Publicado: 18.06.2014 19:41 |Actualizado: 18.06.2014 19:41

Ruz encarcela a seis de los nueve yihadistas detenidos en Madrid

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El juez Pablo Ruz ha dictado el ingreso en prisión incondicional de seis de los nueve yihadistas detenidos el pasado lunes en Madrid por enviar radicales a Siria e Irak para integrarlos en grupos de Al Qaeda, después de que todos hayan negado ante el magistrado las acusaciones contra ellos.

Según han informado fuentes jurídicas, el juez de la Audiencia Nacional ha dictado prisión eludible con una fianza de 10.000 euros para dos de ellos, concretamente los que responden a las iniciales de A.E.H. y O.C., mientras que ha dejado en libertad con medidas cautelares a un tercero, C.S.R., de nacionalidad argentina.

A los nueve, el juez les imputa el delito de integración en organización terrorista y al presunto líder de esta célula, el marroquí Lachen Ikassrien, le imputa también falsificación de documento oficial.

Los arrestados, que han declarado y negado los hechos, se dedicaban presuntamente a captar a los radicales desde Marruecos y España para enrolarse en el grupo de Al Qaeda ISIL (Estado Islámico de Irak y Levante) para hacer la yihad en zonas de conflicto como Irak y Siria.

Entre los nueve detenidos destaca el presunto líder de esta célula, el marroquí Lachen Ikassrien, quien en 2009 denunció en la Audiencia Nacional haber sufrido torturas durante su estancia en Guantánamo entre 2002 y 2005, hechos que se investigan desde esa fecha en un procedimiento que mantiene abierto el juez Ruz, tras negarse a archivarlo por la reforma de la justicia universal.

El resto de arrestados son dos españoles, otros cuatro marroquíes, un búlgaro y un argentino y todos ellos conformaban con Ikassrien una red que abría enviado al menos a nueve "combatientes" a hacer la yihad.

Ikassrien, según los investigadores, ejercía un férreo control y disciplina sobre todos ellos, imponiendo correctivos a aquellos que expresaran algún tipo de crítica o pusieran en peligro la seguridad del grupo.

Según informó el Ministerio del Interior a raíz de las detenciones, la labor del grupo estaba dirigida a la financiación, captación, radicalización, adoctrinamiento y envío del máximo número de yihadistas a las filiales de Al Qaeda en Siria e Irak, donde se habrían integrado plenamente y participado en atentados.

De hecho, la Policía ha identificado a dos personas que habrían muerto en estos países tras ser enviados por esta célula.

La red contaba con una vivienda en Ávila para mantener reuniones La red, que contaba también con una vivienda en Ávila para mantener reuniones, había conseguido constituir una estructura propia a la que sus integrantes denominaban Brigada Al Andalus, que mantenía conexiones internacionales con grupos asentados en Francia, Bélgica, Marruecos, Túnez, Egipto, Turquía y Siria.

La dinámica de expansión que esta célula estaba adquiriendo para proceder, desembocó en su desmantelamiento ya que "había incrementado de manera significativa la peligrosidad de la misma, convirtiéndose en una grave amenaza para la seguridad nacional", según Interior.

Las investigaciones más recientes pusieron de manifiesto el hecho de que esta red estaba desarrollando una agresiva campaña de captación, con una continuada afiliación de nuevos miembros para enrolarse en la organización ISIL.

Ikassrien llegó a España en 2005 tras ser extraditado por Estados Unidos a petición del juez Baltasar Garzón, si bien un año más tarde resultó absuelto del delito de pertenencia a Al Qaeda por el que fue juzgado en la Audiencia Nacional.