las campañas municipales como para las autonómicas de 2003. Fue con éstas y el tamayazo con lo que Aguirre pasaría a presidir la Comunidad de Madrid hasta que, en septiembre del año pasado, dimitió y dejó a Ignacio González al frente del Gobierno regional, mientras Díaz Ferrán ingresaba en la cárcel menos de dos meses después, acusado de delitos de alzamiento de bienes, blanqueo de capitales e insolvencia punible. La Fiscalía Anticorrupción confirmó en octubre de 2010 la financiación ilegal del PP de Madrid.