Público
Público

Gürtel Ricardo Costa asegura que Camps ordenó que el PP se financiase "con dinero en negro"

El exnúmero dos de los conservadores valencianos confirma que fue el expresidente quien decidió contratar a Orange Market para organizar los actos de campaña de la elecciones autonómicas y municipales de 2007 y las generales de 2008.

Publicidad
Media: 4.29
Votos: 7

Varios momentos de la declaración del ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa en el juicio de la Gürtel en la Audiencia Nacional. EFE

“Sí, es cierto. El PP del a Comunidad Valenciana se financió con dinero negro”. Con estas palabras, el exsecretario general del PP de la Comunidad Valenciana Ricardo Costa ha confirmado este miércoles que su formación política se financió con dinero negro. Y ha admitido que fue el expresidente valenciano Francisco Camps quien decidió contratar con la empresa vinculada a la trama Gürtel Orange Market para organizar los actos de campaña de la elecciones autonómicas y municipales de 2007 y las generales de 2008.

Además, ha asegurado que fue Camps, junto con el expresidente de las Cortes Valencianas Juan Cotino, los que ordenaron que el PP se financiase "con dinero en negro" para poder sufragar ambos comicios.

Así lo ha dicho durante su declaración en el juicio por los negocios de la trama de Gürtel en Valencia que se celebra en la Audiencia Nacional. Ricardo Costa ha detallado con pelos y señales la financiación ilegal del PP de Valencia.

Ante el juez central Penal José María Vázquez Honrubia, Costa ha iniciado su declaración proclamando que quiere "colaborar con la justicia" en la misma línea que han confesado los líderes de la Gürtel y que va a explicar con "todo detalle el sistema de financiación" de las campañas.

Empresarios con contratos públicos

Costa ha delatado a Camps y ha admitido que recogió dinero de varios empresarios para saldar la deuda generada en la campaña de las autonómicas de 2007. En concreto, encargó de recoger 150.000 euros en metálico de la empresa Rover Alcisa; 15.000 euros de Secopsa y 350.000 euros del promotor Enrique Ortiz. “Yo no lo impedí y omití mi obligación de denunciarlo y estoy dispuesto a asumir las responsabilidades”, ha apostillado.

Costa ha admitido los delitos de los que le acusa la Fiscalía –que pide para él 7 años y 9 meses de cárcel- y ha terminado su alegato inicial con una petición de perdón: “No he denunciado este tipo de actuaciones durante múltiples años de servicio público, y para terminar y someterme a las preguntas del ministerio fiscal, quiero declarar y manifestar mi arrepentimiento y pedir perdón a la sociedad valenciana y española, y en particular a mi familia que sé que va a sufrir consecuencias de todo esto".

El exsecretario general del PP valenciano Ricardo Costa, acompañado por su pareja,a su llegada a la Audiencia Nacional, para declarar en el juicio de la trama Gürtel. EFE/Ballesteros

En el interrogatorio de la Fiscalía, Costa ha definido a Camps como una persona “con compulsividad” para quien se realizaban los actos, incluso de un día para otros.

Echa un cable a Bárcenas

También ha admitido que, al no estar de acuerdo con las instrucciones que recibió del partido para financiar con dinero negro de empresarios las dos campañas electorales de 2007 y 2008, acudió a una reunión con el gerente del PP nacional, que entonces era Luis Bárcenas (procesado en el caso Gürtel).

Las instrucciones las recibió del vicepresidente del Gobierno Víctor Campos. “Me quedo tan preocupado que acudo a una reunión” en la sexta planta de la sede central del PP de la calle Génova de Madrid. Allí Luis Bárcenas le traslada la petición que le había hecho Víctor Campos. “Creo recordar textualmente que dijo que eso es una práctica prohibida en el PP a nivel nacional y sería un Filesa 2”, según le dijo el entonces gerente en referencia al escándalo de financiación ilegal del PSOE.

