Publicado: 23.11.2015 14:35 |Actualizado: 23.11.2015 14:35

Rivera siembra dudas sobre si votará
a Rajoy y Sánchez en la investidura, aunque dice que no les apoyará

El líder de C's deja la puerta abierta a abstenerse para permitir la formación de Gobierno, pero se compromete a no darles el 'Sí' a PP ni PSOE. Hace de la lucha antiterrorista el eje de su campaña y aconseja a Mas que busque "muchas letras y muy grandes para su nuevo partido si quiere tapar la porquería de muchos años de Convergència"

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El líder y candidato de Ciudadanos en las próximas elecciones generales, Albert Rivera, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este lunes tras presidir la Ejecutiva de su partido en Madrid./ EFE

El líder y candidato de Ciudadanos en las próximas elecciones generales, Albert Rivera, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este lunes tras presidir la Ejecutiva de su partido en Madrid./ EFE

MADRID.- Ni sí ni no ni todo lo contrario. La indefinición acompaña a todas las respuestas de Albert Rivera cuando se le plantean posibles escenarios postelectorales. Lo único a lo que se compromete tras el 20 de diciembre es a "no entrar en gobiernos" que no lidere, pero rechaza aclarar posibles apoyos porque, dice, salen "a ganarles a los dos".

Por ello, el líder de Ciudadanos —entusiasmado con las encuestas que le sitúan por encima del PSOE— ha arremetido este lunes contra Mariano Rajoy y Pedro Sánchez , entre otras cuestiones, por "esconderse de los debates y las entrevistas" (ninguno ha aceptado la invitación de El Objetivo de La Sexta, donde Rivera sí estuvo este domingo). Además, planteó que la situación actual coloca a Ciudadanos con opciones de "competir" con los dos, por lo que quiso diferenciar esa cuestión de los acuerdos de investidura que su partido sí permitió en Comunidades Autónomas como Madrid (PP) o Andalucía (PSOE).



"En las Comunidades éramos tercera, cuarta fuerza, pero ahora estamos compitiendo con ellos", se felicitó. Y sentenció rotundo un "No, no les vamos a apoyar" tras ser preguntado sobre un posible acuerdo de investidura. "El cambio no vendrá apuntalado por mayorías que quieren un cambio", agregó Rivera, insistiendo en que gobernará "quien tenga la mayoría de apoyos parlamentarios" y en que él es quien tiene "más cintura" para sentarse a dialogar y conseguir que le hagan presidente. 

Sin embargo, en sus respuestas a las repreguntas la contundencia de Rivera se desinfló. Apostilló que su Ejecutiva no estaba en eso, que no se planteaban esos escenarios y que aún no había decidido si votar, llegado el caso, no a Rajoy o Sánchez o simplemente abstenerse. Pero con su abstención —siempre dependiendo de cómo quede el reparto de escaños tras el 20-D— podría permitir, al fin y al cabo, que uno de los dos se alzara con la Presidencia del Gobierno.

Además, abogó por no plantear un posible escenario de falta de acuerdo y la consiguiente repetición de las elecciones, pero tampoco cerró la puerta a esa posible situación ni marcó como línea roja su argumento esgrimido a nivel autonómico de "permitir la gobernabilidad". "La lógica dice que el partido más votado intentará formar gobierno. Otra cosa es que lo consiga", zanjó Rivera en la rueda de prensa ofrecida tras haber reunido a la cúpula de su partido en la Ejecutiva que aprobará el programa electoral definitivo de C's.

Rivera: "El caso Convergència es la disolución de un partido por banda armada"

En él, además de las medidas que ha ido presentando a cuentagotas a lo largo de todo 2015 (contrato único y complemento salarial, la rebaja del IRPF y la reducción de los tramos de IVA, un MIR para profesores, la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad, la reforma constitucional que suprimirá el Senado, el fin de las Diputaciones, etc.), cobrará especial relevancia sus propuestas de lucha contra el terrorismo internacional.

De nuevo, Rivera abogó por una intervención dentro del marco de la OTAN y la ONU y pidió tanto a Rajoy como a Sánchez que pongan "fecha y hora" para que la firma que permitirá a C's entrar en el pacto antiyihadista. Asimismo, criticó a Podemos por su opción de buscar soluciones "con un documento de siete puntos y medio folio" y pidió a todas las formaciones que no traten este tema con "partidismo", sino que busquen la unión de los "demócratas" para elaborar una estrategia de cooperación internacional a largo plazo.

Así, entre sus propuestas está actuar "en tres líneas de trabajo": "una, en los países desmantelados donde el ISIS aprovecha para hacerse con el terror para acabar con las mafias que trafican con petroleo, etc; otra, aquí, en los países donde atentan, para que exista una mayor coordinación de los servicios de inteligencia, y mayor control policial de fronteras; y la tercera, trabajar para controlar la captación de jóvenes por el fundamentalismo islámico", adelantó. "Esto no se soluciona con eslóganes y pancartas ni esperando a después de las elecciones, como ha dicho Margallo", denunció Rivera.

Por último, el líder de C's volvió a plantear las elecciones generales casi como si de un plebiscito soberanista se tratase. "Ciudadanos aspira a ganar en toda España, pero especialmente en Catalunya. Queremos darle a Artur Mas donde más le duele, en las urnas", sentenció. Y aprovechó para valorar el anuncio del todavía presidente en funciones de la Generalitat sobre la formación de un nuevo partido. "El caso Convergència es el de la disolución de un partido por banda armada", espetó. Y concluyó esta cuestión dando un consejo a Mas: "Ya puede buscar muchas letras y muy grandes para su nuevo partido si quiere tapar la porquería de muchos años de Convergència".