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EL PSOE FRENTE AL SOBERANISMO Sánchez e Iceta presentan su plan para Catalunya: reforma constitucional, Estatut y financiación

La "Declaración de Barcelona" de los socialistas contiene una batería de propuestas para frenar el procés y reconciliar a Catalunya con el Estado

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el primer secretari del PSC, Miquel Iceta, en la reunión de este viernes en Barcelona. EFE/Quique García

Las ejecutivas del PSC y el PSOE han presentado hoy la Declaración de Barcelona, un documento en el que recogen las propuestas de los dos entes socialistas para "abrir un nuevo escenario de diálogo" en Catalunya. El acuerdo contiene siete proposiciones que abarcan la reforma de la Constitución, la negociación de las demandas planteadas por el govern de la Generalitat, el desarrollo del Estatut, la reforma del sistema de financiación autonómica, la inversión en infraestructuras y el reconocimiento de la lengua y la cultura catalanas.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha defendido la puesta en marcha de una subcomisión en el Congreso que aborde la reforma constitucional.

Recalcaba la importancia de una declaración con la que intentan romper "la falsa disyuntiva" en la que se "retroalimentan separatistas y separadores". Aunque ha defendido que su partido "estará siempre con el gobierno de España para defender el Estado de Derecho", ha matizado que "si la política sólo consistiera en el ejercicio y respeto escrupuloso de la ley, gobernarían los jueces, no los políticos".

En cuanto a las fechas, Sánchez está abierto a distintas posibilidades pero cree que es "urgente poner encima de la mesa la solución" que resuelva "la crisis política en Catalunya y en el conjunto de España". Al secretario general le gustaría "abrir (la negociación) en el próximo período de sesiones" que dará comienzo el 1 de septiembre, pero no ha querido dar una fecha concreta porque la puesta en marcha de la subcomisión depende de la aritmética parlamentaria.

El primer secretario del PSC ha destacado la voluntad de los socialistas de demostrar que el conflicto tiene solución y que "tienen ganes de ser útiles para desencallar un problema que hace demasiado tiempo que dura".

Frente a la idea de otros partidos como Ciudadanos, que prefiere comenzar la negociación de la reforma constitucional a partir del 1 de octubre, Sánchez defiende que "el 1 de octubre es hoy, es mañana, es pasado y todos los días que sean necesarios para llegar a consensuar una solución". Para el secretario general, si Albert Rivera, líder de Ciudadanos, "considera que (la subcomisión ha de convocarse) después del 1 de octubre, perfecto, pero que se haga".

Así, el secretario general del PSOE ha anunciado también que iniciará una ronda de consultas "no sólo con los responsables políticos catalanes, sino también con líderes sociales e intelectuales de la sociedad catalana" para darles a conocer la propuesta de los socialistas. En esa línea "estaría encantado" de tener un encuentro con el president de la Generalitat, Carles Puigdemont. Pretende pasar mucho tiempo en Catalunya ya que estima "muy importante que desde Madrid" se conozca "de primera mano qué está ocurriendo en Catalunya y cuáles son las motivaciones que llevan a que el independentismo haya arraigado con tanta fuerza".

Sánchez se ha preguntado si el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, aspira a gobernar España con Catalunya o sin ella. Le ha exigido que más allá de la defensa de la Constitución y la legalidad vigente, presente propuestas "porque la crisis territorial afecta a las personas que son independentistas en Catalunya y a las que no lo son". Ha recordado su primera reunión con Rajoy en los albores del 9N para asegurar que entonces "no había ninguna propuesta política". "Ahora estamos igual, osea que peor", ha zanjado.

La Declaración de Barcelona "no busca a agradar a unos y a otros", ha aclarado el secretario general, sino "situar al Partido Socialista en el punto de encuentro, en el diálogo, en la negociación y en el pacto". Espera que "la gran avenida de la política y el acuerdo desborde la vía estrecha, unilateral e ilegal que proponen los partidos independentistas".

A preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de que la reforma de la Constitución supusiera cambios en el Artículo 2, el que reconoce "la autonomía de las nacionalidades", Sánchez no ha dado un respuesta concreta. "No somos dogmáticos" ha resumido para explicar que la reforma “no es un fin en sí mismo” y que su partido persigue el perfeccionamiento del texto constitucional. Tampoco ve necesario el secretario de los socialistas que se aplique el artículo 155 ante la convocatoria del referéndum. En su conversación con Rajoy, Sánchez sostiene que le ha pedido "mesura" y "no alimentar el conflicto".

Negociación de las demandas planteadas por el gobierno de la Generalitat

Los socialistas afirman estar comprometidos con parte de las demandas del govern y "salvo la demanda relativa al referéndum" ven posibilidades de diálogo y acuerdo y dicen que plantearán iniciativas concretas "ante la falta de voluntad de ambos gobiernos". Algunas de esas peticiones son el voto de los residentes en el exterior, que podría resolverse en la subcomisión de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. También sería el caso del respeto al modelo de escuela catalana, que podría blindarse en la subcomisión del Pacto de Estado por la Educación.

Desarrollo del Estatut

PSOE y PSC estiman que hay "margen de actuación" para desarrollar las cuestiones que el Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales "más por cuestiones legales de forma que de fondo". Los socialistas quieren impulsar la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para que el Consejo de Justicia de Catalunya sea "una instancia desconcentrada" del CGPJ.

También promueven la derogación de ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local y la aprobación de una normativa nueva "que garantice la autonomía local y su suficiencia financiera". En ese ámbito quieren reconocer a la Generalitat la capacidad para "establecer y regular tributos propios de los gobiernos locales". Otra de sus propuestas pasa por que las Cortes contemplen la necesidad de un acuerdo previo con los gobiernos autonómicos a la hora de decidir las inversiones estatales en bienes y equipamientos culturales.

En el capítulo de las transferencias pendientes, la Declaración busca culminar el traspaso de salvamento marítimo, protección civil o formación sanitaria especializada y modificar las normas necesarias para que la administración catalana pueda participar en temas de inmigración.

Financiación autonómica

Diagnostican los socialistas que la financiación autonómica está "en el origen de buena parte" de los problemas actuales. Impulsarán una mesa de negociación que
examine la posibilidad de un sistema de financiación “más justo y equitativo” que resuelva y afronte los problemas con Sanidad y Dependencia que según PSOE y PSC “recaen en exceso” sobre las comunidades.

Inversión en infraestructuras

Los socialistas quieren “recuperar el nivel de inversión del Estado en Catalunya” para que los Presupuestos destinen el porcentaje de inversión correspondiente a la participación del país en el PIB. Apuestan por un Corredor Mediterráneo desde Algeciras hasta la frontera francesa que conecte los puertos de Tarragona y Barcelona y por facilitar a su vez la de estos puertos con otros centros a través del ferrocarril ancho.

Mejorar la red de cercanías también se encuentra entre las propuestas para la que los socialistas quieren crear un consorcio con el Estado, la Generalitat y los Ayuntamientos que modernice estaciones, vías, catenarias y señalización. Incluso aspiran a finalizar el soterramiento de las vías en Hospitalet de Llobregat, Montcada i Reixac o Sant Feliu de Llobregat.

Reconocimiento de la Lengua y la Cultura

Además de la financiación, para PSOE y PSC gran parte de la insatisfacción en Catalunya se deriva de la falta de reconocimiento de la identidad nacional y la cultura. Pretenden superar el descontento con una ley orgánica que reconozca la pluralidad lingüística del Estado español, asegurar la presencia de Catalunya en la UNESCO y anular de forma “radical y expresa” el juicio al president Lluís Companys.