Publicado: 08.07.2016 23:16 |Actualizado: 08.07.2016 23:16

Sánchez explicará de forma clara y sin ambages el "no" del PSOE a Rajoy

Tras catorce días de silencio, afronta el discurso más importante como secretario general del PSOE ante el Comité Federal. Deberá aclarar si intentará su investidura si fracasa el PP y si cualquier acuerdo que se adopte será consultado a la militancia

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Pedro Sánchez, durante la reunión que la Comisión Ejecutiva Federal, que tuvo lugar el pasado lunes. / EFE

Pedro Sánchez, durante la reunión que la Comisión Ejecutiva Federal, tras las elecciones. / EFE

MADRID.- Este sábado, tras catorce días de silencio, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se dirigirá al máximo órgano de su partido entre congresos para analizar los resultados del 26-J, explicar el “no” a Mariano Rajoy y, sobre todo, aclarar si es definitivo o deja alguna puerta abierta a la abstención.

Fuentes cercanas al líder socialista aseguraron que Sánchez anunciará, “de forma clara y sin ambages”, la posición del Grupo Parlamentario Socialista en la investidura de Mariano Rajoy, que será un voto negativo.

Sánchez, que no está en el partido en una situación fácil aunque no se prevé un Comité convulso porque la mayoría de los barones no quieren que los votos del PSOE sirvan para investir a Mariano Rajoy en la actual situación, también hará autocrítica del resultado electoral, sobre todo porque sus aspiraciones de acercarse al Partido Popular se han visto totalmente frustradas, quedando a mayor distancia de los populares tanto en votos como en escaños que el pasado 20-D.



No obstante, porque lo piensa, Sánchez también pondrá en valor que el PSOE ha sabido resistir al sorpasso y seguir como el partido líder de la izquierda y de la oposición en el Congreso en unas circunstancias muy complicadas. En ese aspecto, recordará las estrategias confluyentes de Rajoy e Iglesias para mermar las opciones electorales del PSOE, del mismo modo que Anguita lo intentó con José María Aznar en los noventa y también fracasó.

Asimismo, analizará lo que en su opinión ha pasado el 26-J y en qué escenario político queda el PSOE, que sigue siendo el árbitro de cualquier posible gobierno. Pero muchas más cosas tendrá que aclarar en su discurso el líder socialista. ¿Intentará su investidura si fracasa la de Mariano Rajoy, como le piden algunos dirigentes de su partido? ¿Se limitará a quedarse en la oposición? ¿Se considerará responsable de que haya unas terceras elecciones? ¿Cualquier decisión que se adopte la consultará con la militancia?

A todo esto hay que unir el tema interno, y Sánchez podría dar pistas de cuándo celebrar el 39º Congreso Federal del PSOE, aplazado desde febrero. Hay una resolución política que vincula la celebración de este cónclave a que haya Gobierno primero, pero hay muchos barones que creen que los socialistas necesitan fijar ya un horizonte claro en este aspecto.

No es descartable que Sánchez, como ha dicho a nivel interno, anuncie en su intervención su intención de volver a presentarse a las primarias como secretario general del PSOE en dicho Congreso. El líder socialista ya ha explicado que su suerte la decidirían “primero los ciudadanos y luego los militantes”, y está totalmente convencido de que quiere volver a optar a seguir dirigiendo el PSOE, según fuentes de su entorno.

Luego, a puerta cerrada, también se esperan críticas por el resultado electoral, aunque fue un hundimiento general en toda España, incluyendo feudos como Andalucía o Extremadura. Sólo en la Comunidad de Madrid el PSOE subió en casi tres puntos frente a las elecciones del 20-D.

En este aspecto, no faltarán voces de que el PSOE tiene que reconstruir su proyecto para intentar convertirse en alternativa del Partido Popular y volver a conectar con una ciudadanía de la que se aleja más elección tras elección. En este sentido, algunos dirigentes piensan que este nuevo proyecto no puede estar pilotado ya por Pedro Sánchez, tras haber perdido dos elecciones, y que el PSOE necesita un liderazgo nuevo junto a un proyecto nuevo.

En todo caso, es seguro que Sánchez no piensa tirar la toalla y hoy se enfrenta al discurso más importante desde que llegó a la dirección del PSOE hace dos años, para el que ha estado una semana de reflexión y otra semana de conversaciones continuas no sólo con los barones, sino con numerosos dirigentes del partido. Se la juega.