Los actos de campaña se pagaban a través de subvenciones electorales, y en el caso del PP “también con aportaciones en efectivo de empresarios que tenían adjudicaciones con el Gobierno valenciano”, ha admitido Costa. “Parece que era un sistema preestablecido ya anteriormente” ya que la entonces gerente Cristina Ibáñez le dijo que Víctor Campos le hacía “entregas de dinero en efectivo de empresarios”. Su antecesor, ha recordado, era Esteben González Pons.

Ese dinero en metálico se iba ingresando en las cuentas del partido, con un límite de 3.000 euros cada vez porque la ley no permitía “hacer donaciones anónimas” por importes superiores.

Dinero en mano

Ricardo Costa ha hecho referencia expresa a dos actos centrales en los que intervino el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en los comicios de 2007 y 2008. Camps hizo “peticiones expresas” de completar los actos que organizaba el PP nacional con otros complementos que fueron pagados por los empresarios.

Estos "complementos" que acompañaron los actos de Rajoy era pantallas adicionales, animadores, bandas de música y fuegos artificiales.

Respecto a la famosa reunión de septiembre de 2007 con los dos líderes de Gürtel, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, El Bigotes, ha admitido que les dijo que el PP no podía liquidar la deuda que tenía con Orange Market y que, si querían cobrar, tenían “que hablar por indicación de Camps con el vicepresidente Vicente Rambla”.

Ricardo Costa ha explicado que la deuda del PP con la empresa de Gürtel se pagó con dinero del partido y “con la aportación de dinero de empresas que tenían contratos con la administración valenciana”.

El mismo entregó a Crespo en la sede del PP valenciano dinero en cantidades "contadas y chequeadas": "Con esto queda saldada la deuda del PP en las elecciones autonómicas".

20.000 euros para los trajes de Camps

Ricardo Costa fue absuelto del en el caso de los famosos trajes de Camps. En el interrogatorio ha admitido que a finales de 2008, Crespo le pidió "emitir una factura de 20.000 euros para pagar gastos de Camps en prendas de vestir" pero él se negó.

Los empresarios también pagaron actos de la exalcaldesa de Alicante Sonia Castedo y de la exalcaldesa de Elda Adela Pedrosa.

Costa ha definido a Orange Market como “el principal proveedor del PP” valenciano. Eran actos “muy caros, además siempre acababan siendo más caros” pero al final eran “bueno”.

“En 2005 traté de contratar a otra empresa y me dijeron que no porque Camps quería contratar con Orange Market”. Ricardo Costa añade que, tal como era el presidente Camps, esta empresa era “una ayuda muy importante” porque le podía llamar a la 1 de la madrugada para pedirle un acto y a las 10 ya lo habían organizado.

“Tenemos que inventarnos cosas”, dice Costa en una conversación el 28 de diciembre de 2008 con El Bigotes para buscar fórmulas y distribuir el pago de la deuda pendiente.

Costa admite que en aquella fecha tenían 150.000 euros en cuenta corriente, pero que nunca se pagó por el grupo parlamentario popular “ninguna deuda que corresponde al PP”, ha añadido. Ha explicado que la factura de pagada de 123.000 euros que consta en el sumario correspondía a servicios de Orange Market al grupo parlamentario popular desde abril de 2008.

“Hacía lo que podía” ha destacado porque en aquella fecha el PP y el resto de partidos sólo habían recibido el 50% de la subvención de la campaña electoral.
La primera parte de la subvención para las elecciones generales ascendió a 962.000 euros y la recibió el PP a principios del año 2008. Pero el saldo del partido en cuenta corriente el 29 de diciembre del año 2008 era de 150.000 euros.

Durante las dos horas y media de declaración Costa ha tenido un especial cuidado en no involucrar dinero público en esta Caja B del PP. El matiz es relevante, porque los delitos electorales del que es juzgado prescriben a los cinco años, de tal manera que no afectarían a Francisco Camps. Ahora bien, si hubiera dinero público, el delito sería más grave -malversación o prevaricación- que caduca a los 10 años y el juez podria deducir testimonio contra el expresidente de Valencia.