Publicado: 17.05.2015 14:04 |Actualizado: 17.05.2015 15:05

Rivera se arroga el protagonismo de "la nueva Transición" 

El líder de Ciudadanos protagoniza el acto central de campaña en Madrid, donde arremetió contra Podemos, PP y PSOE. Un grupo de seguidores de Vox interrumpió el evento.

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a los candidatos madrileños a la Comunidad, Ignacio Aguado, y al Ayuntamiento, Begoña Villacís (2i), durante el acto central de campaña celebrado en el Teatro Compac de Madrid. EFE/Víctor Lerena

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a los candidatos madrileños a la Comunidad, Ignacio Aguado, y al Ayuntamiento, Begoña Villacís (2i), durante el acto central de campaña celebrado en el Teatro Compac de Madrid. EFE/Víctor Lerena

MADRID.- El 25 de mayo habrá que pactar. Con las encuestas en la mano se presentó Albert Rivera en Madrid para defender su capacidad de diálogo y su compromiso de ejercer una “oposición constructiva” en caso de que no ganen. “Va a tocar otra vez hacer política, que no politiqueo. Tendremos que sentarnos con otros proyectos y poner encima de la mesa lo que nos une, no lo que nos separa”, esgrimió.

Y arrogándose el protagonismo de esa "nueva Transición" que llegará tras las elecciones autonómicas y municipale­s (y que ya ha llegado en Andalucía), el líder de Ciudadanos sentenció, con el auditorio del Teatro Compac de Madrid a rebosar, que “los que sepan comprender lo que va a pasar, tendrán más posibilidades de liderar el país”.

Aprovechó así para presentarse como “el cambio” necesario para que “los ciudadanos vuelvan a tomar las riendas del país” frente a PP, PSOE y también frente a Podemos.



“Podemos echa la culpa de todo al PP y en parte es cierto, pero la culpa de la crisis también es de la Unión Europea y de EEUU, y del Gobierno anterior del PSOE, seamos justos”, pidió. “Para el PP todos los nuevos somos malos. Y el PSOE se presenta como única alternativa al PP simplemente porque no es el PP”. “Quien no se sienta satisfecho, que vote un cambio”, mitineó entre los aplausos de las 700 personas que completaban el aforo del recinto.

“Eso de los bandos está ya obsoleto. No se ha hecho política con mayúsculas por las mayorías absolutas, antes estaban muy cómodos entre el rojo y el azul y ahora a Ciudadanos nos toca hacer pedagogía”, presumió. “Tenemos que poner otra vez encima la mesa lo que pasó en la Transición”, insistió. Y zanjó el tema aludiendo a uno de los lemas de campaña: “Llamadnos ilusos, pero ya sabéis que imposible es sólo una ilusión”.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante su intervención en el acto central de campaña celebrado en el Teatro Compac de Madrid. EFE/Víctor Lerena

Decidido a romper el bipartidismo, sí, pero volvió a poner encima de la mesa sus exigencias para pactar, “con quien sea” y sin buscar un “carguito” en las Administraciones. “Algunos dicen que me tendré que mojar, ya llevo 16 años en el agua”, bromeó, en referencia a su cualidad de jugador de waterpolo. “Vamos a dejarnos de juego de sillas y de juego de tronos (bromeó de nuevo para denostar a Pablo Iglesias) Vamos a tratar a los españoles como adultos”, pidió, recordando que sus condiciones son pacto anticorrupción, listas abiertas, transparencia, garantía de los servicios públicos… Y aprovechó la presencia de Juan Marín (el líder de Ciudadanos en Andalucía) para reprochar el no pacto a Susana Díaz. “Nosotros no vamos a bajar el pistón de la regeneración”, le recordó a la socialista.

‘Escrache’ de Vox

Rivera, que de nuevo en Madrid volvió a tirar de antisoberanismo (“Como dice don Felipe, el rey de España, ¿Por qué hay que elegir entre unión y diversidad?”, zanjó, tras alabar a los madrileños por hacer “que todo el mundo se sienta como en casa, venga de donde venga”), estuvo arropado por compañeros de otros partidos que comparten esos mismos ideales. Entre ellos, el eurodiputado díscolo de UPyD, Fernando Maura, que justamente fue suspendido de militancia y expulsado de la formación magenta por sus acercamientos a los naranjas.

Del mismo modo, en el Teatro había gente de Vox, el partido de ultraderecha que dirige Santiago Abascal, y que comparte ciertos postulados con Ciudadanos. Sin embargo, los simpatizantes de la formación (de los que fuentes del partido se han desmarcado) no estaban para aplaudir a Rivera, sino para criticarle por la “censura” sufrida en los debates de Telemadrid y que, según Vox, se debe a manos negras de C’s y PP.

El líder de los naranjas vio interrumpida su intervención en el mitin con gritos de un pequeño grupo de personas que portaban carteles de Vox preguntándole “Albert, ¿por qué vetaste a Vox en Telemadrid?”. Él respondió: “Silencio, por favor, que las censuras también son las que no dejan hablar a los demás”. El público, entonces, estalló en aplausos. Los manifestantes fueron desalojados y Rivera siguió con su último baño de masas en Madrid arropando a los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento, Ignacio Aguado y Begoña Villacís, respectivamente.

"La verdadera labor de un líder es encontrar nuevos líderes como ellos", dijo Rivera, desentendiéndose, una vez más, de las polémicas que cada día saltan a los medios con candidatos de Ciudadanos afiliados a Falange, otros que no se saben ni lo que proponen en su pueblo o quien abandona las filas naranjas tras leerse el programa que, entendía, debía ser de izquierda y no lo es. Frente a todos ellos, Rivera defendió la valía de Aguado y Villacís, en Madrid, o de Carina Mejías en Barcelona, donde estuvo ayer. Del resto, de los garbanzos negros, ni una palabra.